El beatle visita el país por cuarta vez para presentar, en el Campo Argentino de Polo, Egypt Station, su más reciente y celebrado disco de estudio. A punto de cumplir 77 años, uno de los genios musicales del último medio siglo continúa demostrando por qué es un hombre de su tiempo.


Cuando el 18 de junio Paul McCartney cumpla 77 años tal vez no haya hombre de esa edad sobre la Tierra que haya entendido como él los tiempos que corren. Unos meses antes (ahora nomás, en realidad) vendrá a la Argentina por cuarta vez para renovar un romance, que, como el que mantiene con las otras tres cuartas partes del planeta, lleva más de cinco décadas. El retorno tiene excusa concreta: el tramo sudamericano (que comienza en Chile y continuará en Brasil) del tour de presentación de Egypt Station, su disco solista de estudio número diecisiete y un éxito rotundo de crítica y público con el que logró, después de 27 años, el puesto número 1 del ranking Billboard 200. Que la gira se llame Freshen Up Tour (algo así como Gira Refrescarnos) conecta directamente con lo afirmado arriba: McCartney parece jamás perder el tren de la modernidad y lo suyo es refrescarse continuamente.

No hace un año todavía que el beatle (anteponer el prefijo “ex” siempre sonará a estafa sentimental: Paul será un beatle hasta que abandone este mundo) participó del Carpool Karaoke, el exitoso segmento del programa de medianoche The Late Late Show with James Corden. Un encuentro celebratorio magníficamente realizado donde el conductor y comediante británico James Corden recorre las calles de Liverpool con McCartney como copiloto mientras ambos entonan canciones de los Fab Four y bajan del auto para hacer paradas en lugares clave del imaginario beatle: su casa de infancia, Strawberry Fields, Penny Lane. El fin de fiesta es un show sorpresa de McCartney y su banda en un pub local, para felicidad y estupor de los parroquianos. El segmento, de casi 24 minutos, lleva al cierre de esta nota casi 40 millones de visualizaciones en YouTube y su sola evocación provoca verlo una vez más, de tan gozoso y emotivo que es. Una vez que el programa fue emitido, McCartney no paró de comentarlo en redes, clara señal de que el hombre comprende cabalmente el concepto de viralización de contenidos.

Whithin YouTube, Without YouTube

YouTube fue también la plataforma elegida para que se viera en directo para todo el mundo el concierto que, coincidiendo con el lanzamiento de Egypt Station, McCartney dio junto a su banda en la terminal Grand Central de Nueva York, tres meses antes de que en Londres comenzara formalmente la gira. Otra vez internet como gran y democrático canal de televisión. Pero el músico también forma parte de una cruzada para que una reforma de las leyes de derecho de autor en Europa ayude a los artistas a conseguir más dinero por la reproducción de sus canciones en plataformas como Spotify o Apple Music. También Facebook, Google y otras compañías están en la picota. Durante este mes y el próximo, el Parlamento Europeo votará la ley y aún no se sabe si todas las reformas tendrán lugar. Lo que McCartney pretende es que gracias a ellas el músico tenga herramientas para negociar con, por ejemplo, YouTube, la monetización del contenido. Así, cambiaría el paradigma actual, donde la responsabilidad está puesta en el usuario y no en la compañía. Lo que no cambiaría es el espíritu luchador de McCartney, que ha peleado encarnizadamente por el control de sus derechos sobre su música durante décadas. Porque un hombre de estos tiempos entiende la diferencia entre los costos y los beneficios que un monstruo como internet puede brindar.

En todo y con todos

McCartney siempre fue un hombre atento a las vanguardias. Y también alguien con el radar constantemente encendido para captar las señales que emite la modernidad. Sucedió en los 60 en Londres, cuando se relacionó con el mundillo intelectual de la ciudad a instancias del artista avant-garde John Dunbar, comenzando una relación con el arte pictórico que lo llevó a ser mecenas de la especializada Galería Indica. Como asegura Barry Miles en el comienzo de Hace muchos años (Emecé, 1999), el libro dedicado en gran parte a darle a McCartney el lugar que merece como el miembro más vanguardista de los Beatles en aquellos años, él era el único del grupo que era visto en inauguraciones de muestras, happenings y actividades experimentales, así como fue el primero en hacer sus propios experimentos en el campo de las loop tapes y las superposiciones fílmicas.

