Los grandes músicos han sabido amalgamar las melodías más intensas con el ritmo de las bebidas espirituosas. Algunos decidieron ir más allá y crearon su propio elixir. Cerveza, vodka, whisky y varietales exclusivos sonando en perfecta armonía. Porque no todo es sexo, drogas y rock and roll.


La mayoría (por no decir todas) de las anécdotas que conciernen a los músicos más aclamados de la historia tienen como personaje secundario, en alguna parte del relato, al menos una copa cargada del brebaje favorito del protagonista. La amistad más antigua, sólida y leal pareciera ser la de Frank Sinatra y Jack Daniel’s: a fines de los años 40, “la Voz” bebió su primer sorbo y lo bautizó “el néctar de los dioses”. Desde entonces y hasta el día de su muerte, Sinatra siempre tuvo una botella cerca, y hay hasta quienes aseguran que no sólo tomaba en ayunas sino que fue enterrado con un ejemplar en su ataúd. Lo cierto es que la marca de bourbon se unió a Frank Sinatra Enterprise y juntos lanzaron el Jack Daniel’s Sinatra Select, una edición especial de este destilado que se presenta en una caja, con una botella acompañada de un libro. Si bien el cantante de ojos azules no disfruta de su propia bebida, varios artistas decidieron ir por el mismo camino e introducirse en el mundo de las bebidas con alcohol para comercializar la sed.

 

  • Heaven’s Door, Bob Dylan. El legendario cantautor estadounidense se asoció con los fabricantes del bourbon Angel’s Envy para crear un trío de whiskys de pequeños lotes: uno de centeno, otro de barril doble y un bourbon de Tennessee. “He estado viajando durante décadas, y he podido probar algunos de los mejores licores que el mundo tiene para ofrecer. Este es un gran whisky”, confesó Dylan en una entrevista a The New York Times.

  • Killer Queen, Queen. RnR Brew y Latvijas Balzams, productores del vodka Stoli (Stolichnaya), la marca favorita de vodka de Freddie Mercury, se asociaron con el resto de la banda y sacaron al mercado una línea de exquisita fabricación a propósito del aniversario número 40 de la canción “Killer Queen”, incluida en Sheer Heart Attack (1974), el tercer disco de estudio del grupo británico. Lleva un proceso de destilado que se repite siete veces y se utiliza un procedimiento de filtrado antiguo con arena de cuarzo y carbón de abedul. Según explicó el guitarrista de la mítica banda, Brian May, “Freddie amaba el vodka, y acostumbraba a llevar una heladera llena a los tours. Así que es un tributo perfecto para él”.

  • Thunderstruck, AC/DC. Energizantes, vinos, cerveza y ahora es el turno del tequila. Está claro que estos músicos australianos van por todo. Perryscope y Epic Rights, junto con Fábrica de Tequilas Finos, una empresa ubicada en México que se dedica a producir este tipo de bebidas de manera artesanal, han creado esta nueva línea en honor a la banda de hard rock que cuenta con tres estilos diferentes: Silver (plata), Reposado y Añejo.

  • Destroyer, KISS. Corría 1976 cuando la banda neoyorkina cargada de maquillaje blanco y negro sacaba uno de los discos más importantes de su carrera, cuyo nombre sería utilizado años más tarde para bautizar esta cerveza. “Detroit Rock City”, “God of Thunder”, “Shout It Out Loud” y “Beth” son algunos de los temas que luego se convirtieron en himnos coreados por el público, motivo por el cual no había duda de que era el nombre que necesitaban para esta bebida espumosa. Su color dorado pálido y aroma dulce de malta la hacen muy fácil de beber, y según su bajista, Gene Simmons, está hecha al estilo y tradición de la mejor cerveza alemana, con un leve amargor que lo equilibra todo al final.