El ciclo Mesa Compartida de Stella Artois presentó su nueva edición con un menú japoamericano creado en conjunto por los chefs Roy Asato (Asato Sushi) y Peter Drinan (LAB).


Fiel a su estilo europeo y con la premisa de disfrutar de los pequeños placeres de la vida, Stella Artois presentó una nueva edición de su ciclo gastronómico Mesa Compartida.

Este ciclo que inició en 2018 en Buenos Aires invita a talentosos chefs a ser los anfitriones de noches únicas entre semana. Ellos se apropian del momento: eligen los platos, la música y la ambientación según sus gustos. En lugares inesperados y decorados especialmente para la ocasión, diferentes maestros de la cocina preparan delicias en un clima íntimo y descontracturado con una colorida y exquisita mesa para todos los presentes. Algunos de los anfitriones de este ciclo fueron Tomás Kalika (Mishiguene), Alejandro Feraud (ALO’s), Lis Ra (Niño Gordo) y Anthony Vazquez (La Mar).

Los anfitriones de la noche en la Usina del Arte fueron los chefs Roy Asato y Peter Drinan. Roy es el creador de Asato Sushi, un restaurant de comida oriental en Olivos que honra su ascendencia japonesa. Peter nació en Nueva York y actualmente se encuentra a cargo de LAB Tostadores de Café Belgrano. El lugar se caracteriza por proponer el Farm to Table, una modalidad que trabaja directamente con los productores para llevar la mejor materia prima a sus creaciones.

Juntos, fusionaron lo mejor de la cocina japonesa y americana para deleitar a los comensales con un menú para compartir de lo más variado. De entrada, y antes de sentarse en la mesa, se pudieron probar tres opciones acompañadas con cerveza tirada: Miso Chicken Wings (alitas de pollo con salsa), Sushi Pork Roll (roll de sushi empanado relleno de cerdo) y choclo con salsa picante.

Luego, y a pesar de la lluvia, llegaron las 40 truchas cortadas en sashimi con 4 especias y el American Style Sukiyaki, un caldo japonés con bife de chorizo, hongos, tofu, brotes de soja, hierbas, poroto, hakusai, bacon y arroz. De postre, un apple pie con helado de chocolate blanco, wasabi, té chai y jengibre.

La velada fue una oportunidad más en la que Stella Artois demostró que la cerveza y la alta gastronomía pueden ir de la mano y ser una experiencia compartida entre 150 comensales en uno de los edificios más lindos de la ciudad.