Renovado y provocador, aunque invariablemente el mismo. El pop tiene una nueva cara, una remake que sólo piensa en el presente. Porque el futuro, para él, es el día siguiente.


Me siento todo un post-human. Hay una artista francesa que se llama Orlan que es la que más difundió el concepto de hacer del cuerpo lo que uno quiere en complot con un cirujano plástico, y eso es un poco lo que yo experimenté. En mi caso, mi cirujano fue Adrián Mobilia, que te diría que es mi productor físico”, dice Leo García y estalla en una carcajada, en un Starbucks de Belgrano que es como su segundo hogar y donde nos resguardamos de los 34 grados de sensación térmica con sendos frapuccinos. En la charla pasamos esquizofrénicamente de tópico a tópico. Saltamos de la salida de ayer (“Otro ‘escandalash’”) a cómo avanzó la cirugía (“Me veo cada vez mejor aunque tengo otra cara”), y del tema más candente en el chat grupal que tenemos (se llama “Reyas”, y lo completan Benito Cerati y Cristal Flúo) a la parte de las preguntas picantes con las que prometimos prender fuego la charla: ¿Alguna vez pagaste por un taxiboy?

–Según lo que contás, lo de Candelaria Tinelli también sería un efecto del lifestyle “post-human”, ¿no?

–Sin duda. Es esa libertad de ser como uno quiere y nadie te lo impide. Como lo que hizo primero Michael Jackson, ¿no? Lo más importante es si yo me siento bien cuando me veo.

–¿Qué pasó cuando te sacaron las vendas y viste cómo quedaste?

–Bueno, me vi muy hinchado y lleno de hematomas, pero me di cuenta de que estaba todo muy bien hecho. Entonces me quedé re tranquilo, cumplí con el reposo y me cuidé de los rayos del sol.

–¿No temiste por el hecho de desconocerte frente al espejo?

–Yo quería hacer un cambio de rostro porque estaba buenísimo a esta edad sentirme renovado y jugar con eso, y tenía la posibilidad. En definitiva, lo que más quería era tener la nariz más para arriba y acomodar los párpados para tener la mirada más refrescada. Cuando me veo diferente, me gusto.

– ¿Te tenés que reenamorar de vos?

–Un poco sí. El problema es la gilada que cree que yo lo hice para verme bello. Y la belleza no tiene un estereotipo. A mí me gusta gente que por ahí no es bella; de hecho, me enamoré de cada aparato. Admito que me gusta la gente rara y yo soy un mantis total.

–Hace poco dijiste que te había erotizado un toque el hijo de Suar.

–Sí, me asombra la gente nueva y que tiene autenticidad.

–¿Sentís que te pueden llegar a obsesionar las cirugías?

–No, porque siento que hoy son las cirugías pero puede ser cualquier otra cosa. Intento tener a distancia las obsesiones.

“Yo me hago la dificil, me peleo y hago tejes, bloqueo y desbloqueo, me vuelven a buscar por Messenger, lloro y vuelvo a ser feliz. Es que cuando hay mucha estabilidad es cuando ya no hay mas vida.”

–Llevaste al paroxismo tu parecido a Peter Pan con las autoparodias en Instagram. ¿Sentís que nunca vas a ser viejo?

–Para mí la juventud es clave, incluso en la gente que es padre, para no desconectar de sus hijos.

–¿Serías padre?

–No por el momento. Me parece que ya llevo mucho con dedicarme a mí, y esta vida me da tiempo para eso. No es porque sea egoísta, pero una vez que tenés un hijo hay que dedicarle la vida. Además hay que tener a otra persona para tener un hijo.

–Bueno, no necesariamente. Se puede hacer una subrogación de vientre y se puede ser padre o madre soltera, como Marley, por caso.

–Me encanta y creo que él tomó una decisión maravillosa para su vida. Me encanta y me da ternura verlo como padre; le pongo siempre corazones en Instagram. Quién sabe si conozco a alguien y me enamoro y tenemos ganas. Uno nunca sabe, pero por ahora no.

