Simpática y nerviosa, esta versión deportiva se pone picante con un motor de 165 caballos.


El Abarth 595 Turismo llega importado de Polonia, donde se lo fabrica en la planta de Tychy, y no desde México, como las versiones más convencionales del modelo 500.

El restyling del Abarth 595 tiene 165 CV de potencia (30 caballos más que la versión anterior). Además agrega un leve rediseño externo con nuevas llantas y una trompa algo más agresiva, con ópticas ovaladas y una toma de aire más generosa que incorpora los antinieblas; todo esto sin perder su silueta retro. En el sector trasero se incorporaron difusores aerodinámicos.

Debajo de su capó encontramos el motor 1.4/16 Turbo T-Jet de cuatro cilindros, doble árbol, multiválvulas y turbo, que entrega 165 CV a 5.500 rpm con un par máximo de 23,4 kgm a 3.000 rpm en modo Sport. Está asociado a una caja manual de cinco velocidades de recorrido corto y preciso, aunque le vendría muy bien una sexta, para que el motor viaje algo más distendido.

Lo mejor de este motor está entre las 2.500 y las 6.500 rpm

Gracias a un sistema de gestión electrónica, esta caja tiene un doble funcionamiento: el normal, en el que la entrega de energía es casi la de un auto común, y el modo Sport, con el que la cosa cambia, y mucho, ya que empieza a soplar el turbo Garrett y el incremento de potencia es notorio. La respuesta del motor pasa a ser inmediata aunque todavía se siente el inicio del soplido del turbo. Se vuelve nervioso, picante y con una agilidad sorprendente.

Con este corazón alcanza una velocidad máxima de 217 km/h. Las suspensiones son especiales para la versión con amortiguadores y resortes de mayor rigidez. Las medidas del rodado son 205/40 sobre llantas de 17 pulgadas de diseño exclusivo. En este modo, la dirección se va poniendo más firme a medida que se aumenta la velocidad.

En el interior se acentúa la deportividad: incluye butacas marca Sabelt de competición, que brindan una buena posición de manejo, a pesar de tener sólo regulación en altura del volante. La selectora de cambios está ubicada un poco más arriba, lo que ayuda a hacer los cambios con más comodidad. El tablero es completamente digital, ofreciendo una lectura sencilla, y a la izquierda del tablero hay un indicador de presión del turbo.

En el exterior, un alerón que continúa la línea del techo y un difusor de aire trasero que le hace lugar a la doble salida de escape le dan una silueta deportiva y simpática. Lleva calcos laterales que incluyen la palabra “Abarth”, y el logo del escorpión aparece en el frente. Otro detalle que cambió en el diseño son los faros traseros.

Un punto en contra es la capacidad del tanque de nafta, de tan sólo 35 litros, lo que limita su autonomía.

El comportamiento dinámico es uno de sus aspectos favorables, ya que tracciona con precisión en curvas lentas sin tener tendencias subvirantes, algo normal en los vehículos con tracción delantera.

En síntesis, el 595 Abarth Turismo es un auto que entrega sensaciones emocionantes al volante. Y, en ese sentido, no defrauda en ningún momento.