La 12a edición del Festival de Cine Francés tendrá lugar a fines de marzo en Buenos Aires y por primera vez en Córdoba, con la proyección de doce películas representativas del último año del séptimo arte galo


Muchos esperan el verano para mostrar atardeceres filtrados, vacaciones perfectas que pagarán durante dos años y cuerpos forjados en gimnasios. Otros aguardamos que llegue marzo con la piel más pálida que Juliette Binoche mientras fantaseamos con un maratón de cine francés. La sola idea de ver doce películas al hilo es prácticamente erótica, si tenemos en cuenta que en otros tiempos se estrenaban muchísimos títulos internacionales y los cines se llenaban en cada exhibición, cosa que ocurre cada vez más esporádicamente.

Les Avant-Premierès, el Festival de Cine Francés que este año celebra su edición número doce, nos permite experimentar una semana de puro placer cinéfilo a la française: desde filmes galardonados en Cannes hasta punzantes comedias, pasando por algún crowd pleaser formidable o esos thrillers que solo los galos saben hacer.

La convocatoria suele ser fenomenal y diversa: en la fila podés encontrar gente contemporánea de tus padres y pibitos centennials que hablan en clave; todos comparten los códigos de un cine que siempre estuvo cerca de los autores pero también de las industrias culturales. Este año llegará con una novedad, a la tradicional exhibición en Buenos Aires se le sumará una primera edición cordobesa. Del 19 al 25 de marzo Les Avant-Premierès tendrá lugar en Cinemark Palermo y del 27 al 29 será en Córdoba, en el Hoyts Patio Olmos, ambas fechas con los mismos 12 títulos programados.

Andá armando el cronograma porque, una vez que te sumergís, el cine francés es un viaje de ida, mon ami. O mon femme, porque en la grilla hay cuatro películas dirigidas por mujeres: Retrato de una joven en llamas, de la gran Cèline Sciamma; Asuntos de diván, firmada por Manéle Labidi Labbè; el thriller psicoanalítico Sibyl, de Justine Triet y la comediepour millennials 100 kilos d´étoiles, de Marie-Sophie Chambon. ¿Querés actrices? Pedilas porque están todas. Desde Catherine Deneuve como capitana de una familia inclasificable en Fete de famille hasta su hija Chiara Mastroianni, ganadora del premio a la Mejor Actriz de la sección Un Certain Regard en Cannes gracias a su protagónico en la exquisita Chambre 212. Hay nuevos nombres también, como Adele Haenel, imborrable mujer en busca de la libertad en Retrato de una joven en llamas, o la inmensa Huppert, que abre con un topless desfachatado la película Frankie. Si Isabelle no hace lo que se le da la gana con su cuerpo y con su arte, explicame quién.

Justamente Huppert es la Frankie del título en este film dirigido por el cineasta indie Ira Sachs, que formó parte de la Competencia Oficial en el último Festival de Cannes. Allí interpreta a una actriz que organiza sus últimas vacaciones en la paradisíaca ciudad portuguesa de Sintra (iniciado, acá te va un dato para tirar en el café post función: detrás del lente está Rui Pocas, a cargo de fotografiar bellezas como el film Tabú, de Miguel Gomes). Allí reunirá a su estilista –la estupenda Marisa Tomei, con la que comparte los mejores diálogos del film–, su primer marido, el actual, hijes, un viejo amigo y hasta una nieta adoptiva. Largas charlas, caminatas interminables y esos remates secos de Huppert. ¿Gente rica con tristeza? Cuando se acerca la muerte y los parientes discuten la herencia frente al rostro de la potencial difunta, no hay dinero que lo solucione. Aunque quizás existan los milagros, andá a saber. Les podemos preguntar a Brendan Gleeson, Greg Kinnear y Jéremie Renier, que también forman parte del elenco.

