Patriot (la serie de Amazon Prime que nos ocupa, y que lleva emitidas dos temporadas) corre con la suerte de ser la menos conocida entre dos series casi hermanas. Tanto, que si en lugar de haber comenzado a emitirse un año antes -arrancó en 2017- y no uno después que Killing Eve (otra joya), diríamos convencidos que ésta hubiese sido su referencia más directa.

Pero no, Patriot es la hermana mayor (o menor, según se juzgue) de la famosa Eve y adelanta muchos de sus aciertos, esos que hacen que todos amemos verla.

Este show de Prime es, en principio, una de espías. Claro, una bien lejana a las sagas que enseguida se nos ocurren, como Misión Imposible o las pelis de la factoría Burn. Este (estos) espía es uno que debe más en sus características a los agotados pero valientes personajes de Fargo, con bastante de su humor, también; pero -acierto de los creadores- con una atmósfera austera pero glamorosa.

La primera temporada (10 capítulos) transcurre en Luxemburgo y la segunda (de ocho) en París, pero ninguna imagen es una postal, aunque muchas son alucinantes.

Nuestro ¿héroe? es John Lakeman, encarnado por el estupendo Michael Dorman, que capta toda la melancólica expresividad de este agente secreto que hubiese preferido ser cantante folk y que despunta ese vicio en bares de mala muerte donde narra en sus canciones las peripecias de su actividad siempre al borde de lo delictivo (la banda de sonido, escrita especialmente para la serie y que dialoga con la narración todo el tiempo es estupenda y en ocasiones hilarante). Y la lógica de la serie sigue la de este personaje que hace volar por los aires todo tipo de racionalidad.

Los secundarios, entre los que cuentan su propio padre y cruel jefe, el actor Terry O’Quinn (Lost); su mejor compañero de trabajo en la empresa de ingeniería hidráulica en la que opera encubierto; la inefable y heterodoxa inspectora Agathe (genial Aliette Opheim) y su propia madre, funcionaria del gobierno de Estados Unidos, jugada por la siempre maravillosa Debra Winger, son todos fantásticos.

Las dos temporada tratan de cómo trasladar hasta Irán un dinero que servirá a los contras para liberarse del gobierno talibán. Sus compañeros, su esposa y hasta su madre serán víctimas, cómplices o ambas cosas; y de las situaciones más riesgosas y absurdas en que los involucre, saldrán agradecidos, porque… ¿quién puede resistirse a un pedido de John Lakeman aunque en el camino pierda uno -o dos- dedos y arriesgue su vida?

Lo que separa a Patriot de cualquier otra serie de su tipo es su extraño y corrosivo sentido del humor.

La serie fue creada, escrita y dirigida por Steve Conrad (creador de The Secret Life of Walter Mitty  y Unfinished Bussiness para el cine y nominado varias veces al Critic’s Choice Award en tv). Se esperaba una tercera temporada, que posiblemente no sea; pero las dos disponibles son perfectas.