Su currículum incluye Microsoft, Apple, Paypal, Mozilla, Airbnb y Linkedin. Es uno de los máximos referentes de los emprendedores y de los especialistas en tecnología. Su lema, aprender de los errores. Su historia, levantarse después de haber caído.


Tiene muy bien ganado el título de gurú: fundó la red laboral LinkedIn, invirtió en Facebook y Apple, pasó por todos los puestos de trabajo y sigue incursionando en otras áreas como la escritura y el Podcast. Es el hombre mejor relacionado y posicionado en el gran mundo de Internet. Su leitmotiv es crear empresas de impacto masivo y delegar su gestión a quienes saben hacerlo.

LinkedIn, la comunidad orientada a la búsqueda de empleo, fue la primera red social estadounidense que cotizó en la bolsa. En 2016, Microsoft la adquirió por 26.200 millones de dólares.

Sus primeros pasos fueron con Social Net, un portal para citas y búsqueda de parejas al que recuerda como un “gran error” en su carrera. Igualmente, aquella experiencia fue un gran aprendizaje ya que, como suele decir en todas sus charlas, “si no se aprende de los errores, no es posible triunfar”. Pero el gen de LinkedIn nació cuando conoció, en la Universidad de Stanford, a Peter Thiel, cofundador de PayPal, adonde finalmente Hoffman queda en un puesto ejecutivo en el año 2000. Allí también se relacionó con Elon Musk y otros tantos popes de tecnología en un momento clave, cuando la llamada Burbuja de Internet ya se estaba pinchando pero todavía quedaba todo por hacer. En ese contexto creó LinkedIn, la bolsa de trabajo virtual más grande del mundo, y decidió convertirse en uno de los inversores de Facebook. Casi 20 años después es uno de los empresarios más importantes de compañías de todo tipo –entre las que se incluye Apple– y controla el 21% de LinkedIn, adquirida en 2016 por Microsoft en 26.200 millones de dólares.

“Silicon Valley es una mentalidad, no una ubicación. Las personas no le temen al fracaso y por eso lo intentan una y otra vez. Al eliminar el estigma del fracaso, los emprendedores pueden probar nuevas ideas y aprender y repetir continuamente sobre ellas”, afirma en sus máximas para emprender. Hoffman tiene un master en Filosofía de la Universidad de Oxford, disciplina que le dio, según sus propias palabras, las bases para evaluar plataformas que serán usadas por la sociedad.

Tiene 50 años y no se viste siempre con la misma ropa, sino con lo que tiene a mano. Su sueño era ser un intelectual pero el concepto de impacto masivo lo cautivó. Separa su vida personal de lo laboral, no tiene hijos y vive en una casa de clase media. Su fortuna está valuada en 4.400 millones de dólares. Usa cinco teléfonos móviles, recibe 500 mails y 40 propuestas de negocios por día y tiene 1.824 contactos en LinkedIn. Su nombre es sinónimo de Internet. Internet, le agradece su inventiva.