Internacionales
Cocina asiática

Saigón Noodle Bar
Espíritu callejero

Cuando el Mercado de San Telmo pasó a ser una referencia obligada de guías gastronómicas de Buenos Aires (tanto las formales como las que se originan en el boca a boca) este bar que funciona en el sitio donde estaba el legendario La Coruña fue uno de los spots a destacar. El principal motivo fue su oferta de comida vietnamita estilo callejero, sabrosa y a buen precio, de despacho rápido y ricas cervezas artesanales para acompañarla –además de algunas asiáticas que vienen en lata–. Les fue tan bien que ya tienen segundo local en la zona de Retiro. Pero el primero fue este, canchero y decididamente porteño a pesar de ser un sitio de cocina étnica, donde los fuegos devuelven delicias varias: platos que funcionan como entradas (nems fritos, springs rolls, carne marinada envuelta en hojas de parra) y los típicos del país madre: el infaltable pho, esa deliciosa sopa que mezcla caldo, fideos de arroz, carne y vegetales, un delirio de sabor y perfumes; y riquísimos bún bowls, entre otros.
Bolívar 986, Mercado de San Telmo
Marcelo T. de Alvear 818, Retiro

Sándwiches
La vida en tres bocados

La Crespo
Larga vida al pastrón

Echarle un vistazo al menú que este clásico local de Villa Crespo exhibe en su sitio web es asomarse al panorama apretado pero completo que ofrece de la cocina europeo-oriental. Una versión aderezada “con sabor porteño”, según reza su perfil de Instagram. Siguiendo ese camino, hay knishes, guefilte fish, lajmayín, bagel con salmón y otras (muchas) delicias de herencia judía. Pero si en algo se destaca este restaurante es en su delicioso pastrón, una receta de la casa que hace rememorar a los viajeros que han tenido el placer de saborear el legendario sándwich de hot pastrami de Katz’s Delicatessen, en el Lower East Side de Manhattan. Para más datos, son 200 gramos de carne cortada en lonchas, en pan multicereal con pepino agridulce, cebolla caramelizada y mostaza dijon. Un portento que vale cada peso que cuesta ($310). Viene también en bagel o en pan blanco (en este caso con queso derretido y una salsa especial) y siempre llega acompañado de papines horneados. Lujurioso.
Thames 612, Villa Crespo
Tel.: 4856-9770

Café
Oro negro

Duca
Renovando fórmulas

Ya se ha hablado aquí del vistoso y muy disfrutable Parque Bar. Muy bien, a unas cuadras de allí sus propietarios abrieron este pequeño sitio, una típica ochava palermitana en azul y rosa que invita a la relajación ya desde su propuesta: “Caffé & Apericena”. El primer ítem se cifra en elementos de grandísima calidad: una máquina de Victoria Arduino (el precioso modelo Adonis) manejada con mano maestra por el barista, Tano Mique y de la que sale, en formato clásico o en renovadas versiones, café de especialidad provisto por Puerto Blest.
Del café, que reina en desayunos, post almuerzos y meriendas, se pasa a la sección “tana”, esa apericena que arranca a las 17 y consiste en un aperitivo de la casa o cerveza más opciones de tapa. Lo ideal es pedir tres tapas (frías o calientes) y una bebida –spritz reinterpretados u opciones con espumante, bien al estilo de los atardeceres en la Península ($200 el combo)–. Y repetir la secuencia hasta que el hambre y el estrés sean recuerdo.
Thames 1759, Palermo Soho
Tel.: 4025-0050