Inmersos en un paisaje único o con una propuesta urbana amable, todos cuentan con un ritmo perfecto para dejar atrás la rutina y renovar las energías. Del Caribe al descanso nórdico, pasando por las vistas únicas de Capri y la exuberancia natural de diferentes puntos del planeta.


Capri, Italia

La costiera amalfitana es uno de los destinos más visitados de Italia. A lo largo de la ruta que bordea el mar Tirreno se acomodan Sorrento, Positano, Praiano y Amalfi, entre otras bellas ciudades para recorrer. Frente a la península están las islas, con callecitas angostas, árboles de cítricos en las veredas y frentes de colores llamativos. Capri es la que conserva la dosis mayor de distinción: la llegada a la Marina Grande deja ver algunas embarcaciones pero lo mejor está después de pasar esa primera fachada. Vistas sobre el acantilado, playas solitarias, agua cristalina y balcones rodeados de flores de Santa Rita, además de la rica gastronomía  italiana. Se puede navegar hasta las grutas o simplemente reposar mirando al mar. Capri es un sitio perfecto para buscar un rincón y entregarse a la contemplación.

Datos útiles:

Se puede llegar a Capri navegando desde Nápoles (poco menos de una hora de duración) o desde Sorrento (20 minutos). Durante julio y agosto –el verano europeo– es la temporada alta, pero durante otoño y primavera conserva su encanto intacto. www.italia.it

Tulum, México

Un angosto sendero entre palmeras y hojas de chiit desemboca en el mar Caribe. Las playas de Tulum son calmas, con varias bajadas de hoteles boutique y espacios de relajación, pero abiertas a todos. Esta ciudad, que es uno de los principales centros de la civilización maya, propone un descanso de lujo rústico. “Stress free zone” anuncia un cartel en la entrada de Holistika, un centro de bienestar que combina casas rodeadas de naturaleza con clases de  yoga vinyasa, meditación y la más extrema, el temazcal: un ritual intenso de vapor que se realiza dentro de un domo de piedra. Tulum está en el estado de Quintana Roo, en la costa este de la península de Yucatán. Este pueblo conserva una mezcla de espiritualidad, historia y exuberancia natural.

Datos útiles:

Está ubicada a 131 km de Cancún, el aeropuerto internacional más cercano. Se accede por la ruta Cancún-Chetumal en auto o transfer. La temporada de mejor clima suele ser de diciembre a abril, cuando comienzan las lluvias. www.visitmexico.com

Anguila, Islas Virgenes

Tiene 33 playas de arena blanca y aguas cristalinas, reconocidas entre las más atractivas del mundo. Anguila forma parte de las Islas Vírgenes británicas, un pequeño sitio en medio del mar Caribe. Luego del paso del huracán Irma, la isla logró recuperar su esplendor de destino de experiencias de lujo. La costa –de acceso público– es la estrella: escenarios perfectos para caminatas, coloridos barcos pesqueros, bares con vista al mar, salidas de buceo, deportes acuáticos, plantas tropicales, corales o la imponente puesta del sol. Las opciones son interminables en este destino que atrae a viajeros de todo el mundo que buscan un descanso resguardado de las multitudes. Para alojarse hay una amplia oferta, desde elegantes resorts de laya hasta B&B y departamentos.

Datos útiles:

Anguila está a 20 minutos en ferry desde Sint Maarten. También puede accederse por vía aérea desde allí o desde Puerto Rico, entre otras conexiones. Entre septiembre y octubre es la estación de lluvias. www.ivisitAnguilla.com

Bahía Bustamante, Chubut

De frente al océano Atlántico, Bahía Bustamante aparece en el circuito de la Ruta Azul, que atraviesa tres parques nacionales marítimos y concentra una gran diversidad de fauna: pingüinos, cormoranes, orcas, elefantes marinos, guanacos, choiques. Este destino invita a la desconexión alejada, sumergidos en el paisaje patagónico: navegación por el mar, un paseo por el bosque petrificado, trekking por la península Graviña o el tiempo en la playa. El pueblo se fundó hacia 1950, dedicado a la recolección de algas; hoy allí viven apenas 20 personas. Desde aquella época está la estancia Bahía Bustamante, hoy convertida en lodge que permite alojarse en casas de ventanas al mar o a la estepa y una antigua proveeduría acondicionada como espacio de actividades comunes.

