Head shops, coffee shops, clubes, dispensarios y grow shops: a medida que los tiempos de la prohibición de la marihuana van menguando, muchos espacios salen a la luz para formar parte de una nueva era donde el consumo y la venta se conducen por rumbos alternativos.


  • Alaska, Estados Unidos

En los casos de Alaska, California y Colorado, la marihuana de uso recreativo es legal. Incluso, en el área del valle del glaciar de Matanuska, se creó una cepa de sativa legendaria y favorita de muchos: la Alaskan Thunderfuck. Alaska cuenta con más de 15 parques nacionales pero no está permitido fumar en ellos o en sus alrededores, de manera que muchos prefieren hacerlo durante el avistaje de auroras boreales, uno de los principales atractivos del estado.

  • Christiania, Dinamarca

Es un espacio geográfico que no sólo se considera independiente del territorio danés sino también de la Unión Europea. En este lugar, el consumo de drogas blandas, tales como la marihuana y el hachís, está aceptado. Las personas comenzaron a migrar aquí porque los terrenos estaban abandonados por el ejército, y construyeron sus propias casas. Si bien algunos creen que es una zona un tanto marginal –el Gobierno no les da electricidad, gas ni agua porque no pagan impuestos–, la población está completamente organizada. El único transporte aquí es la bicicleta. Los que han pisado este suelo cuentan que es como estar en un bosque hobbit.

  • Barcelona, España

Si bien la compra y la venta no es legal y fumar en la vía pública está sancionado, el consumo de marihuana está bastante extendido, incluso, tienen el museo más antiguo y grande el mundo dedicado al cannabis. La tradición de cultivo y proliferación de grow shops y clubes cannábicos ha hecho que la calidad de la marihuana mejore, pero para consumir hay que inscribirse como miembro y muchas veces se depende de un residente para comprar este tipo de productos catalanes.

  • Ámsterdam, Países Bajos

La capital más popular del cannabis. Por mucho tiempo ha sabido ser el único sitio en todo el mundo donde se podía comprar marihuana libremente en sus míticos coffee shops. Sin embargo, en los Países Bajos, el cannabis sigue siendo técnicamente ilegal. Aunque el consumo recreativo está tolerado por las autoridades, el cultivo de la marihuana aún está perseguido. Recorrer el Distrito Rojo siempre es la opción elegida por los turistas, acá los coffee shops sólo están autorizados a vender drogas blandas y siempre en cantidades de no más de determinados gramos por persona al día.

  • Montevideo, Uruguay

El país sudamericano se convirtió en el primero de la era moderna en permitir el consumo recreativo. El acceso a la marihuana, pese a ser legal, es estricto y ninguna persona que no sea uruguaya o residente puede comprar o consumirla. Hay más de 60 clubes registrados donde los miembros pueden acceder a flores de marihuana de alta calidad. Según la normativa, pueden tener desde 15 hasta 99 socios, un total de 99 plantas y una cosecha anual que no puede superar los 480 gramos por miembro.

})(jQuery);