En tiempos donde nada se concibe sin tecnología, Lucrecia Cornejo y Angie Braun crearon un puente entre artistas y clientes que quieren conectar y disfrutar de cada obra con tan sólo un clic. Los museos en épocas de selfie.


Pensar en una industria que en 2018 no esté atravesada por la tecnología sería pararse en la ignorancia o negación absoluta. Sin embargo, hay ámbitos en los que parecería (probablemente de manera errónea) que esas dos puntas están más lejos que cerca. Por eso, cuando Lucrecia Cornejo y Angie Braun compartieron la inquietud de buscar la manera de visibilizar el trabajo de artistas de todo el país, no tardaron en encontrar la herramienta perfecta y acercar esas dos orillas: el arte y la tecnología. El resultado es Diderot.Art, una plataforma que conecta al pintor, escultor, fotógrafo con quien disfruta de su trabajo y desea tenerlo en su casa con tan sólo un clic.

–Ambas vienen del mundo empresarial. ¿Cuál era su contacto personal con el arte antes de fundar el sitio?

Lucrecia Cornejo: –Tengo química con el arte. Mi disfrute por el arte se basa en lo cotidiano, en contar con la posibilidad de tener en mis paredes arte original que fui encontrando casi accidentalmente. Y todos tienen un sentido especial, porque me gustan, porque significan algo para mí. Lo descubrí cuando era adolescente, casualmente en un viaje de mochilera con quien hoy es mi socia y amiga de toda la vida. En Diderot.Art logré unir mis pasiones, el marketing y el arte, con el interés por la innovación, las ganas de transformar una realidad que considero escasa.

Angie Braun: –Mi vínculo con el arte estuvo desde siempre. Empezando por mi familia, todos amantes del arte; mi abuela y mamá, ambas artistas. Y al crecer y armar mi propia familia y casa empecé a elegir aquellas obras que me conmovieron. Todas las compras las hice por sentir una conexión especial, sentí que “eran para mí”. Y convivir con ellas me alegra la vida. Suena como una frase hecha, pero es la realidad; el arte hace eso, transforma nuestro día a día.

“Buscamos, justamente, romper barreras y creencias de que el arte es una experiencia sólo para unos pocos. Creemos que hay una obra que fue creada para alguien, sólo falta que ese alguien la descubra.”

–Existe la falsa idea de que el arte es para unos pocos (entendidos de la materia) y que el común de los mortales nos quedamos afuera. ¿Cómo se paran ustedes frente a ese prejuicio histórico?

L.C.: –El propósito es expandir la base de compradores de arte acercando una experiencia de conocimiento, acceso y compra muy novedosa. Toda la obra está seleccionada por una curadora, lo que asegura la calidad de artistas y su producción. Esto permite que gente que no cuenta con experiencia o conocimiento de arte, simplemente pueda entrar y regirse por observar, sentir si le gusta o no una obra, sabiendo que hay alguien que se tomó el trabajo de validar su calidad. Buscamos, justamente, romper barreras y creencias de que el arte es una experiencia sólo para unos pocos. Creemos que hay una obra que fue creada para alguien, sólo falta que ese “alguien” la descubra.

–Parándonos del otro lado, ¿se toparon con algún prejuicio por parte del mundo del arte?

A.B.: –No, todo lo contrario. Previo a lanzar Diderot.Art, expusimos el proyecto a los principales coleccionistas del país y a periodistas especializados en arte, y la recepción fue excelente. Hacer foco en el desarrollo de nuevos compradores y coleccionistas nutre el mercado.

–¿Qué creen que pensaría hoy Denis Diderot de Diderot.Art?

L.C.: –¡Es una muy linda pregunta! Denis Diderot, quien nació en 1713, es el cocreador de la enciclopedia y considerado el primer crítico de arte. Fue un faro que iluminó su época. Además tenía una preocupación especial por darle “acceso universal al arte”. Él decía que en una obra de arte prevalecía el color por sobre la forma o el dibujo, porque cualquiera podía emocionarse frente al color, fuese o no un entendido de arte. Ese es nuestro inspirador, el espíritu de nuestro proyecto, y de ahí surge el nombre Diderot.Art y nuestro eslogan, “El arte llega a vos”. Nos proponemos que mucha más gente pueda disfrutar del arte.

A.B.: –Por eso es que hay una conexión entre el interés de Denis Diderot y el de Diderot.Art. ¡Nosotras tuvimos la ventaja de que las nuevas tecnologías permiten expandir los límites geográficos y físicos de una manera impensada para la época de Denis!