Rosalía, Mon Laferte y Nathy Peluso son las principales exponentes de una nueva generación de artistas que está cambiando los cimientos del pop en español. Desde que ellas irrumpieron en la escena ya nada es igual.


Como canta Julieta Venegas, “algo está cambiando”. Desde hace años las mujeres vienen luchando por la igualdad de género en la música, un ámbito que, como muchos otros, está dominado por los hombres. Afortunadamente, de a poco sus esfuerzos empiezan a dar resultado.

Este año, por primera vez en la historia, las artistas femeninas fueron las grandes ganadoras de los premios Grammy, un hecho importante no sólo porque la industria musical les dio al fin el reconocimiento que merecen, sino porque demuestra que son ellas quienes hoy están a la vanguardia de la música.

En el pop en español también son las mujeres las que están detrás de su evolución. Con nuevos sonidos, una forma distinta de decir las cosas y la conciencia de género, están cambiando la música hispana para siempre.

Hay tres chicas que están a la cabeza de esta nueva revolución musical en Iberoamérica: la catalana Rosalía, la chilena Mon Laferte y la argentina Nathy Peluso. En poco tiempo lograron derribar los prejuicios y su popularidad crece a pasos agigantados.

Rosalía

Es la revelación de la música popular española. Con su original fusión de flamenco, pop y sonido urbano revitalizó un género que parecía estancado. Dio su puntapié inicial con Los Ángeles en 2017 y su segundo álbum, El Mal Querer, estuvo entre los mejores del año pasado y recibió buenas críticas de medios especializados de todo el mundo. Hasta fue elogiada por Chris Martin, el cantante de Coldplay, que se declaró fanático de su música en redes sociales.

En tiempos en donde los simples volvieron a estar de moda, Rosalía fue contra la corriente y pensó El Mal Querer como un álbum conceptual basado en una novela anónima catalana del siglo XIII, pero contada desde una perspectiva de género actual. Se trata de Flamenca, que cuenta la historia de una mujer que es aislada del mundo por su marido, un celoso patológico. Así, su aclamado disco de 2018 resulta un mix perfecto entre la música tradicional española y los ritmos más modernos (bases electrónicas, autotune y samples).

La cantante oriunda de Barcelona conquistó a todos con su performance en la última edición de los premios Grammy Latinos, donde ganó dos de las cinco nominaciones que tenía, en las categorías “Mejor Canción Alternativa” y “Mejor Fusión/Interpretación Urbana”, gracias al hit “Malamente”.

Por si fuera poco, incursionó en el cine con Dolor y gloria, la nueva película del director español Pedro Almodóvar que se estrenará este mes y que cuenta con actuaciones estelares de Antonio Banderas, Penélope Cruz, Leonardo Sbaraglia y Cecilia Roth.
Con tan sólo 25 años, Rosalía apunta a conquistar Europa y los Estados Unidos colaborando con los artistas más populares del momento. Las canciones “Antes de morirme” y “Llámame más tarde”, que grabó junto al madrileño C. Tangana, el rapero más importante de España, instaló su nombre en la escena. Luego participó de “Brillo” de J Balvin, uno de los máximos exponentes del reggaetón actual. Además, puso su voz en español e inglés en “Barefoot in the Park” del compositor británico de música electrónica James Blake y acaba de grabar una colaboración con la cantante pop estadounidense Billie Eilish que promete ser una de las canciones del año.

La española se estará presentando el viernes 29 de marzo en la edición local del Lollapalooza. Será la oportunidad de ver a esta artista en el mejor momento de su carrera.

Mon Laferte

Chile tiene una larga tradición de cantautoras populares, desde Violeta Parra hasta Ana Tijoux, pero Norma Monserrat Bustamante Laferte, más conocida como Mon Laferte, es la última que conquistó el continente.

Con 35 años, compone canciones desde los 10. Con Mon Laferte (Vol. 1), su cuarto álbum editado en 2015, alcanzó la masividad de la mano de temas como “Tu falta de querer” y “Amor completo”. “El éxito es hacer lo que a uno hace feliz. Yo quiero hacer música, vivir de mis canciones y dar conciertos. Todo se resume a eso”, admitió en declaraciones a la agencia EFE.

Dio sus primeros pasos tocando en bares, participó de un programa de televisión donde competían cantantes y bailarines y luego emigró a México, donde vive hace más de diez años. Cuando regresó a tocar al país trasandino fue nada menos que para cerrar el festival de Viña Del Mar, donde el público la ovacionó.

Siguió ganando adeptos con sus siguientes álbumes. La trenza salió en 2017 y “Amárrame”, la cumbia que tiene grabada con Juanes, ya superó los 110 millones de reproducciones en Spotify. Norma, del año pasado, relata en diez canciones todas las etapas de una relación; fue grabado en vivo en el estudio en una sola toma con más de trece músicos tocando en simultáneo.

¿A qué suena Mon Laferte? Su música es una fina mixtura de ritmos latinoamericanos, en especial de Chile y de México, en donde la versatilidad de su voz le permite pasar de un género a otro con una naturalidad envidiable. No por nada fue invitada por Los Auténticos Decadentes (para su reciente MTV Unplugged), Jorge Drexler y Lila Downs, entre muchos otros, para participar en sus discos. También Gwen Stefani, ex cantante de No Doubt, quedó cautivada con ella y la invitó a cerrar su álbum navideño con una gran versión de “Feliz Navidad” de José Feliciano.

Nathy Peluso

En España hay una argentina que está rompiendo las bases del hip hop y el trap. Nacida en Luján, Nathy Peluso se mudó a Madrid y empezó a construir su carrera desde abajo. Primero subió a YouTube covers de sus artistas favoritas, como Ella Fitzgerald, y luego empezó a grabar su propio material, una fusión de hip hop, trap, R&B, soul, swing y música latina. Sus letras directas y divertidas mezclan español, inglés y lunfardo, y muestran a una mujer empoderada que va directo al grano, como en “Corashe”, donde se enfrenta a un hombre por no tener el coraje suficiente para estar con ella: “Vengo vestida de diabla/ Paseo por tu calle/ Llevo un vestido Versace/ Sé que hará que te rayes/ No hace falta que te vayas/ Nene afróntame/ Te hace falta corashe”.

En tan sólo dos años, esta joven de 23 obtuvo millones de reproducciones en YouTube y Spotify gracias a canciones como “Sandía” y “Kung Fu”, singles que compiló en su primer álbum titulado Esmeralda y que la posicionaron como artista revelación de 2017.

En 2018 editó el EP La Sandunguera, un trabajo en donde demuestra que puede escribir canciones más íntimas, maduras e introspectivas sin perder el sentido del humor que la caracteriza. “Gimme Some Pizza” es una balada soul muy erótica cantada con la fuerza de Whitney Houston y Joss Stone, pero dedicada a su comida favorita.

Gracias a su actitud irreverente y segura de sí misma, y a su forma de invadir el escenario cuando sale a cantar, Nathy se convirtió entre sus fans más jóvenes en una referente del feminismo de manera totalmente natural, casi sin proponérselo. En su sencillo más reciente, “Natikillah”, exige que la amen tal cual es: “Con mi celulitis y mi fibra grosa/ Tú sabes que así estoy más hermosa/ Natural me trajo a la tierra mi diosa”.

Su crecimiento parece no tener techo. Llena todos los lugares en los que toca, tanto en España como en la Argentina. El año pasado, en tan sólo 15 días llenó Niceto, Groove, el Konex y cerró un festival en Córdoba. Y esto no es más que el comienzo.