Lennon, Starr, McCartney y Harrison, en ese orden, cruzaron por la senda peatonal de Abbey Road y establecieron un mito del retrato. Así, varios artistas buscaron pequeños espacios y rincones del mundo que fueran fotografiados para sucumbir ante la magia de la música y representar las portadas de sus álbumes, para que, a partir de un flash, se convirtieran en melodías visuales históricas.


  • Physical Graffiti, Led Zeppelin (Nueva York, Estados Unidos)

Un edificio de ladrillos ubicado en la 96 y 98 de St. Mark’s Place en el East Village fue el elegido por el diseñador gráfico Peter Corriston para la tapa del sexto álbum de estudio de la banda británica. La fotografía original se sometió a varios ajustes: el quinto piso tuvo que ser recortado, se agregaron azulejos en la sección del techo y se modificó parte del balcón, entre otras cosas, pero lo cierto es que para los fanáticos del rock, es parada obligada dado que es una de las carátulas más memorables y legendarias de la historia. Incluso, la misma fachada aparece en el video de “Waiting on a Friend”, de los Rolling Stones. El barrio se hizo popular por la actividad nocturna pero antiguamente funcionaba como epicentro de la escena punk.

  • Black Holes & Revelations, Muse (Bardenas Reales, España)

Storm Thorgerson es el diseñador de tapa de este álbum y dice llevarse los créditos de la idea macro. Son cuatro hombres, en un paisaje casi alienígeno, sentados alrededor de una mesa de madera con caballos bíblicos que se convierten en los cuatro jinetes del apocalipsis traídos al mundo contemporáneo: paranoia, intolerancia, narcisismo y avaricia. Esta extensión de terreno donde se tomó la foto se encuentra en el sureste de Navarra y constituye un parque natural de apariencia lunar de 40 mil hectáreas protegidas por la Unesco.

  • Animals, Pink Floyd (Battersea, Reino Unido)

Aprovechando que sus compañeros de grupo estaban un tanto distraídos por cuestiones personales, Roger Waters se hizo cargo del concepto creativo del disco y decidió ilustrar un desolado paisaje industrial como resultado del modelo capitalista y sus explotaciones. La Central Termoeléctrica de Battersea, que ya había aparecido en Help!, la película de los Fab Four, era el lugar imaginado por el bajista para recrear la tapa como simbolismo del régimen económico. Esta central, ubicada en la orilla sur del río Támesis, es el edificio más grande de toda Europa y hoy en día se encuentra desmantelada e inactiva.

  • Porcupine, Echo & the Bunnymen (Gullfoss, Islandia)

Esta banda de Liverpool no sólo eligió esta cascada rodeada de un terreno helado y aislado para la portada de su tercer disco de estudio, sino que, además, filmó un video musical para su sencillo “The Cutter” en ese mismo espacio. En el suroeste de Islandia, estas cataratas forman parte del cañón del río Hvitá, y junto con el valle y Parque Nacional Thingvellir y los géiseres de Haukadalur, que son una especie de fuentes termales que emiten agua caliente y vapor, forman parte del Círculo Dorado, una ruta turística de la isla que merece ser recorrida.

  • Lonerism, Tame Impala (París, Francia)

La portada del segundo disco de esta banda australiana fue tomada por el propio Kevin Parker, vocalista del grupo, y luego editada por el artista Leif Podhajsky. La imagen fue tomada desde el exterior de los Jardines de Luxemburgo, con la valla de separación bien marcada, enfatizando, de algún modo, el nombre del álbum y lo que se deseaba transmitir. Estos jardines forman parte de un parque privado que está abierto al público y rodean el Palacio de Luxemburgo, sede del Senado francés.