Si Frankie reúne a sus dos maridos como Doña Flor, María convoca a todos sus amantes aunque de una manera muy poco convencional en Chambre 212, la película de Christophe Honoré en la que Chiara Mastroianni encarna a una mujer infiel. Descubierta por su marido (Benjamin Biolay, ex pareja de Chiara en la vida real y padre de su hija), quien encuentra cierto mensaje incriminador en su celular (¡eso te pasa por revisar, querido!), María se muda a un cuarto de hotel justo enfrente de su casa. Desde allí puede espiar a su pareja, quien después de 25 años come porquerías y vive en joggineta… hasta que un día algo cambia. Toca la puerta un veinteañero, pero no el muchacho del delivery, sino su esposo veinticinco años atrás (Vincent Lacoste, quien nos emocionó a todes en Vivir deprisa, amar despacio, película de Honoré que pudo verse en la edición pasada de Les Avant Premierès).

Se puede engañar a tu marido con… ¿tu propio marido? No sabemos si rankea como cuernos, pero podemos asegurar que Honoré dibuja una chispeante reflexión sobre el deseo, el paso del tiempo, la sexualidad femenina y el amor en sus formas más inesperadas. Spoiler alert: en una escena, María se encuentra con todos los amantes de su vida. Mucho chongo como nunca, peor pesadilla imposible.

Cierto ex –de María y de Chiara Mastroianni también– se hará presente en el Festival porque justamente Benjamin Biolay es uno de los invitados especiales. Músico y actor, icónico chanteur y amante de BA (estuvo por acá varias veces, la última fue para presentar su álbum Volver, el cual forma parte de un díptico titulado Palermo Hollywood, inspirado en las calles porteñas y grabado aquí en 2015), Biolay podrá develarnos algunas claves escondidas en la habitación 212. También nos visitará Louis-Julien Petit, director y guionista de Las invisibles, film sobre un grupo de trabajadoras sociales que se quedarán sin sede asistencial y deberán reintegrar a las mujeres que cobijan. Comedia dramática con infalible mano francesa y “carilina” universal.

Pero si de universo se trata, la violencia, el racismo y las ciudades como polvorines a punto de estallar no conocen fronteras. Así lo demuestra Los Miserables, película nominada al Oscar como Mejor Film Internacional, ganadora del Goya a la Mejor Película Extranjera y del Premio del Jurado en Cannes. Un policía se muda a París para unirse a la Brigada de Lucha contra la Delincuencia que opera en una zona caliente regida por la tensión social. Como en la inolvidable Día de entrenamiento, la presión irá en aumento en una jornada pesadillesca hasta que la ebullición sea inevitable. Con pulso nervioso y guión de fierro el director debutante, Ladj Ly, refuerza aquella máxima que inauguró El ciudadano, una primera película a veces puede ser tensa, redonda, contundente e inobjetable.

Les Avant-Premierès nos permite experimentar una semana de puro placer cinéfilo a la française: desde filmes galardonados en Cannes hasta punzantes comedias, pasando por algún crowd pleaser formidable o esos thrillers que solo los galos saben hacer.

A la pasión también es imposible ponerle objeciones, siempre se las ingenia para cruzar todos los límites, tal como lo muestra Retrato de una joven en llamas. El film de Céline Sciamma que incendió Cannes y recibió una nominación a los premios Golden Globe, se interna con claroscuros pictóricos en los recovecos del deseo. En 1760, una joven artista es comisionada para hacer la pintura pre nupcial de una novia que no quiere ser retratada, por lo que deberá pintarla en secreto mientras se hace pasar como dama de compañía. Pero el sexo y las ansias de libertad siempre pueden entrometerse.

Ya sabemos que nada tiene de especial dos mujeres que se dan la mano, pero si es debajo del miriñaque sospechamos que va a desatarse una tempestad. Sciamma, lesbiana orgullosa y pareja de Adele Haenel, su protagonista, construye un relato tan bello y frontal que fue celebrado hasta por el cineasta Xavier Dolan (quien le dedicó un exultante posteo en su Instagram al salir de la proyección en Cannes; búsquenlo en su cuenta @xavierdolan). Y ya que están en Insta o Twitter, también pueden estar atentos a toda la data de títulos y funciones en @lesavantpremieres

Falta cada vez menos, no sé ustedes pero yo estoy tachando los días en el almanaque como los presos de Un profeta. Superbe filme, cherie.