Actor comprometido, visitó Palestina como embajador de Unicef, está de gira con la controvertida Eva Perón de Copi y filmará Pacto de fuga, también con fuerte contenido político. A punto de convertirse en padre con la China Suárez, dice que el amor es el motor de sus vidas.


Convencido de que lo mejor está siempre por venir, Benjamín Vicuña (38) se abraza a la vida hoy más que nunca. Tras la tumultuosa separación con la modelo Carolina “Pampita” Ardohain, con quien compartió diez años y tuvo cuatro hijos, el actor chileno encontró en la China Suárez a la mujer con quien encarar el desafío de ser papá otra vez. Asegura que aprendió a valorar el presente y a “no tenerle miedo ni al futuro, ni al pasado, ni miedo al miedo”. Abocado al cine y al teatro, Vicuña mantiene su compromiso humanitario con diferentes acciones y reconoce que la trascendencia en su vida son sus hijos.

–Sos un actor con un fuerte compromiso social. Recientemente viajaste a Palestina como embajador de Unicef en una cruzada solidaria donde se realizó un documental. ¿Cómo fue esa experiencia?

–Fue una experiencia muy intensa estar en el campo de refugiados de Yenín filmando un documental con niños. Buscamos darle visibilidad a un problema que realmente me duele, mostramos cómo es la infancia en ese lugar, cómo se vive y cómo se sufre el conflicto. En mi rol de embajador de Unicef llevo muchos años trabajando y pudiendo ser testigo de esta realidad, una realidad que incomoda y que duele pero que es necesario mostrar para generar conciencia, tal como en su momento mostramos la realidad de los niños en Haití, que viven en medio de la pobreza extrema.

–En la polémica y emblemática obra de Copi con la que actualmente estás de gira le ponés el cuerpo a Eva Perón. ¿Qué podés contar de este gran desafío?

–La verdad, es increíble cómo el relato funciona en todos los escenarios. Estuve de gira por Europa con esta obra de Copi, que es un autor franco-argentino. Más allá de la anécdota política, es una pieza que aborda la humanidad de estos personajes y su contenido universal. Es un tremendo desafío darle cuerpo a esta Eva de Copi, un personaje muy exigente físicamente, un fantasma punk con su miedo a la muerte, a perderse en el olvido. Hoy puedo disfrutar de este personaje precioso y siento que recién a mis 38 años pude llegar a entenderlo y dimensionarlo.

–Hablemos de ego. ¿Cómo te afecta la crítica?

–Diferencio la crítica especializada, que en el caso de Eva ha sido muy buena, de la polémica mediática. En ese sentido, distingo de dónde viene y trato de rescatar lo positivo y lo constructivo.

–Tu llegada a la Argentina estuvo relacionada con una invitación que te hicieron Sebastián Ortega y Pablo Culell para ser parte de Lalola. ¿Qué recordás de aquellos años?

–Recuerdo un equipo creativo muy potente encabezado por Sebastián Ortega y Pablo Culell; recuerdo también la idea de esta serie que luego se transformó en tira y no pude hacer, dado que me fui a vivir a España, y luego ser testigo del éxito que tuvo.

–¿Te veremos pronto en TV?
–La televisión es algo que por ahora no está en mis planes, pero que no descarto.

“ LA TRASCENDENCIA EN MI VIDA SON MIS HIJOS. MI VIDA PASA POR ELLOS, A SÍ ENTIENDO MI FUTURO, COMPRENDIENDO QUE NO ME PERTENECEN PERO QUE VIVO EN ELLOS Y EN EL RECUERDO.”

–En el último año rechazaste diferentes propuestas de cine y televisión. ¿Hoy tu prioridad es la familia?

–Mi prioridad siempre ha sido mi familia. Efectivamente, uno tiene momentos de mayor intensidad como actor. Hoy también elegí poder hacer teatro, y en un momento de madurez de mi carrera decidí –y no es fácil– hacer una cosa a la vez y tratar de hacerlo lo mejor posible. En ese sentido, este año lo inicié haciendo la segunda temporada de Sitiados para FOX, para luego comprometerme seis meses con Eva en el teatro y terminar 2017 haciendo cine. Independientemente de los tiempos, efectivamente la prioridad son los niños, estar cerca de ellos y armar mi residencia en Buenos Aires, que es donde viven mis hijos.

–¿Qué es la trascendencia para vos?
–La trascendencia es el legado, el eco de tu existencia. En el caso del trabajo es cómo algo puede permanecer en el tiempo y construir un pensamiento crítico o sumar. La trascendencia en mi vida son mis hijos, mi vida pasa por ellos, así entiendo mi futuro, comprendiendo que no me pertenecen pero que vivo en ellos y en el recuerdo.

–Durante años estuviste alejado de la religión pese a que tenés una formación católica. ¿Cuál es tu relación con la fe hoy?

–No soy una persona practicante, tengo muchos conflictos con la Iglesia por asuntos de criterio y sentido común. Sin embargo, sigo teniendo una estructura creyente y me aferro a la fe.

–En una oportunidad confesaste que ya no le temés a nada. ¿Sigue siendo así? ¿Eso es bueno o malo?

–Por supuesto que les temo a muchas cosas, sobre todo al dolor de la gente que quiero, que es algo muy difícil de tolerar para cualquier persona. Pero sí, la madurez y los años van de la mano de intentar cierto desprendimiento y entender que esta vida es pasajera, valorar el presente y, por lo mismo, no tenerle miedo ni al futuro, ni al pasado, ni miedo al miedo.

–La China dice que sos muy romántico, contó que le propusiste matrimonio de rodillas.

–¿Todo eso dijo? Bueno, no voy a dar detalles de algo tan íntimo, pero sí me considero una persona que pone el amor como su principal motor en la vida, y la China lo entiende así también.

–¿Qué fue lo que te enamoró de esta mujer?

–Es una mujer que ama la vida, que llena la casa de risa, eso enamora a cualquiera.

–Siempre te gustó vestirte bien y la moda ha estado presente a lo largo de tu carrera. Ahora diste un paso más con Mr. Benjamín, tu colección cápsula para Airborn. ¿Cuánto de tu personalidad se ve plasmado en la colección?

–Mi objetivo con esta colección era, justamente, sentirme representado, y siento que el equipo de Airborn supo interpretarme; Mr. Benjamín es una línea exclusiva con prendas algo descontracturadas y con un guiño rockero. También hay algo de mi estilo en el sentido de que les doy mucha importancia a los detalles y a la calidad. Fue un placer incursionar en el mundo de la moda.

–Tu próximo gran paso en cine es Pacto de fuga, la nueva película de David Albala que contará la historia de los 49 reos de la ex Cárcel Pública de Santiago. ¿Qué te interesó del proyecto?

–Me llamó la atención que es una película que retrata esta fuga épica, cómo un grupo de personas a través del ingenio y el afán de supervivencia busca una salida inteligente, en conjunto y organizados. También me interesó el contexto político que se da en la historia de estos presos y, por supuesto, trabajar con el director, que es un tipo talentoso y sensible.