–¿Qué te enamora de los hombres?

–La personalidad y que al otro se le escape alguna debilidad por mí. La histeria y los celos son cosas medio chotas que a mí igual me cautivan un poco, te diré. Me activan, me hacen disfrutar y sufrir. Hasta ahora enamorarme siempre ha sido muy inspirador para mí, pero hacerlo como cuando tenía veinte es muy desgastante.

–Y lo seguís haciendo y volcándolo en tus canciones.

–Sí, porque me ilusionan mucho algunas historias y me meto mucho en la “trolonovela”. Yo me hago la difícil, me peleo y hago tejes, bloqueo y desbloqueo, me vuelven a buscar por Messenger, lloro y vuelvo a ser feliz. Es que cuando hay mucha estabilidad es cuando ya no hay más vida. Ay, cuando lean esta nota se van a asustar y van a salir corriendo.

–Siempre a favor de que nos soporten, por favor.

–Sí, por favor. Soy re pasional. Hice un nuevo hit, “Fusionados”, que lo estoy produciendo y habla de mí y de lo que me pasa. Soy muy fantaseoso. Yo conozco a una persona, me enamoro y ya estoy por separarme o por hacer el babyshower.

–Y cuando te reencontrás con alguno de tus viejos amores a los que les compusiste esos temas con los que la gente se puede identificar, ¿les contás que inspiraron esas canciones?

–Sí. Hay un chico que se llama Román a quien le dediqué “Romance” y estuvo en mi último cumpleaños y se lo dije delante de todo el mundo. Soy muy gracioso y controversial con esas cosas, pero creo que la gente ya se acostumbró a esa personalidad mía de que puedo salir con cualquier cosa.

–Y volviendo a la seducción, sé que una de tus herramientas más singulares son los perfumes. ¿Lo contás?

–Ay, sí. Anoten que mis secretos no son sólo la rawfood y las cirugías. Vamos a contarlo: sólo uso perfumes que tienen feromonas para atraer a los hombres. Uso el Eros de Versace, que cuando te huelen quieren irse con vos, y el Lacoste, el rojo de Lacoste, que hace que te quieran abrazar y refregarse contra tu piel. Hay que encontrar todos los recursos para atraer, mi amor.

–Vayamos a lo picante, así, sin anestesia: ¿llamaste alguna vez a un taxiboy?

–Nunca he tenido que pagar, pero me han pagado a mí, mi amor. Y fue carísimo, no doy precio. Pero ahora estoy obsesionado con el muñeco Gabriel.

–¡Dicen que vienen con penes biónicos! ¿Te comprarías uno?

–¡Hagamos una colecta! En serio: hay que comprarse un muñeco de esos y no necesitar más nada.

–¿Qué es la satisfacción?

–Pasar un buen momento con amigos y no necesitar desear, como digo en “Reírme más”. Lo mejor es el presente, si no, siempre estoy: “¿Y ahora qué?”. Me quiero casar de blanco, si no. Por suerte, doy con personas que entran en mi intimidad porque saben aguantarme.

–Hablando de amigos e intimidad. ¿Cómo te impactó encontrar en Benito Cerati a un amigo luego de ser amigo de su padre? Una vez dijiste que nunca te lo habías imaginado pero que en el fondo lo habías deseado.

–Imaginate que a Benito lo veía como bebé. Por eso te digo que me impresiona el nivel de mi juventud. Ahí te das cuenta de que no hay edad. Perdí la postura que tenía antes; antes me sentía su tío. Ahora somos personas y me asombra cómo un chico de 24 años como él sea tan sabio. Y ahora vamos a tocar juntos en el Lollapalooza con un nuevo proyecto que llamamos Novias Out, y confío mucho en nuestro encuentro musical.

–Ser joven es…

–Dejarme sorprender. Es lo único que no hay que perder.