En el marco de la final del Bacardí Legacy Cocktail Competition 2018, el cantinero más famoso del planeta revela sus trucos para crear un trago perfecto.


Dejó su Praga natal a los dieciocho años. A partir de entonces, recorrió el mundo buscando los mejores ingredientes, especias y, sobre todo, experiencias para dar vida a sus cócteles. Vivió en los Estados Unidos, en España y en varios países de Asia, hasta que desembarcó en Londres para abrir el afamado Artesian Bar. “La vida es muy corta para quedarse siempre en el mismo lugar”, dice, casi como explicando la fórmula de su éxito.

–¿Cuál fue el gran hit que te lanzó a la fama y te convirtió en el mejor bartender del mundo?

–Siempre digo que es el trago en el que estoy trabajando, el que vendrá. Nunca estás completamente feliz con lo que has hecho, lo mejor es esperar por lo que vendrá.

–¿Cuánto tiempo toma alcanzar el trago perfecto?

En algunas ocasiones puede tomar sólo cinco minutos, y a veces hasta tres años. Hay un trago con caviar en el que estuve trabajando por mucho tiempo y nunca logré encontrale la vuelta, y con otros tragos me pasó que surgieron de un momento a otro, sin siquiera necesidad de anotar la receta en un papel; son creaciones que nacen de manera muy espontánea.

­–¿Cuál es tu fórmula a la hora de crear?

–Si pensás en las palabras como si fueran ingredientes, considerando la gramática y todas sus formas de combinar letras, podés trazar un paralelo con la creación de tragos: cuantas más palabras uses y cuanto mejor sepas combinarlas podrás crear un texto más bello. Lo mismo sucede, en mi caso, con la creación de tragos. Cuanto más interesado en aprender nuevas lenguas estás, más textos diversos podrás crear. Trasladándolo a mí, sucede lo mismo con el aprendizaje de culturas e ingredientes para alimentar mi vida y así poder crear los mejores tragos.

–¿Existe una educación formal para aprender tu oficio?

–Puede ser, pero lo cierto es que aprendés todos los días, y no hay educación formal que pueda brindarte eso. Ayer fuimos a un restaurante aquí, en Ciudad de México, y hablamos con el staff, analizamos cada plato, cada sabor. Tal vez fue una conversación simple alrededor de nuestro almuerzo, pero de esa manera aprendimos muchas cosas muy interesantes que luego se plasman en nuestras creaciones. Ahora estoy en un momento en el que no distingo si estoy aprendiendo o si simplemente estoy viviendo. Mi estilo de vida es así.

–¿Cuál fue tu descubrimiento más reciente?

–La última vez que estuve en Buenos Aires descubrí el palo santo; estaba quemándose en un bar y pregunté: “Dios, ¿qué es ese aroma? ¡Quiero trabajar con eso! Y ahora, después de un tiempo, creamos un destilado de palo santo que uso en mis tragos.

“Aprendés todos los días, y no hay educación formsl que pueda brindarte eso. Ahora estoy en un momento en el que no distingo si estoy aprendiendo o si simplemente estoy viviendo.”

–¿Qué impresiones te dejó Buenos Aires?

–Me llamó mucho la atención la popularidad que tienen allí los bartenders. Recuerdo que fui de invitado al programa Perros de la calle, de Andy Kusnetzoff, y mis seguidores en Instagram empezaron a subir y subir. Siempre me habían contado que Buenos Aires es una ciudad muy europea, pero no lo supe realmente hasta que fui y descubrí ahí mismo pequeños rincones de París, de Madrid, mezclados siempre con un toque latinoamericano y su arquitectura increíble. Estoy enamorado de Buenos Aires y espero volver muy pronto.

El Artesian Bar de Londres sigue teniendo la mejor barra del mundo

–Junto a Bacardí están eligiendo al mejor bartender del mundo. ¿Cómo es el proceso de evaluación?

–Juzgamos todo, es un asunto muy complejo. Hablando en general, lo más importante es hacer un trago genial sin ningún tipo de error. Podés usar los mejores ingredientes del mundo, pero si no resulta en algo realmente delicioso, nunca vas a ganar.

Alex y sus aventuras por el mundo en busca de nuevos sabores.