Mike Amigorena · PRESENTE PERFECTO CONTINUO

Inquieto por naturaleza, el actor, músico y futuro padre de Miel acaba de lanzar su segundo disco solista, DAÄ, y atraviesa en éxtasis su paso por Cabaret, la exitosa obra de teatro, junto a Florencia Peña.


Es la una del mediodía de un día cualquiera de la semana, pero en los bares de Palermo siempre parece de noche. Luces ambiente en un tono rojo, templado y otro poco amarillo, un escenario con el telón abierto de par en par y cuadros de Bob Dylan y de los Rolling Stones son la postal de este bar al que acaba de llegar Mike Amigorena, acompañado de sus laderos: prensa y amigos. Viste un pantalón corto negro, símil boxer, una remera blanca y lentes de sol.

El actor y cantante nacido en la provincia de Mendoza está en un gran momento de su carrera. Acaba de sacar DAÄ, su segundo disco solista, y recibió el premio ACE a “Mejor actor musical” por su labor en la obra teatral Cabaret –sigue en cartelera a partir del 16 de enero–, que protagoniza junto a Florencia Peña.

Hoy, a sus 47 años, a punto de ser papá de Miel, junto a Sofía Vitola, siente que cumplió todas las metas que se propuso: tener una banda, cantar, actuar, vivir de su trabajo. El papel que le ofrecieron en Cabaret, obra en la cual se monta un musical que se desarrolla en 1930 dentro del Kit Kat Klub, también forma parte de esas metas. “Actúo, bailo y canto. Es todo lo que soy yo. Más que actuar, ahí estoy siendo yo”, afirma, y en pocos segundos, sin ocultar emoción, confiesa: “Es un sueño para mí interpretar a Emcee. Es un premio, es un regalo hacer esa obra todos los días”.

–¿Cuando empezaste con la actuación ya cantabas o fue después?

–Siempre fueron de la mano. Yo actúo porque canto. Canto desde que nací. Uso mucho mi voz y, entre otras cosas, también actúo. Ambulancia es el claro ejemplo: fue una orquesta-espectáculo que mezclaba la actuación y la música, hasta que con el paso del tiempo decidí dedicarme francamente a la música. Primero formé Mox (un trío indie dance), después hice Amantico, mi primer disco solista, y ahora, DAÄ, el segundo. Así que en la línea musical estoy hace veinte años.

–En tus canciones, al menos en las de este último disco, hablás de pasar buenos momentos y de lo significativo que son para vos los vínculos.

–Totalmente. Mis canciones hablan de vínculos y de buena vida. Puede ser desde un polvo hasta comerse un pollo con un buen trago. Con base en eso, lo que se venga a la cabeza es lo que manifiesto en el papel. Aunque también todo va a depender del estado de ánimo de ese momento.

“Mis canciones hablan de vínculos y de buena vida. Puede ser desde un polvo hasta comerse un pollo con un buen trago. Con base en eso, lo que se venga a la cabeza es lo que manifiesto en el papel. Aunque también todo va a depender del estado de ánimo de ese momento.”

–¿Cuándo empezaste a escribir canciones?

–Empecé a escribir en inglés con Mox, después escribí algunas en castellano para Amantico y ahora, en DAÄ, escribí todo el disco. Me gusta mucho la coparticipación, la creación colectiva. Me aburro solo, y además hago agua.

–¿Y en DAÄ como trabajaste?

–La creación colectiva pasó por Dante Saulino, que es el productor y guitarrista, y por Manuel Sahagún, que es un DJ. Ellos me tiran una melodía y yo la convierto en canción con letra. Pero no me cierro en la composición. Uso todo lo que me pueda servir y me ayude a terminar la canción. Puede venir tanto de ellos como de otra gente que me guste lo que haga.

–¿Qué significan los vínculos en tu vida?

–Mis amigos son mi gran capital, después está la familia directa: mis hermanas, mi madre, mis sobrinos y sobrinas, mi mujer. A medida que pasa el tiempo te vas dando cuenta de que si no te aferrás a los vínculos y a la naturaleza, estás medio perdido. Estoy convencido de que la salida para la especie es esa: los vínculos y la naturaleza. La mejor casa es el vínculo. Es lo que te va a curar y te va a sostener cuando lo necesites. Lo material está bueno, pero siempre para disfrutarlo con otros. Los vínculos siempre hablan de uno: qué vínculos formás, qué vínculos sostenés, dónde recurrís.

–Leí por ahí que con tu abuela tuviste un gran vínculo también.

