La Semana de la Moda neoyorquina nos anticipó qué van a usar los hombres elegantes durante el próximo invierno. Pero no lo hizo desde las pasarelas sino desde el street style, con impactantes looks que invadieron las calles por fuera de los desfiles.


  • El piloto extra large

Como salido del placard de nuestros padres en pleno auge de los 80, este abrigo enorme, largo hasta pasar la rodilla, siempre beigecito y con mangas anchas que se abotonan en los puños, vuelve a conquistar las calles. Las versiones originales abundan en ferias americanas (si andamos de viaje, en las tiendas vintage de París y Londres hay modelos de Burberry o Pierre Balmain por lo mismo que cuesta una campera en Zara). Si preferimos uno nuevo, faltan segundos para que las grandes cadenas lancen sus versiones low cost de dudosa calidad, como para sacarse el gusto.

  • El pantalón pescador

La costumbre de “arremangarse” los pantalones por encima de los tobillos cobró fuerza en los últimos dos veranos, con modelos de gabardina liviana elastizados a la altura del dobladillo que permitían subir o bajar el largo según el calor que tuviéramos o el evento al que asistiéramos. Esta tendencia se trasladó al invierno a pesar del frío, con varones de espíritu fashionista invadiendo las capitales de la moda en pantalones de largo tres cuartos, ahora de lana y en formato sastre con delicadas rayas en contraste. Como si fuera un traje, pero corto. Se llevan con la cintura alta, con el suéter por dentro del pantalón (sí, leyeron bien), zapatillas enormes estilo ugly shoes y medias impecables, pues quedan completamente expuestas y deber lucir perfectas.

  • Adiós al chupinaje

La ropa ajustada en el hombre es tan 2017 que duele. Basta de pantalones chupines, basta de remeras al cuerpo y basta de trajes megaentallados. Los asistentes al NY Fashion Week dieron por enterrada esta vieja costumbre y caminaron por los alrededores del desfile enfundados en sobretodos sueltos y largos y pantalones rectos holgados. ¡Atención! No confundir esta tendencia con el oversize exagerado de los 90: acá las líneas son rectas y la sastrería lleva el ancho perfecto sin perder las formas elegantes, sobrias y a medida justa.

  • El peluche

El famoso corderito de las camperas de jean ahora es externo, sintético y en marrón chocolate como su color insignia. La firma de ropa de alta montaña Patagonia instaló los primeros modelos en plan excursión outdoor, pero el gigante asiático Uniqlo ya mostraba a comienzos de este invierno boreal sus primeros modelos masivos y económicos en las tiendas de Tokio, Pekín y Nueva York, convirtiendo a esta prenda en un imprescindible para enfrentar el frío en las grandes ciudades. Estos abrigos vienen con cierre, cuello alto, forro interior que los hace más gruesos y abrigados y bolsillos clásicos, también con cierre, para no perder nada y que todo resulte más práctico.

  • Las zapatillas feas

No, no estamos decretando así, de repente, que “se usan las zapatillas”.

Lo que sí podemos decir como tendencia, costumbre, moda o lo que sea es que esos ladrillos gigantes, deportivos, en combinaciones de bases blancas y colores estridentes que usaba el padre de la familia terrícola de ALF en los ochenta han vuelto en reversiones exageradas que nacieron con las famosas ugly shoes de Balenciaga y hoy se extienden a cualquier marca mundial, incluyendo modelos de pequeñas marcas nacionales que imitan la tendencia. El punto es que estas zapatillas se pueden usar con cualquier tipo de ropa en cualquier tipo de evento, tanto que en los alrededores del NY Fashion Week se vieron combinadas con trajes, jeans, pescadores o conjuntos deportivos. Van con todo, son muy cómodas y una vez que empezamos a usarlas no queremos saber nada con los zapatos. Eso hay que darlo por hecho.

  • El sobretodo a cuadros

Se los vio el invierno pasado en todas las cadenas de fast fashion y tiendas departamentales. Ese cuadrillé marrón que usaban nuestros abuelos vuelve en largo justo por debajo de la rodilla, y vale combinarlo con prendas que a simple vista no tienen nada que ver, pero pueden generar un efecto de contraste muy interesate, como un buzo amarillo flúo, un jogging colorido de las tres tiras y las famosas zapatillas feas de las que hablamos en el ítem anterior. 

  • La nueva riñonera

Sí, los hombres de más de cuarenta años detestan las riñoneras. Pero los jóvenes las aman, tanto que hace varias temporadas revivieron y empezaron a usarse en todos los materiales y colores posibles, siempre cruzando el cuerpo desde el hombro hasta la cintura y ubicada indistintamente en el pecho o en la espalda. Ahora, los crossbody bags en forma rectangular son la nueva riñonera del hombre, y se llevan como si fuera una pequeña cartera de mujer, más antiguas que la escarapela. ¿Había que ponerle un nombre canchero para que los hombres nos animáramos a usar la tan práctica cartera?