Con la llegada del calor, la necesidad de una figura saludable se impone en el inconsciente colectivo generando un terreno fértil para soluciones exprés que casi nunca dan los resultados esperados. Aquí, una guía realista para canalizar los esfuerzos.

“EL MEJOR MOMENTO PARA REDUCIR LAS GRASAS ES DE NOCHE”
No existen cremas milagrosas que ayuden a reducir la obesidad ni de día ni de noche. La mayoría sólo ayuda a mejorar en forma limitada el aspecto de la piel o reducir el volumen, siempre que se acompañe de actividad física y una dieta equilibrada.

“HAY QUE COMER LA MAYOR CANTIDAD POSIBLE DE FRUTAS Y VERDURAS”
Si bien en esta época las ensaladas son lo más elegido, no conviene depender exclusivamente de ellas, ya que esto puede provocar desnutrición, anemia o falta de vitaminas. Si retiramos o reducimos en exceso las proteínas, bajaremos de peso, pero la gran parte será de masa muscular y no de grasa.

“ES CONVENIENTE HACER UNA SOBRECARGA DE EJERCICIOS PARA EL ABDOMEN”
Hacer abdominales todos los días no garantiza perder grasa y mucho menos tener el abdomen marcado. Para eso, primero hay que generar lipolisis (quemar la grasa acumulada) a través de
ejercicios aeróbicos y realizar algún trabajo muscular diario acompañado con una dieta baja en contenido graso.

“ÚNICAMENTE HAY QUE CONSUMIR PRODUCTOS LIGHT”
Es habitual creer que la pérdida de peso va de la mano del consumo de productos light. No es así, no son milagrosos. A la comida saludable hay que acompañarla siempre con actividades físicas, y es muy importante el respaldo de un especialista que oriente y guíe en la amplia oferta del mercado.

LA IMPORTANCIA DEL AGUA

Hay que tener en cuenta que durante los días muy calurosos se debe evitar la actividad en las horas de mayor temperatura y que debemos consumir más agua de la habitual para evitar la deshidratación. La demanda de agua se puede cubrir tanto por la hidratación simple como también por la ingesta de alimentos ricos en agua, como las frutas de estación, que además aportan minerales, vitaminas y sustancias antioxidantes de gran importancia para los
deportistas. La regla general para mantener un adecuado estado de hidratación es tomar agua antes, durante y después de la actividad. Al terminar, la fruta fresca es una fuente ideal de agua, energía y minerales, que ayudan a reponerse. Además de estas precauciones hay que adoptar otras, como el uso de protección solar, gorras o sombreros, e intentar que el impacto del sol no sea directamente sobre el cuerpo.