–Lo que hace ese vínculo con mi abuela es consolidar el vínculo con la gente grande. Ahí encontré una madre, una amiga, un apoyo. Ella me crío. Me acuerdo de abrir los ojos desde chico y verla. Gracias a ella tengo afinidad por la gente mayor. Y eso es lo que me llevó a cantar en geriátricos con el proyecto Jubilandia. Uno es gracias a esa gente. Uno es gracias a los viejos. Sabés hacer cosas y está permitido lo que uno hace por los viejos que lo hicieron antes. La experiencia, el no apurarse para determinadas cosas, son aprendizajes que vienen de los viejos.

–Con tu proyecto Jubilandia, el público al que te enfrentás es diferente, justamente es gente grande. ¿Cuál es la recepción de ellos cuando vas a cantar?

–Los viejos terminan agradeciéndote y preguntándote cuándo volvés. He visto gente con Alzheimer que cuando empecé a cantar “Zamba de mi esperanza”, cantaron conmigo toda la letra. Esos son premios para mí.

“Estoy convencido de que la salida para la especie son los vínculos y la naturaleza. La mejor casa es el vínculo. Es lo que te va a curar y te va a sostener cuando lo necesites. Lo material está bueno, pero siempre para disfrutarlo con otros.”

–¿Cuál es el balance de estas nuevas canciones que integran DAÄ?

–Es todo muy lento. Este es mi quinto disco. No me doy cuenta. Hay que hacer y ahí vas madurando, vas calibrando el gusto. No es que estoy en esto hace dos años. Con este disco siento que cada vez consolido más mi estilo. Recién ahora siento que mis canciones están madurando. Además hay mucha gente que no sabe que canto, así que esto recién empieza. Hay que seguir y resistir.

–En tu vida has tenido varias etapas y ahora se te viene una nueva: la paternidad. ¿Cómo te la imaginás?

–No me lo imagino. Lo que se me viene es algo muy orgánico, como si ya hubiese sido padre. En realidad todo lo que hice es para este momento. Me imagino acompañando. No voy a negar que estoy un poquito ansioso, pero la aguja de la sorpresa no me mueve. El hijo es una vez que lo transitás, por eso quiero que venga. No me puedo imaginar qué voy a hacer. Cuando venga me voy a dar cuenta de cómo me comporto.


Styling: Camila Mariani @ccamilamariani
Make up: Bárbara Rex para Estudio Olivera con productos Schwarzkopf
Agradecimientos: Black Forest (@blackforest.buenosaires), AY Not Dead (@aynotdead), Terrible Enfant (@terriblenfant)

Artículos Relacionados

Por Mariana Merlo
Vivió en la cabina de luces de un teatro independiente cuando el mainstream, todavía, le parecía una mala palabra. Hoy se luce en el prime time de la pantalla chica con La 1-5/18 y vuelve a brillar en el escenario con el regreso de Desnudos al Metropolitan Sura.
Por Hernan Panessi
El 30 de octubre de 2021, en un partido frente al Alavés, al Kun le faltó el aire, pidió el cambio y, estudios médicos mediante, fue diagnosticado con una arritmia. Pero el deporte y la vida siempre dan revancha. A casi dos años de sus primeras incursiones en Twitch y los videojuegos, el máximo goleador del Manchester City acaba de abrir, en Buenos Aires, las puertas de KLÜB, su primera casa de esports, donde vuelve a ponerse la camiseta.
Por Rolando Gallego
Galardonada como mejor actriz de la década por la Fundación Konex y elegida por los cineastas más reconocidos del mundo, disfruta de un presente pleno en la pantalla grande y augura un futuro con más éxitos, delante y detrás de cámara.
Por María Paz Moltedo
El conductor del noticiero de la segunda mañana de IP divide su vida entre las pasiones que lo formaron y lo convirtieron en una figura clave de los últimos años de la cultura pop criolla: el café y el periodismo sin pose.
Por Ornella Sersale
Su participación en Tokio 2020 lo consolidó como una de las figuras más destacadas del deporte, a tal punto que acaba de ser premiado en los Premios Olimpia 2021 como el mejor jugador de voley argentino.
Por El Planeta Urbano
Conoció el papel picado de Hollywood, le corrió la cara a Mick Jagger, rompió con todos los prejuicios y los convirtió en su valor diferencial. Vaivenes, debilidades y atajos de una chica que entroniza la melancolía de estrellas de otro tiempo.
Por Luis Corbacho
El actor, que suele repetir que el teatro y la ficción curan y “hacen al mundo más bello”, habla sobre renacimiento y desamor y explica lo fundamental que le resulta no evadir el dolor en este “segundo tiempo” de su vida.
Por Tomás Gorrini
Dueño de la mitad de cancha en el Atlético de Madrid y la Selección, el pibe de Sarandí que soñaba con la celeste y blanca es una de las claves del equipo de Scaloni y ladero incondicional de Lionel Messi.