Datos útiles:

Bahía Bustamante se encuentra 300 km al sur de península Valdés. Los aeropuertos más cercanos son Comodoro Rivadavia (180 km) y Trelew (250 km). La mejor época para visitar Bahía Bustamante es de noviembre a marzo. www.bahiabustamante.com

Cafayate, Salta

Las montañas rojizas contrastan con el verde de los viñedos. Situada al sur de Salta, Cafayate es uno de los principales destinos enoturísticos del país; se calcula que en los Valles Calchaquíes hay 1.800 hectáreas plantadas de vid. En la ciudad, un museo homenajea al vino, y a lo largo del camino aparecen las bodegas. Dentro de ellas o en su mismo entorno hay diversas fincas y estancias en donde disfrutar de un descanso vinculado al placer gastronómico. De estilo colonial, Patios de Cafayate es uno de esos sitios: tomarse una copa de vino sentados en la galería, de cara a los viñedos y con la montaña de fondo, resulta un plan imperdible. Esta antigua estancia reconvertida en wine hotel comparte ubicación con la Bodega El Esteco, que también se puede visitar para una experiencia completa en torno a la bebida nacional.

Datos útiles

Cafayate está a 182 km del aeropuerto de Salta (hacer esa ruta requiere alrededor de tres horas) y a 229 km de San Miguel de Tucumán (cuatro horas). Es un punto cómodo para armar un itinerario en la zona (Quebrada de las Conchas, Valles Calchaquíes, Cachi, Tafí del Valle). www.turismo.salta.gov.ar

Yosemite, Estados Unidos

Macizos de granito, hilos de agua que se cuelan desde lo alto, secuoyas inmensas, ciervos y osos  egros. A cada giro de ruta, la naturaleza sorprende. Ubicado en California, el Parque Nacional de Yosemite recibe cada año la visita de cuatro millones de viajeros de todo el mundo. Un camino posible para adentrarse en este pulmón natural es el que atraviesa el valle: allí nacen senderos para visitar Sentinel Dome, el río, varias cascadas y llegar, mediante una caminata de poca dificultad, a la vista panorámica de Glacier Point, desde donde se aprecia el cordón montañoso de Sierra Nevada. En esa zona también está Yosemite Valley Lodge, un exclusivo complejo que requiere reservar con mucha anticipación; otra interesante alternativa, algo más alejada, es Yosemite Lakes Resort.

Datos útiles:

Yosemite está a 268 km de San Francisco por el camino más recto; el ingreso El Portal, más atractivo, queda a 337 km. También se puede volar a Fresno, a 98 km ingresando por Wawona. Mejores estaciones para visitarlo: otoño y primavera. www.nps.gov/yose

Copenhage, Dinamarca

La capital danesa se convirtió en uno de los nuevos destinos jóvenes de Europa. Recostada sobre el mar Báltico y cruzada por canales, Copenhague se distingue por sus propuestas amigables con el medio ambiente y su estilo de vida relajado. El hygge define el modo en el que los locales se relacionan: disfrutan de las cosas simples, sin lujos mayores ni complicaciones. Incluso es conocida como “la ciudad más feliz del mundo”. Como en toda ciudad grande, las opciones son amplísimas. El mapa viajero de quien llega por primera vez puede incluir el Puerto de Nyhavn, los Jardines de Tívoli, el colorido Canal de Christianshavn, los palacios reales, los centros de arte y los particulares barrios. No hay que perder la oportunidad de disfrutar sus programas favoritos: comer en una mesa al sol, recorrer bares y pasear en bicicleta.

Datos útiles:

Desde Buenos Aires se puede llegar vía París, Ámsterdam, Londres o Frankfurt. Durante el verano –julio, agosto–, la ciudad se anima con eventos al aire libre. www.visitdenmark.es