Ese coqueteo con lo nuevo continuó a lo largo de los años en el plano musical, donde no sólo se relacionó con los artistas del momento (la lista incluye a Elvis Costello, Michael Jackson, Super Furry Animals y Dave Grohl, entre muchos otros) sino que también experimentó con formas como la electrónica. Así lo atestiguan los tres álbumes grabados por The Fireman, dúo conformado con el connacional Youth (alias de Martin Glover). El último de esos discos, Electric Arguments, es de 2008, y uno de sus temas, “See the Changes”, formó parte del setlist de McCartney durante su gira de 2009/2010. Así, marcó la importancia de ese binomio casi experimental que para muchos era sólo un capricho de millonario. Lo mismo sucedió con “FourFiveSeconds”, el temazo que grabó junto a Rihanna y Kanye West (otro cruce generacional). Macca decidió incluirlo en la lista de temas de los conciertos de su gira anterior, interpretándolo entre hits de los Beatles y bajando así, a pura cadencia, los decibeles de un público que venía rugiendo. Un gran momento que seguramente recuerdan los asistentes a los magníficos shows de mayo de 2016 en el Estadio Único de La Plata.

En 2018 se celebró el 50º aniversario de la salida del mítico álbum blanco y la efeméride se celebró con varias ediciones especiales. En la gira que lo trae nuevamente a la Argentina interpreta varios de los temas del disco: “Ob-La-Di-Ob-La-Da”, “Back in the U.S.S.R”, “Birthday” y la preciosa “Blackbird”.

Música, maestro

En aquella oportunidad no hubo un nuevo álbum respaldando los conciertos, como sí sucedió en las giras que lo trajeron a la Argentina en 1993 (Off the Ground fue el disco presentado) y 2010 (con Memory Almost Full como motivo del tour). Hoy es Egypt Station el que lo trae por aquí.

El álbumfue una agradable sorpresa. No es que no se esperara algo bueno de un nuevo disco de McCartney (sin duda, uno de los genios musicales del siglo XX), pero su anterior opus, New (2013), era apenas un álbum satisfactorio donde aparecían sólo algunos destellos de su magia. El as bajo la manga esta vez fue el productor Greg Kurstin, quien había empezado a trabajar periódicamente con McCartney luego de New, una buena señal que recordaba los grandes resultados logrados cuando Macca se entregó a las ideas de un solo productor (Nigel Godrich) para el inolvidable Chaos and Creation in the Backyard (2005). La nueva colección de temas despertó entusiasmo en los críticos. Dan Stubbs, de New Musical Express, habló de un gesto “particularmente esclarecedor” de McCartney, a quien señala como alguien siempre preocupado “por la inclusión y la apertura”, y Rob Sheffield, de Rolling Stone, fue más allá: “Hacé una lista de todos los músicos que estaban componiendo canciones geniales en 1958. Ahora hacé una de aquellos que aún escriben canciones brillantes en 2018. La lista dice: ‘Paul McCartney’”.

Subido a las 16 canciones de Egypt Station, McCartney “movió” el disco como si de un veinteañero se tratara: Carpool Karaoke, visitas a sets de televisión (chequear el gracioso segmento compartido con el presentador Jimmy Fallon), chats en internet con sus fans donde además (demostrando un manejo de los tiempos –y los tiempos– envidiable) se encargó de revelar datos no conocidos de su relación con John Lennon y de la época de la beatlemanía. Lo dicho, un hombre de este tiempo.

Es la cuarta visita del autor de “Yesterday” al país. Las anteriores fueron en 1993 (su primera vez, en el Estadio de River Plate), 2010 (también en el Monumental) y 2016 (Estadio Único de La Plata). Ahora es el turno del Campo Argentino de Polo, el sábado 23 de este mes. Todos (los pasados y este que viene) agotaron sus localidades.

Todo listo
El del Campo Argentino de Polo será el primer show de 2019 del Freshen Up Tour. Como siempre, los temas de los Beatles dominarán la mitad del setlist. Después, habrá lugar para canciones de su etapa con Wings, éxitos de su carrera solista y, claro, tres o cuatro temas de Egypt Station. Para el cierre, ese mantra encerrado en las palabras que culminan “The End”, venidas de un hombre que parecía haberlo vivido todo al momento de escribirlas, cuando apenas tenía 27 años: “Y en el final, el amor que recibes equivale al amor que fabricas”.