Con sólo 17 años y varios papeles en cine, acaba de ser reconocido en Cannes por su última actuación en su nuevo film, Mi mejor amigo. Junto a su hermano Benicio incursionan en las métricas del rap y el trap. Talento intacto en un linaje inagotable.


La familia no se elige, pero el propio destino sí. Por supuesto que sí. ¿Cómo hacerse un lugar en la historia de un linaje que está plagado de nombres rutilantes de la cultura popular argentina? De a poco, paso a paso, con tranquilidad y dejando de lado cualquier expectativa de medirse con el pasado. Esta parece ser la respuesta que dio con su carrera el joven Ángelo Mutti Spinetta (17). Con ese apellido está claro de dónde viene. Pero lo interesante en su recorrido es que su carrera en la música y, sobre todo, en el cine (Anagramas, Primavera, Un viaje a la luna) está tomando vuelo propio: su última película, Mi mejor amigo, de Martín Deus, que se estrena en octubre en nuestro país, acaba de ganar el Gran Premio Ecran Junior en la reciente edición del Festival de Cannes. Por otra parte, interpreta al Principito en el teatro Apolo, lo que significa su debut en las tablas, y con su hermano Benicio compone canciones que espera estrenar en algún momento del año. Con ustedes, una promesa más del universo Spinetta.

–¿Qué sensaciones te dejó el premio en Cannes?

–Muy contento con eso. Fue una sorpresa muy bien recibida. Cuando nos nominaron teníamos esperanzas. A mí me encantó la película cuando la vi y pensaba que podía llegar a ganar. Sirve para darle un buen envión a la película y que tenga más salas.

–¿Cómo es tu papel?

–Interpreto a un chico muy estructurado que vive en la Patagonia con su familia, que viene de Buenos Aires porque el padre tuvo unos problemas allá. Este chico tranquilo se fascina por alguien que aparece: un adolescente un poco más grande que él que viene de Buenos Aires. La atracción se da porque ve en el otro rebeldía y libertad. La cosa empieza como una amistad, pero el visitante ayuda a mi personaje a que se libere de estar tan apegado a las reglas, lo impulsa a investigar el mundo y también a conocerse a sí mismo. Mi personaje no admite su verdadera sexualidad y eso lo ahoga. La amistad lo libera de esto.

–¿Esta clase de papeles te identifican?

–Actoralmente, me gustan los desafíos, que los personajes que elija sean muy diferentes entre sí. Y sobre todo, cuando hago un proyecto, priorizo lo artístico. Conocer al director y que haya buena onda también es un factor importante.

–¿Hacia dónde va tu carrera?

–Por ahora, al cine y al teatro. Si se trata de alguna serie priorizaría más que nada lo artístico. En ese sentido sería complicado que hiciera una serie de las que se ven a diario en la televisión, no me gustan. Tal vez un unitario podría ser más interesante. Y además con mi hermano, Benicio, estamos muy metidos en la música: haciendo trap y rap. Estamos escribiendo y armando maquetas de canciones en un estudio cerca de casa. En un futuro cercano vamos a sacar nuestras canciones.

–¿Qué aportan la música y la actuación en este momento de tu vida?

–Lo que recibo durante y al final de cada proyecto es una liberación emocional a través del arte. El hecho de poder actuar, y la música también, me da espacios de libertad. No sé cómo explicarlo porque es algo que lo siento. Se maneja en ese nivel.

–¿Alguna de estas actividades tiene una veta más intelectual y la otra más sanguínea?

–Sí, ambas tienen un proceso intelectual, pero con las canciones en particular nos estamos enfocando en hacer letras lo mejor posible, y eso te pone la vara intelectual muy alta por las rimas, las ideas y las métricas. Te pone a pensar en letras que cuenten historias pero que tengan un formato definido. La actuación es un hecho más psicológico.

–El trap y el rap están pasando un gran momento en el habla hispana.

–Con mi hermano escuchamos mucho rap y trap actual. Pero en cuanto a las letras, te diría que nuestras composiciones se diferencian bastante del panorama actual. Y lo que queremos hacer nosotros es componer letras de rap con la esencia del trap, sin denigrar a la mujer, sin hablar de armas ni guita.

“Estoy a favor del aborto legal, seguro y gratuito. Lo considero un derecho de la mujer, que siempre debió tener porque es su decisión, su cuerpo. Cada mujer tiene derecho a hacer lo que quiera”

–En ese sentido, ¿te importa sumar tu voz a la lucha feminista?

–Sí, estoy muy contento por lo que está pasando y sobre todo con lo que sucedió en el Congreso. Me parece histórico. Estoy a favor del aborto legal, seguro y gratuito. Lo considero un derecho de la mujer, que siempre debió tener porque es su decisión, su cuerpo. Cada mujer tiene derecho a hacer lo que quiera. Las opciones eran aborto clandestino o aborto legal. Puedo respetar la opinión de la gente que está a favor de “las dos vidas”, pero hay una realidad innegable: el aborto sucede y es eso lo que hay que contemplar.

–Haciendo tu camino en la música y la actuación, ¿te parece que el arte tiene algún tipo de función social?

–Creo que el arte puede ir más allá de entretener. Puede usárselo como motor de cambio y además de entretenimiento. De todas formas, veo que es válido lo que vos quieras hacer con tu arte. Pero para mí la toma de conciencia, la posibilidad de abrir cabezas y hablar sobre verdades son los caminos y metas principales en la música.

–La música forma parte de tu vida desde siempre.

–Desde que nací, prácticamente que la recibí de forma muy inconsciente, porque en mi casa siempre se escuchó mucha música y muy variada. Cuando me empezó a interesar de verdad y a formar parte de mi vida en otro nivel fue cuando arrancamos con la batallas de rap en 2013. Ahí arranqué a escuchar rap y trap en serio. Ya estamos muy metidos en la movida, hasta organizamos batallas nosotros.

–¿Cómo se vive el amor en tiempos de millennials y relaciones virtuales?

–Internet es una buena herramienta para conocer chicas. Yo la he usado para eso. Conocí y me he peleado por cuestiones de redes sociales. Pero también es una herramienta de doble filo porque a veces enloquece a la gente y produce más rosca de la necesaria. Y mi generación vive el amor como puede. Hay de todo aunque se está abriendo más el tema de las parejas que buscan libertad. Pero la mayoría sigue con la misma idea de pareja del siglo XX. Está bueno que se abra eso. Yo estoy en contra de la posesión de las personas. Más allá de eso, creo en la monogamia para mis relaciones, pero que cada uno haga lo que quiera.