Es el creador de Happn, la aplicación de citas que ya cuenta con más de 50 millones de usuarios y opera en 40 países de todo el mundo. Su estilo de vida lo llevó a formar parte de la lista de los 34 CEO más cool de Europa.


Nadie puede enamorarse de quien no conoce. Bajo esta premisa, Didier Rappaport logró desarrollar una aplicación que ya cuenta con más de 50 millones de usuarios en 50 ciudades de 40 países de todo el mundo. Fue en 2014 cuando, luego de 20 años de haber incursionado en el mundo digital, pudo lanzar la aplicación que lo catapultaría al éxito y la riqueza: Happn.

El francés de 64 años es, sin duda, uno de los role-model para todos los emprendedores del mundo digital, con una start-up digna del siglo XXI que ha logrado un crecimiento exponencial en sólo cuatro años de su salida al mercado. Rappaport presenta una imagen relajada y alegre, razón por la cual fue elegido entre los 34 CEO más cool de Europa (en el puesto número 27) por Business Insider y premiado con el Digital Man of the Year 2015 por GQ Francia.

¿Cómo fue que un economista de la Universidad de Burdeos destinado a continuar el legado familiar como comerciante textil se convirtió en un cupido de la era digital? El cambio no sucedió de un día para el otro. Fue a mediados de los 90 cuando comenzó su excursión en el mundo de internet desarrollando una plataforma digital para el comercio textil. Después de experimentar las ventajas de la web decidió ir un paso más allá, precisamente como cofundador y CEO de Dailymotion, en 2005, una de las plataformas de videos más importantes del mundo. Luego de casi una década de trabajo en la reconstrucción de Nomao, una empresa dedicada a la geolocalización, se le ocurrió Happn, y la llevó adelante con la ayuda de sus socios Antony y Fabien Cohen.

“Nunca podremos matematizar el amor, pero sí su búsqueda.” Rappaport destaca que su objetivo es lograr una armonía entre el mundo digital y el mundo real, en donde el amor es resultado de sensaciones tan inesperadas como impredecibles. “No prometemos a los usuarios que usando nuestra aplicación encontrarán el amor, porque les estaríamos mintiendo. Nuestra misión es facilitar la búsqueda, siempre con el compromiso de preservar la parte mágica de las relaciones.”

Los recursos disponibles en la era 2.0 son numerosos, pero Happn se focaliza en dos: la geolocalización y la inteligencia artificial. El primero de ellos consiste en mostrar quiénes estuvieron en el mismo lugar y momento que nosotros. Para Rappaport existe una razón, más allá de la coincidencia, que produce estos “encuentros”. La app brinda una segunda oportunidad de conectar con alguien con quien coincidiste en algún lugar y por algún motivo la interacción no se produjo. Por el otro lado, la inteligencia artificial se encuentra cada vez más presente en la vida diaria, pero aquí resulta trascendente. Comenzar la conversación en el mundo virtual suele ser el paso con mayores dificultades. Esta tecnología puede ayudarnos a saltar esta barrera sin complicaciones. Por ejemplo, puede saber que a ambas personas les gusta un artista, y relacionarlo con que pronto se presentará en la ciudad. Entonces, sugiere que una invitación a ese recital sea probablemente la manera correcta de comenzar la interacción, proponiendo incluso el link para comprar las entradas.

Las dos tecnologías recién mencionadas se potencian mutuamente. Si el sistema de geolocalización registra una visita reiterada a un cine, la inteligencia artificial podrá catalogarme como “cinéfilo” y priorizará en mi pantalla a aquellas personas que compartan esta pasión. Los servidores de Happn procesan un billón de datos nuevos cada dos días, poniendo la tecnología al servicio del amor cada vez con mayor rapidez y precisión. El trabajo del equipo de más de 100 personas consiste en procesar toda esta información y “presentar” entre sí a las personas con las que hay mayor probabilidad de que el encuentro sea exitoso.

“Si conociste a alguien y querés verlo de nuevo. Si te cruzás con otro pero nunca cambiaste un saludo, si trabajás en la misma zona o fuiste a la misma fiesta pero sólo se miraron de lejos, esta aplicación los ayudará a conocerse.” Ya sea en Buenos Aires, Río de Janeiro, París, Sídney, Nueva York, Londres, París, Bombay, Madrid, Moscú, o en cualquiera de las 50 ciudades donde Happn se encuentra disponible, ese amor de fantasía se encuentra sólo a un crush de convertirse en realidad.