La red de oficinas más importante del mundo pisa fuerte y ya es una realidad en más de siete países. Sus edificios son verdaderas joyas arquitectónicas que se adaptan a la idiosincrasia de cada lugar. En la Argentina, por ejemplo, hay espacio para un buen asado.


Tener ganas de que llegue el lunes. Esa quimera persigue WeWork, una red de oficinas en 274 edificios de 74 ciudades. Bajo el precepto del coworking, se alimenta del mandato agridulce de la época. “Queremos que nuestros miembros puedan borrar la línea entre su vida profesional y personal”, dice Carol Pérez Asuaje, a cargo de las relaciones públicas para América Latina. Las membresías mensuales abren el acceso a escritorios en espacios compartidos y oficinas para emprendedores, pero también representan una solución para las multinacionales.

El foco está en la creatividad y la concentración, con el objetivo de “humanizar el trabajo”. Por eso también se encargan de socializar a sus miembros. En cada locación hay charlas de expertos y rondas de inversionistas, degustaciones de quesos y hasta clases de kickboxing.

 

GURGAON (INDIA)

Son cinco pisos en la Torre Platina del distrito financiero que reúne a la mitad de las empresas más valiosas del país. Después de un gran patio interior, una escalera espiralada sube hasta oficinas privadas y salones de conferencias donde lo “smart” es el concepto dominante. Entre un corredor gastronómico y propuestas artísticas, promete un ámbito laboral soñado que incluye mesas de ping-pong. A sólo 32 kilómetros de Nueva Delhi, tiene una conexión directa con otra locación futurista de la gran nación asiática: la Cyber City, un enclave con 26 shoppings, siete canchas de golf y cientos de tiendas de lujo. Hay una estación de subte en la puerta y estacionamiento interno para autos y bicicletas.

JERUSALÉN (ISRAEL)

“Tu equipo en el centro de la acción”, proponen los responsables de esta ubicación en una de las zonas más calientes del mundo. Está sobre la calle King George, una de las dos con sendas peatonales en la ciudad sagrada. Con la productividad en mente, es el punto de reunión para especialistas en tecnología, leyes y diseño. Hay opciones sabrosas para almuerzo y breaks en el mercado Machne Yehuda. Para completar la oferta, tiene una política pet friendly y acceso garantizado a trenes y colectivos. No es casual. Aunque las funcionalidades de cada oficina son globales, “nuestro equipo de diseño visita el lugar, conoce el área y refleja lo que aprenden acerca de la historia del vecindario y la comunidad”, explica Pérez Asuaje.

CIUDAD DE SINGAPUR (SINGAPUR)

“El espacio es lo que hacés de él”, promocionan los administradores de esta locación en la capital de la república insular. Con una animadísima zona de restaurantes apenas bajando las escaleras, el Spacemob Ascent se presenta como el lugar ideal para empezar una startup o integrarse a las más prometedoras. La categorización del edificio como “Clase A” implica el acceso a instituciones gubernamentales y agencias de investigación. Para ciertos profesionales, es exactamente el lugar donde hay que estar. Fiel al espíritu abierto –pero siempre productivo– de la ciudad, aloja eventos para llevar a un amigo al trabajo y entrenar técnicas de “meditación práctica”.

BERLÍN (ALEMANIA)

Sobre Kurfürstendamm, una de las calles más transitadas y queridas de la capital alemana, se levantan seis pisos para el trabajo creativo en la zona de Breitscheidplatz. Es un edificio nuevo que promete comodidad y personalidad, además de “una visión limpia y concisa del lado metropolitano de Berlín”. Quienes necesitan distracción tienen, a pocas cuadras, tiendas de diseño trendy y dos clásicos de la ciudad de la reunificación: el Zoo y el Acuario. Algunos de los eventos que viene alojando este espacio que promueve la diversidad berlinesa trataron temas como el futuro de la industria editorial, la metamorfosis de los dispositivos móviles y las plataformas de pago online.

NUEVA YORK (ESTADOS UNIDOS)

Entre Little Italy y Chinatown, este edificio es un entorno de grandes ventanales y paredes de ladrillo a la vista que atravesó un proceso de restauración para lucir idéntico al día de su inauguración, en 1910. Con algunos toques pop (las cabinas telefónicas, el amarillo furioso sobre el ascensor old school) y una impactante escalera central de piedra, tiene un gran lounge en planta baja e hileras de escritorios para equipos en crecimiento. Varios profesionales de agencias creativas lo adoptaron como segundo (o primer) hogar, atraídos por los espressos matutinos y el sabor a historia urbana. Los eventos llevan excusas que sólo podrían esgrimir los neoyorquinos, como el de “Adopción de cachorros en el Día de San Valentín”.

BUENOS AIRES (ARGENTINA)

En Esmeralda y Paraguay, la Torre Bellini es una de las ubicaciones más grandes en todo el mundo: un edificio de 25 pisos que incluye un lobby de triple altura, vistas al río, cabina de DJ y el toque inequívocamente nacional: terraza con parrilla. La arquitectura céntrica se traduce en el edificio: hay detalles neoclásicos, modernistas y art déco con terminaciones en madera. Con otro edificio en Vicente López, la empresa tiene capacidad para 4.800 usuarios y sus mascotas. El caso argentino les hizo entender la importancia de reponer la heladera: “Es muy común ver a los members tomarse una cerveza durante el almuerzo, al final del día e incluso durante una junta de trabajo”.