Festín Cantina

En una de las esquinas más tradicionales de Recoleta (Junín y French), Alejandro Pochat decidió abrir esta cantina que homenajea esos platos tan cercanos a los porteños pero con una fuerte impronta de la cocina mediterránea. El creador de Be Frika (hamburguesería pionera en la movida) y La Particular de Virginio pensó en una propuesta que reuniera simplicidad y calidad. Y lo logra con una combinación perfecta entre materias primas y técnicas de preparación. España o Italia, las entradas (para compartir) van desde una jugosa tortilla de papas ($340) hasta la más tana burrata, con jamón crudo, rúcula y tomates secos ($470). El mismo idioma hablan las pizzas, ovaladas, livianas, con fermentación lenta de 48 horas. En las pastas, imperdibles los ravioles de espinaca y ricota ($360). Y si queda lugar, flan casero con dulce de leche ($170) o mousse de chocolate y nueces ($260). Mención especial a la carta de vinos, diseñada por la sommelier Mariana Torta.

Junín 1350, Recoleta
Tel.: 4821-0010
IG: @festincantina

Antonio’s

La espuma de la pizza estilo napoletano sube y sube en Buenos Aires. Pero entre tanto sitio cool faltaba un local así: céntrico, descontracturado, lo más parecido a una pizzería de las tradicionales, ideal para el oficinista o trabajador de una zona que en la hora del almuerzo no ofrece más opciones que el sándwich, la ensalada o la comida por peso. Uno de los socios propietarios es hijo de napolitanos y se nota: de un horno especialmente traído de aquellos pagos sale una pizza napolitana modélica, hecha con masa fermentada 24 horas, tomates italianos y mozzarella fior di latte. Así, en sólo 90 segundos se despachan delicias clásicas, como la marinara o la margheritta, listas para ser disfrutadas en platos pizzeros de aluminio y a precios más que razonables ($180 y $230, respectivamente). Hay cuatro versiones más (con diferentes toppings) y hasta una de nutella, a modo de postre, sección donde también se lucen los cannoli. Suman, y mucho, las cervezas italianas, el vino por copa, los aperitivos y la buenísima onda de los empleados.

Tacuarí 76, Monserrat
IG: @antoniospizza.ba

Big Pons

La matriz de este local de Palermo, abierto hace menos de un año, es conocida: el club El Chasqui, en Pacheco, donde Pablo Pons hacía ahumados y preparaba unas hamburguesas que el boca a boca hizo viajar a la velocidad del rayo. Cuando Big Pons llegó aquí –y luego a Nordelta– refrendó esa fama bien ganada. Desde hace unos meses, a los clásicos del menú agregaron Big Smoke Selection, un trío de sándwiches donde el sabor del ahumado manda y se destaca el buen trabajo sobre la carne que ya es un sello de la casa. Así, tanto la famosa HDP, con su doble medallón de 160 g, cheddar y una manteca que la tierniza hasta hacerla casi etérea pero sin dejar de lado el necesario toque graso ($480); la Phillymaster y sus 350 g de brisket ahumado (tapa de asado + grano de pecho), cheddar y cebolla a la plancha ($450), y la Big Cheval, hecha con dos medallones de 120 g, cheddar, panceta caramelizada y huevo frito ($490), suben aún más la vara de calidad que Big Pons ya había alcanzado con sus notables hamburguesas.

Fitz Roy 1727, Palermo Hollywood
Tel.: 6266-9039
IG: @big.pons