Es la primera bicicleta eléctrica que se pliega en un segundo. Diseñada por tres argentinos, cuenta con múltiples funciones que se adaptan a la era tecnológica actual: tiene Bluetooth, traba antirrobo y un puerto USB para recargar el celular. El futuro sobre dos ruedas.


Subirse a una bicicleta, salir a pedalear por la ciudad y sentir el viento fresco en la cara. Además de ser un transporte ecológico y sustentable, ideal para moverse en los centros urbanos colapsados por el tránsito, la bicicleta permite relacionarse con la calle de una manera diferente: directa y sin intermediarios. Para los amantes del pedaleo es una amiga íntima, casi una extensión del propio cuerpo. Por eso es que muchos eligen personalizarla con diseños exclusivos y hasta la bautizan con nombre y apellido.

En la Argentina, los economistas Lucas Toledo y Eric Sevillia y el diseñador industrial Agustín Augustino soñaron con Gi FlyBike pero sobre todo con la idea de resolver el problema del tráfico en las grandes ciudades. “Cuando nos pusimos a investigar el tema, descubrimos que la bicicleta va a ser el vehículo más apropiado para moverse en el futuro. El transporte público está colapsado y los gobiernos ya entendieron que el auto no es una alternativa sustentable. De hecho, en cinco o diez años no se va a poder usar para circular en los centros urbanos. En ese sentido, están invirtiendo grandes sumas de dinero en infraestructura vial y subsidios para quienes vayan a trabajar en bicicleta. Pero el principal problema es que su diseño nunca innovó demasiado, y por eso nos propusimos adaptarlo a las necesidades del usuario actual”, cuenta Toledo.

Su sistema de pliegue es el más rápido del mundo, posee tres marchas eléctricas y una manual, y puede alcanzar una autonomía de 60 kilómetros con una sola carga. Además, cuenta con traba antirrobo, ruedas macizas antipinchazos y un asiento a prueba de balas. Pero lo más novedoso viene por el lado del software y su mecanismo de integración para smartphones.

Tiene conexión Bluetooth y todas sus funciones se controlan a través de una aplicación móvil: el ciclista puede regular las luces, utilizar Google Maps para guardar y compartir rutas con la comunidad y bloquear automáticamente la bicicleta cuando está a tres metros de distancia.

Gi FlyBike tiene conexión Bluetooth y todas sus funciones se controlan a través de una aplicación móvil: el ciclista puede regular las luces, utilizar la navegación mundial de Google Maps para guardar y compartir rutas con la comunidad y bloquear automáticamente la bicicleta cuando está a tres metros de distancia. Para mantener su funcionamiento, un puerto USB permite recargar el teléfono mientras el vehículo está en uso.

Con un proceso de fabricación descentralizado (la empresa tiene una sede en Nueva York y otra en China, pero el equipo creativo y técnico se encuentra en Córdoba), la Gi FlyBike comenzó su preventa a fines de 2015 y el año pasado fue distribuida a 42 países de Europa, Asia y América del Norte. “Vendimos 500 unidades, que fue el total de la primera tanda de producción. Ahora estamos en un proceso de fundraising, tratando de captar más capital para seguir produciendo y crecer”, adelanta el emprendedor.

En el último año se vendieron más de 35 millones de bicicletas eléctricas alrededor del mundo. La revolución del transporte vendrá por el lado de los vehículos pequeños que ahorran energía: el futuro es sobre ruedas, pero de bici.

 

Ficha técnica

  • Velocidad máxima: 25 km/h (es el límite legal en Europa para bicicletas eléctricas. Se puede alcanzar una mayor velocidad pedaleando).
  • Peso: 25 kilos.
  • Tiempo de carga: 4 horas.
  • Aplicación móvil: Gi FlyApp
  • Precio: USD 2.790.