Creatividad y estética es lo que logran con sus fotos. Desde otra perspectiva, el uso de estos dispositivos como cámara fotográfica es tendencias en las redes sociales, sobre todo en Instagram.


Vehículo aéreo no tripulado, eso es un dron. Se maneja desde controles remotos o a través de apps para dispositivos como celulares o tablets, aún sin legislación concreta que regule su uso. Fue el físico e ingeniero servio Nikola Tesla quien inventó estos aparatitos que emulan abejas. Lo patentó el 9 de noviembre de 1898, según se supo. Lo pensó como un aparato con funciones bélicas “en nombre de la paz”, pero en pleno 2018 los drones sobrevuelan los cielos del mundo con otros objetivos, incluso artísticos. El campo de la fotografía ya siente su presencia, tal como lo confirma el trabajo de los hermanos Rodolfo y Aquiles Pirovano y el de Clara y Francisco Cao Zen: imágenes aéreas en su máxima expresión.

Rodolfo Pirovano

Juego de cómplices

Rodolfo Pirovano

Rodolfo estudió Marketing y trabajaba de eso pero se aburría. En su tiempo libre ayudaba a su hermano Aquiles en la agencia de publicidad Jack Brothers, que hoy comandan juntos. Hasta que tuvo que elegir y eligió pasarla bien. Con el impulso de todo emprendedor, abrazó las redes sociales, especialmente Instagram. Un poco jugando, un poco en serio, hizo de esa herramienta su base de operaciones. La agencia tiene peso propio en el universo local de la publicidad y trabaja con Google Argentina, además de modelos, actores, actrices e influencers. Rodolfo y Aquiles son influencers. Alquiles es @jacktheartist y tiene más de 85 mil followers; Rodolfo es @rpirovano y lo iguala. Recorren el mundo haciendo producciones desde su mirada porteña, y su sello personal son las fotos aéreas. Postales, cuadros o inmortales en la pantalla de un celular, las fotos alcanzan millones de likes en segundos. Dicen que buscan contar historias bajo la premisa de la empatía. Se complementan en estilo y en el foco de lo que cuentan con cada posteo. Un paseo por sus cuentas alcanza para entender de qué se trata la vida desde arriba.

Aquiles Pirovano

 

Alquimia de equipo

Clara Cao

Clarita es divertida y sus fotos también. Comenzó en 2015 con una Go-Pro e imaginando cómo se verían esas fotos desde el cielo. ¿Sería otra forma de apreciar las cosas o no? Clarita compone con sombras, luces y movimiento. Las fotos son mucho más que el momento que capturan; bajo su mirada, son minicuentos. Estudió Diseño Gráfico en la UBA y Comunicación Social en la UCES, y se nota en su trabajo. Es @claritacao en Instagram, tiene casi 30 mil seguidores y menos de mil posteos hasta ahora. Su hermano Francisco es @fcao y apenas supera los cinco mil. Con poco más de 500 posteos, es referente del uso de drones para la fotografía aérea. Se toma su tiempo para componer una imagen y para publicar. Dice que empezó a sacar fotos para no olvidar momentos. Así aparecen viajes, encuentros con amigos y producciones publicitarias rebosantes de frescura. Junto a su hermana y once amigos compró el primer dron, que fue la estrella de un viaje a Croacia y al que no abandonó más. Cierto es que fue cambiando de modelos y perfeccionando su técnica. Entre sus recomendaciones principales está despegar el dron habiendo localizado tu ubicación, porque es lo único que te va a salvar si se pierde la señal.

Francisco Cao