Una de las librerías más pintorescas, completas e instagrameables del mundo se encuentra en el corazón de Los Ángeles, acaso el sitio más inesperado para un bibliófilo. Visitamos el espacio para ver de qué se trata.


Las playas de Malibú y Venice Beach, la típica excursión a Universal Studios, un paseo por Rodeo Drive con almuerzo obligado en The Cheesecake Factory o una noche de tragos en los barcitos emblemáticos de West Hollywood son parte de la típica propuesta de cualquier turista que visita Los Ángeles. Pero, ¿hay algo más aparte del sol, la playa, las palmeras y el estilo relajado de la west coast estadounidense? La última vez que visité Los Ángeles, hace menos de un año, unos amigos locales me dijeron: “Te vamos a llevar a la mejor librería del mundo”. En principio no acredité que la tierra prometida del bronceado, el fitness y la comida orgánica pudiera albergar una propuesta tan poco atlética como la lectura. Me equivoqué, pues al ingresar en The Last Bookstore me sentí más en alguna ciudad medieval de Europa que en la capital de los autos convertibles.

Allí donde antiguamente funcionaba un banco, en un edificio histórico con columnas de mármol y puertas inmensas, se erige una librería que se desempeña como polo cultural y punto de encuentro para la comunidad intelectual del downtown de LA, convirtiéndose también en un sitio turístico obligado para bibliófilos y gente equis que simplemente quiera tomar una foto para su Instagram posando entre los laberintos de libros que invaden el primer piso.

Una reseña en la revista Time Out bastó para que algunos “influencers” fueran a sacarse fotos en el icónico túnel de libros que parece escenográfico pero contiene títulos reales –luego de eso, la comunidad local comenzó a protestar porque el lugar parece más un sitio turístico que el tradicional punto de encuentro entre lectores y escritores–. El artículo en cuestión decía así: “Es actualmente la librería independiente más grande de California. Allí se pueden comprar, vender o intercambiar libros nuevos y usados, elegir un disco o tomar una taza de café. También es posible asistir a su ciclo de eventos, que incluye lecturas, firma de libros, grupos de escritores, noches de música abierta y conciertos. Es un gran hotspot para la comunidad, agrupando gente con intereses literarios similares para crear, inspirarse y compartir experiencias en un ambiente abierto que siempre nos da la bienvenida”.

Esto es real. Cuando visité la librería me encontré con una tertulia o presentación de algo en la planta baja, llena de hipsters que escuchaban atentos a una joven de estilo boho chic entonando suaves melodías acompañada de su guitarra. Cuando terminó de cantar, otra chica (que más tarde supe que era una escritora bastante respetada en el ambiente local) se puso a hablar de su libro y después abrió la presentación a las típicas preguntas del público. Todos terminaron charlando y tomando vino en la cafetería del lugar, que durante el día sirve lattes que pueden llevarse en la mano (no está prohibido pasearse por ahí con un café, como en varias cadenas de librerías) mientras buscamos libros usados de un dólar en el primer piso y revolvemos vinilos de colección en la planta baja del enorme edificio.

Una reseña en la revista Time Out bastó para que algunos “influencers” fueran a sacarse fotos en el icónico túnel de libros que parece escenográfico pero contiene títulos reales.

Terminé comprando el libro The Happiness Effect (El efecto felicidad), de Donna Freitas, por la módica suma de cinco dólares, y luego en la sección “para escritores” encontré todo tipo de títulos sobre gramática, estilo literario y el curioso How to Write a Novel (Cómo escribir una novela), de la serie Guía para Idiotas. Todo por menos de tres o cuatro dólares. Luego de pagar mis libros hice lo que había que hacer: subí al entrepiso, posé en la inmensa pared de libros con un agujero redondo para meter la cara, me saqué la foto, la subí a Instagram con la leyenda “Amor por los libros” y obtuve la considerable suma de 600 y pico de likes.

Nada mal para un micro-influencer, ¿verdad?

Dirección: 453 South Spring St, Los Ángeles, 90013

Web: lastbookstorela.com