Entre música electrónica, mantras y música acústica, aconteció una reunión única con la magia del Valle de Traslasierra, en donde Valentina Medrano expuso su obra de arte lumínico llamada Invocaciones.

En ella, las pinturas expresan el testigo interno que se hace consciente del universo que lo habita, a través de la meditación. Mezclando colores que corresponde a determinados aspectos y centros de poder que habitan en nuestros cuerpos, texturas que le dan vida a esta técnica mixta entre acrílicos, pinturas plásticas, lumínicas, logra plasmar tres momentos de profundización en muchas de sus obras; por medio de la iluminación. Luz blanca, la obra resplandece sus metalizados; luz ultravioleta, se iluminan solo formas; y en su oscuridad, se ilumina lo mas profundo de algunas obras.

Julian Randle y Valentina Medrano

La autora, a partir del 2005, comienza a explorar el mundo del arte visual, reciclando materiales de distintos tipos de texturas y formas. 
En su afán y con su luz autodidacta, logra expandirse en el lenguaje plástico, fusionando pinturas acrílicas, purpurinas, pinturas dimensionales, piedras, plumas, espejos que, por medio de una singular y minuciosa técnica puntillista, producen un efecto visual sorprendente y bello, en la combinación de colores engamados y dibujos encastrados a la manera de un tenue rompecabezas. 

Su particular técnica involucra, también, el uso de la luz ya que según se iluminen los cuadros con luz blanca, resplandecen en tonos metalizados; con luz ultravioleta, resplandecen sólo formas iridiscentes y, en la oscuridad se enciende en fosforescencia la dimensión invisible que palpita en el interior del dibujo. Así, el espectador percibe entre miles de puntos y espirales formas de flores, ondas, árboles y rostros de meditadores envueltos en su su aura que, irremediablemente, lo hacen a uno penetrar y profundizar la mirada en la intención espiritual de la artista. Ésta, es otorgar belleza cósmica, despertar conciencia sobre el valor de la vida en todas sus formas e iluminar una relación ecológica entre el hombre y el planeta que habitamos. 

Sobre Valentina Medrano
Valentina Medrano, en su vida trashumante, ha vivido y se ha nutrido espiritualmente en diferentes lugares del mundo: Barcelona, Madrid, Ibiza, Marruecos, Guarda do Embaú, Porto Alegre
( Brasil), Cabo Polonio(Uruguay), San Martín de los Andes, Buenos Aires, Chenai y  Mamalapuran ( India),  DF y Tepoztlán( México) entre otros lugares, donde ha posado sus pies y sus “alas”. Hoy  vive con su marido e hijos en Traslasierra – Córdoba. Es una buena oportunidad para conocerla.