En plena cuarentena, el sommelier y hombre de la industria del vino Andrés Rosberg creó una plataforma web colaborativa y solidaria donde toda la cadena de comercialización dice presente. Lo explica en esta nota, donde también analiza la dura coyuntura por la que atraviesa el sector de consumo ligado al vino y la gastronomía.


Hacer algo. Eso fue lo que se propuso Andrés Rosberg cuando, después de recopilar algunos datos que lo interpelaban, se dio cuenta de que la industria del vino tenía una oportunidad en medio de la pandemia de covid-19. Una oportunidad, en realidad, con aroma a última ficha a jugar: es sabido que la cosa está muy brava para el sector del consumo, con los restaurantes, hoteles y vinotecas bien adelante en la fila de perjudicados por el periodo de aislamiento obligatorio. Rosberg, reconocido sommelier (es presidente de la Association de la Sommellerie Internationale –ASI), productor de uva de calidad y protagonista activo del sector, puso así manos a la obra y junto a Javier Menajovsky (también sommelier y hombre del vino y la gastronomía desde el periodismo y la organización de eventos) crearon Vino A Tu Puerta (www.vinoatupuerta.org), una red colaborativa cuya página web está disponible hace apenas una semana y donde vinotecas, bodegas, restaurantes, tiendas online y clubes de vino de todo el país se reúnen para ofrecer sus etiquetas, sea en gran volumen, por caja o en partidas pequeñas. Todo vale. “Percibí cuatro cinco factores que ocurrían al mismo tiempo” narra Rosberg la génesis del proyecto. Y enumera esas concurrencias: aumento mundial de venta de vinos entry level (dominantes en las góndolas de supermercado) con perjuicio de salida para los de bodegas más chicas y sin canales de venta a la vista; bodegas, restaurantes y vinotecas que empezaban a hacer envíos a domicilio, y hasta un simpático dato personal: a su madre -perteneciente a los llamados grupos de riesgo- le gusta tomar vino casi todas las noches y no tiene la chance de conseguir botellas si no es mediante los irregulares envíos a domicilio de los supermercados. “Así que me dije: hay gente que tiene problemas para tener vinos en casa y se le complica salir, están vinotecas, restaurantes y bodegas saliendo a vender directo y tratando de instalar una cultura del e-commerce que no tienen, hay bodegas chicas no venden en supermercados… si esta información yo no la concentro se diluye, se pierde y la gente termina comprando en el súper. Luego vi que en Nueva York restaurantes con cavas muy importantes salieron a vender botellas como una manera de hacerse algo de efectivo y hubo alguien que hizo un Google Maps y los marcó en una página web. Entonces me dije que teníamos que hacer una página simple que compile toda la información”, cierra. Después cuenta que encontrarse con Menajovsky surgió como algo natural: la unión de alguien que no entiende demasiado de la cuestión digital (“Soy un cero en ese sentido”, se ríe) y un experto en la materia, que a las 24 horas de que Andrés lo entusiasmara con su invitación a asociarse en el proyecto ya tenía la página web registrada y un primer boceto de la plantilla. “Tras dos semanas de trabajo furioso, aquí estamos”, saca pecho Rosberg. Y con causa: la web tiene diseño atractivo, funcionamiento dinámico, una buena cantidad de ofertas, sobre todo de bodegas y vinotecas, y el apoyo de importantes entidades del sector vinícola. “Además –aclara- obviamente este es un medio sin fines de lucro. Con Javier hicimos esto como una iniciativa solidaria. Pero lo cierto es que nosotros también vivimos en este ecosistema y necesitamos que este ecosistema se mantenga”.

“Me dije: hay gente que tiene problemas para tener vinos en casa y se le complica salir, están vinotecas, restaurantes y bodegas saliendo a vender directo, hay bodegas chicas no venden en supermercados… si esta información yo no la concentro se diluye y se pierde”

– ¿Cómo fue la respuesta del público en estos primeros días?

– Muy buena, no esperábamos tanta gente. Sobre todo del sector: en muy poco tiempo se sumaron todos. La idea es concentrar la información, convertirnos en una herramienta en este proceso de digitalización vertiginoso que estamos viendo y también ayudar a los consumidores. Qué se yo, si te gusta tomar vino por ahí te aburre tomar siempre el mismo, o la selección de los supermercados no te alcanza. Si buscás un poquitito vas a encontrar bodegas que están vendiendo directo con muy buenos descuentos sobre precios de venta al público. Y con entrega a tu casa. Tenemos vinotecas o restaurantes que venden vinos incunables, ediciones limitadas, vinos que no conseguís en cualquier lado. Incluso sirve para sommeliers que la están pasando mal laboralmente -con restaurantes y hoteles cerrados- y con esto tienen la chance de conseguir vinos interesantes a buen precio.

– Luego del impacto inicial de la cuarentena, que naturalmente dejó a un lado el espíritu de consumo, ¿ves en el ánimo de la gente cierta vuelta a sus hábitos?

– Es que si vos no podés ir al teatro, al cine, a un boliche, lo mínimo que hacés es cocinarte un plato rico y tomarte una copa de vino. Mi hermano (N del R: Martín Rosberg) clavó 6 mil followers en Instagram en una semana porque mostró cómo hacer masa madre. Por supuesto que hay gente que la está pasando muy mal y que ve comprometidos sus ingresos a futuro, pero hay otra que no la está pasando tan mal y para la que hacerse una buena comida y tomar un vino rico es el único placer que les queda.

Vino A Tu Puerta entrega datos demoledores. Textual de la página: “la vitivinicultura genera unas 35 veces más empleo por hectárea que la soja: en la Argentina se calculan unos 385,000 empleos (directos e indirectos), lo que demuestra claramente el enorme impacto socio-económico de este sector”. Claro y contundente. Rosberg amarga el tono cuando profundiza en el tema, y hace un análisis que involucra a todos los sectores, incluidos los más afectados: “En toda la cadena los más golpeados son hoteles y restaurantes. La gastronomía y la hotelería en Argentina representan 650 mil fuentes de trabajo directas. Y están cerrados. Los restaurantes ahora están intentando con el delivery pero es muy duro aguantar una estructura con un montón de gente que no está trabajando. Con dos o tres cocineros se hace todo el delivery de lugares donde antes trabajaban 30 o 40 personas”.

– ¿Cómo ves entonces, en lo inmediato, el futuro de la sommelerie y los restaurantes?

– El sommelier se mueve en varios terrenos: el comercial, con su trabajo en bodegas y en ventas, la docencia y el servicio. Lamentablemente esta última es la actividad que peor está. Habrá que reinventarse, buscarle la vuelta. ¿Los chefs? Hay gente a la que la va bien económicamente más allá de la coyuntura y todavía quiere salir a comer afuera y ser bien servida, no te extrañe que muchos cocineros empiecen a ofrecerse para hacer cenas privadas en los domicilios.

“En toda la cadena los más golpeados son hoteles y restaurantes. Representan 650 mil fuentes de trabajo directas. Y están cerrados. Los restaurantes ahora están intentando con el delivery pero es muy duro aguantar una estructura con un montón de gente que no está trabajando”