Visitar los mejores estadios de fútbol del mundo es, en pleno campeonato, una alternativa ideal para hacer turismo. Estas cinco canchas son emblemas en sus ciudades, y hasta funcionan como museos. 


Camp Nou, Barcelona

La capital cosmopolita de Cataluña tiene, entre tantas opciones tentadoras de paseo, un circuito futbolero cuyo eje es el Camp Nou, propiedad del multipremiado Fútbol Club Barcelona. Es el más grande de Europa y por 25 euros es posible ingresar en la mítica cancha, conocer su historia y ver en persona los logros y homenajes que le rinden culto a su héroe, Lionel Messi. El paseo se llama “Camp Nou Experience” y puede durar entre dos y cinco horas, dependiendo del nivel de fanatismo.

 

Estadio Azteca, Ciudad de México

Este anfiteatro tiene capacidad para 87 mil espectadores. Es el más grande de México, el tercero de América y el undécimo del mundo.​ Tal vez por eso el músico argentino Andrés Calamaro le escribió una canción en 2004, parte de su disco El cantante. Es el único estadio que fue escenario de dos finales de Copas del Mundo de la FIFA, en 1970 y 1986. La primera final fue la consagración de Pelé como el rey del fútbol, y la segunda, la consolidación de Diego Armando Maradona como el mejor de todos los tiempos.

 

Estadio Nacional, Pekín

Los chinos tuvieron que construir un estadio moderno cuando en 2001 Pekín fue seleccionada sede de los Juegos Olímpicos 2008, y lo hicieron con mayúscula: es una de las construcciones de acero más grandes del mundo, y tiene un sistema de energía solar y de recogida de agua de lluvia que sirve para su riego y limpieza. Lo llaman Nido de Pájaros debido a la red de acero de su exterior. Tiene el sello de los arquitectos suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron, los mismos que diseñaron el estadio Allianz Arena de Múnich, Alemania.

 

Maracaná, Río de Janeiro

Su nombre formal es Estadio Jornalista Mário Filho y fue inaugurado el 16 de junio de 1950. En 2014 mostró su nuevo look tras un trabajo de restauración y puesta en valor que Brasil encaró al ser anfitrión de esa Copa del Mundo. La inversión fue de 300 millones de dólares. Las playas de Copacabana e Ipanema se encuentran a tan sólo 15 minutos de distancia, y no hay que perder de vista el Cristo Redentor y el pulso efervescente de una ciudad que sabe cómo pasarla bien.

 

Old Trafford, Manchester

Apodado “el teatro de los sueños” por el famoso futbolista sir Bobby Charlton, ha sido el estadio de fútbol del Manchester United FC, perteneciente a la Premier League, desde 1910, a excepción de los años 40, cuando sufrió las consecuencias de una bomba durante la Segunda Guerra Mundial. Actualmente, tiene capacidad para más de 75 mil personas y es visita fija de los turistas que aman el fútbol. En sus alrededores es fácil encontrar museos, bibliotecas y la mismísima catedral de la ciudad. Todo rubricado por el clima musical típico de Manchester, para nada nublado ni lluvioso.