Visitamos la casa Drinks&Co, donde Jameson organiza catas para conocer más sobre el whiskey irlandés y cómo tomarlo, de la mano del ex embajador de la marca en el país, Conor Friel.


Nos sentamos con el irlandés que Jameson designó como embajador en Argentina durante 2018 y lo que va de 2019 para aprender más sobre cómo se toma, qué diferencias hay entre un whiskey irlandés, uno escocés y un bourbon norteamericano, y cómo está el consumo de whiskey en nuestro país.

Durante el último año, tuviste tiempo de interiorizarte y conocer al público argentino. ¿Cómo ves el consumo de whiskey en el país?

El consumo de whisky siempre está creciendo de a poco. Con la situación económica actual en Argentina, todas las marcas están sufriendo un poco por eso, es un problema universal. A pesar de esto, Jameson ha crecido, tanto en el conocimiento de marca como en el consumo. Según datos de Nielsen, la marca creció en volumen +18% UAM (Último Año Móvil) en relación a junio-julio de este año. Cuando vemos los datos de conocimiento de marca según PRIME, el crecimiento es de +4% en comparación al año anterior.

Damos catas y charlas para enseñar la historia de la marca, el proceso de producción y explicar cuáles son las diferencias entre un whiskey irlandés, un whiskey escocés y un bourbon de Estados Unidos. Las redes sociales también ocupan un lugar súper importante para comunicarnos con el target.

Cuando la gente viene a nuestras catas, se van súper interesados. Duran entre 30 y 40 minutos, y siempre después de la charla, cuando paso a hacer un refill de los vasos, comienzan a surgir preguntas. Hay interés y ganas de aprender más.

¿Cuál es la forma predilecta de consumir Jameson en Argentina?

Acá gusta mucho tomar el whiskey en coctelería. En Argentina, el mundo de la coctelería es más grande que en Irlanda. Es muy popular tomar whiskey en un cocktail, pero muchas veces lo toman con hielo y no tanto con agua. En Irlanda sí se usa tomarlo de esa manera, porque es un país más frío: en una noche de invierno es más fácil tomarlo con agua que con hielo.

¿Cuál es el trago con Jameson que prefieren en Argentina?

El Jameson Lemon es nuestro perfect serve o trago oficial: lleva una parte de Jameson, tres partes de gaseosa lima-limón y hielo al tope del vaso, con una rodaja de limón para terminar. Es un trago súper fresco y suave, sobre todo durante los meses de calor.

¿Cómo se toma el whiskey en Irlanda?

En Irlanda se toma whiskey entre amigos, compartiendo un vaso. Si tus amigos no toman whiskey, lo bueno de Jameson es que podés compartir un vaso. Es suave, no tan intenso, todo el mundo puede probar un poco… y la mayoría de las veces, ¡les gusta!

¿Qué diferencias ves entre Argentina e Irlanda a la hora de tomar whiskey?

En particular en los dos estilos de Jameson Caskmates: Stout e IPA. La idea es tomarlos con cerveza, algo que se hace mucho en Irlanda. Estas dos variedades provienen del Jameson original madurado en ex barricas de cerveza negra e IPA, entonces el whiskey lleva un poco de ese sabor de la cerveza. La idea es tomar un sorbo de una y otro: la cerveza que queda en la boca va a acentuar los sabores en el whiskey. En Irlanda, esa es la forma tradicional de tomarlo, pero acá es más popular mezclarlos. La gente pide una cerveza, un shot de Jameson y hacen un “submarino”.

¿Cómo se encuentra Jameson hoy a nivel mundial?

Por suerte, en la actualidad Jameson es el whiskey irlandés número 1 del mundo, y creo que se debe a que tiene un sabor súper suave. Todos los whiskeys irlandeses tienen triple destilado, pero nosotros decimos que Jameson es “triple destilado, doblemente suave”. Es súper fácil para tomar en comparación a un whiskey escocés que tiene un sabor más ahumado, y para la gente que está empezando a tomar es un poco fuerte. En Estados Unidos, el sabor también es muy intenso porque ellos destilan el whisky sólo una vez, así que tiene menos contacto con el cobre del alambique. También usan barricas vírgenes, así que el sabor de la madera es muy intenso y a veces es demasiado. Pero el whiskey irlandés es una mezcla de las dos: es súper suave y muy fácil de tomar.

¿Cómo ves el consumo femenino de whiskey? ¿Qué oportunidades hay en este segmento?

Está creciendo un montón. Hemos hecho catas con grupos de mujeres que quieren aprender un poco más de whiskey, por ejemplo con Wachas Wiskeras. Agustina Blanco, la creadora de la comunidad, trabajó con nosotros en eventos de Jameson & Beer. Hemos hecho varias catas sólo para mujeres en distintos lugares del país, por ejemplo en Santa Fe donde hay otro grupo de bebedoras de whiskey. La idea es seguir trabajando juntos en el futuro, con el nuevo embajador de Jameson en Argentina, Oisín Flynn.

Si bien está creciendo mucho, creo que el sabor suave de Jameson no es en particular para las mujeres, no es una cuestión de género. Realmente le puede gustar a cualquier persona que está empezando a tomar whiskey.

¿Qué le recomendarías a alguien que está empezando a tomar whiskey?

Para empezar en el mundo del whiskey mi consejo es empezar con Jameson Lemon, después podés mezclarlo con hielo o agua, y cuando te acostumbrás podés tomarlo sin hielo. Para arrancar, lo ideal es hacerlo en casa con un Jameson Lemon o con otros tragos que son súper fáciles de preparar: por ejemplo, un Old Fashioned. Podés usar amargo de angostura con almíbar, whiskey y hielo. Se puede preparar en el mismo vaso, no necesitás coctelera ni herramientas. Si tenés en casa, podés preparar un Whiskey Sour, un trago icónico del mundo del whiskey. Lleva clara de huevo, jugo de limón, almíbar, Jameson y ahí batís en la coctelera.

¿Cuál es tu manera preferida, en lo personal, de tomar whiskey?

Si es un evento, me gusta un Jameson Lemon. Si estoy en casa relajado, un Jameson puro. Si tengo, prefiero un Jameson Black Barrell, que es un poco más premium y es riquísimo. Si no, me siento, me relajo y me tomo un Jameson original.

¿Qué significa para vos ser brand ambassador de Jameson?

Realmente fue un sueño. No sólo me enorgullece representar a una marca como Jameson, que representa mucho para mí como amante del whiskey y como irlandés, sino que es un honor y una gran responsabilidad ser la cara visible de la marca, ser un medio más para hacer llegar el whiskey a todo el mundo. Mi deseo de conectarme con el mercado argentino se remonta a 5 años atrás, cuando hice un intercambio en Uruguay, y viví un año allá. Vine a Argentina varias veces y me encantó. Siempre hablé de Argentina y mi experiencia en Uruguay durante mi proceso de entrevistas. Durante ese proceso tuvimos que hacer una presentación sobre el tema que quisiéramos y yo hice una cata de mate: después de un año en Uruguay, tenía bombilla y todo en casa. Funcionó, ¡porque me trajeron acá! Realmente fue un sueño, ser embajador es una buena manera de conocer todo el país. Mi base está en Buenos Aires, pero soy embajador en todo el país, tengo que viajar y hacer catas por muchas ciudades. Fui a Mar del Plata, Bariloche, Salta, Jujuy, Santa Fe, Rosario, San Juan… Es buenísimo conocer a fondo el país y el público de todas partes, porque cada uno tiene sus costumbres.