Dolores Lanusse y Pía Neira llevan adelante el primer proyecto de viajes de yoga y surf sólo para mujeres. Una experiencia que combina el deporte, el turismo y la conexión con los paisajes únicos del sur de Brasil.


Dolores Lanusse y Pía Neira, más conocidas como Loli y Piru, querían derribar el prejuicio de que el surf es para hombres. Y, además, soñaban con la idea de compartir entre amigas la pasión por el deporte. Así fue como un día, entre mates en la playa, se embarcaron en esta aventura y lanzaron Dela Surf Trips, un proyecto de viajes a Brasil, al sur de Florianópolis, para mujeres que quieren aprender a surfear y llevar una vida saludable.

–¿Cómo eligieron el nombre del proyecto?

Pía Neira: –Queríamos algo corto, pegadizo y femenino, pero estábamos trabadas en los típicos nombres hawaianos. Nos gustaba la idea de que hiciera referencia al mar, pero tampoco queríamos algo cliché. Buscábamos algo más natural. Un día, estaba escuchando una playlist medio surfera y apareció la canción “Dela”, de Johnny Clegg. Dela es un nombre de mujer en zulú, dialecto africano, que significa algo así como “el lugar donde habita tu corazón”. Además, en portugués quiere decir “de ella”. Cuando se lo comenté a Loli, tuvo todo el sentido del mundo. Nuestro objetivo es que cada mujer que viaje con nosotras se sienta en casa.

–¿Qué rol cumple cada una en los viajes?

Dolores Lanusse: –Yo me ocupo de las clases de surf y del videocoaching posclases. Cada noche, después de haber documentado la surfeada, volvemos sobre las imágenes para poder corregir o mejorar la técnica de cada una. Dividimos a las mujeres en dos niveles para que puedan aprovechar los días al máximo y llevarse un buen aprendizaje. Además, me encargo de dar las prácticas de yoga, que están pensadas principalmente para darle un mimo al cuerpo después de cada metida al mar. La idea es terminar el día bien conectadas con nuestro cuerpo y la naturaleza.

P. N.: –Yo me encargo de la comunicación del proyecto, por eso estoy muy atenta a las fotos, a las redes sociales, a filmar a las chicas para luego darles el feedback. También me gusta mucho la música, así que musicalizo esos momentos pos-surf, donde la cabeza se apaga y el cansancio se hace notar.

–¿Por qué eligieron como destino las playas de Brasil?

P. N.: –Florianópolis siempre nos pareció una re buena opción porque está cerca de la Argentina y el costo del viaje es accesible. Además, la zona de Campeche tiene muy buenas olas y hay varias playas para practicar surf.

–Uno de los puntos más importantes del viaje es la alimentación saludable. ¿Qué las llevó a tomar esta decisión?

P. N.: –Queríamos que las chicas que viajan con nosotras tuvieran una alimentación consciente, que además combinara ingredientes y sabores autóctonos. Por eso, propusimos un menú casi casi vegetariano: comemos falafel, pizzas veganas, feijoada brasileña… Un sólo día incluimos carne, que es un pescado a la parrilla. Sin ser fundamentalistas, sentimos que este estilo de vida se complementa con las actividades del viaje. La comida es superenergética.

D. L.: –Está recontrapensada para que tengan un buen rendimiento deportivo y no sufran el cansancio típico que trae una mala alimentación.

“Creo que hoy nos encontramos en un momento de mucha más libertad, y es lindo habilitar espacios para hermanarnos entre nosotras. Está en nuestra naturaleza, sólo tenemos que conectar con eso.”

–Crearon un espacio en donde la mujer se desafía y supera sus propios límites. ¿Dela se alimenta del empoderamiento femenino?

P. N.: –Sí, teníamos varias dudas cuando empezamos a proyectar los viajes, pero estábamos seguras de que iban a ser sólo para mujeres. Creo que hoy nos encontramos en un momento de mucha más libertad, y es lindo habilitar espacios para hermanarnos entre nosotras. Está en nuestra naturaleza, sólo tenemos que conectar con eso.

D. L.: –Además, queríamos derribar el prejuicio de que el surf es un deporte para hombres. Lo logramos, y también generamos un lugar de encuentro de mujeres. Las chicas pierden rápido la vergüenza porque estamos entre nosotras. Conectan con otras cosas y se enfocan en aprender.


Los tours incluyen clases por la mañana, hospedaje frente al mar, prácticas de yoga, coaching y hasta una rutina de alimentación saludable. Los cupos son de hasta ocho personas (todo es superpersonalizado). Los próximos viajes serán del 9 al 16 y del 16 al 23 de marzo.