Un enclave lado B en medio de la Riviera Maya. Playas de ensueño, buenos hoteles y un espíritu muy relajado. La perla del Caribe mexicano.


Dejando atrás la bulliciosa Cancún y la favorita por casi todos los turistas, Playa del Carmen, la Riviera Maya en el Caribe mexicano fue extendiendo sus límites hacia el norte (Playa Mujeres es el nuevo enclave) y hacia el sur. Sí, allí donde los mayas construyeron una de sus más espectaculares ciudadelas, de cara al mar y sobre los acantilados, en una situación que por su belleza ha sido reproducida hasta el infinito en imágenes de postal.

Un poco alejados del sitio arqueológico de Tulum, los nuevos hoteles cool se diferencian sustancialmente del concepto de placer instalado en el resto de la costa caribeña. El estilo aquí es relajado, zen y yogui (de hecho, muchos de estos hoteles de diseño ecológico pero muy chic adhieren a estas filosofías y prácticas orientales y las incorporan en su lifestyle).

Los pequeños hoteles conceptuales juegan con la selva, las márgenes del río cercano y el mar. También incorporan arquitectónicamente el concepto de “solapas”, típicas construcciones indígenas de la región, sólo que adicionando cocina gourmet, decoración millennial y servicios cinco estrellas.

Muchas estrellas de cine, influencers y modelos eligen este lugar para pasar su tiempo libre, lejos de la colapsada Ibiza o Mykonos, y los más arriesgados comienzan a hacerlo su hogar temporario.

Muchas estrellas de cine, influencers y modelos eligen este lugar para pasar su tiempo libre, lejos de la colapsada Ibiza o Mykonos, y los más arriesgados comienzan a hacerlo su hogar temporario.

El hotel insignia, quizás por ser de los primeros de la zona, es el hoy famoso Hotel Nômade. Algunas de sus habitaciones tienen paredes abiertas al mar y camas sobre colchones de palmas en el piso. La sofisticación de lo simple.

El pequeño pero animado centro de Tulum, relativamente alejado de la costa, está bien provisto de restaurantes y cafés aptos para foodies.