Un buenaceite de oliva puede ofrecer la combinación perfecta entre salud y placer. Verduras, frutas, pescados, quesos y el mejor virgen extra para una dieta deliciosa y nutritiva.

Sentirse bien está de moda. La tendencia a incorporar hábitos saludables en nuestra cotidianidad viene en aumento desde hace años, lo que genera, entre otras cosas, que nuestra forma de alimentarnos vaya evolucionando.

En este contexto se hace fuerte la dieta mediterránea. Abundante en verduras, frutas, pescados, quesos y aceite de oliva, este patrón alimentario ofrece una amplia variedad de alimentos como también grandes beneficios para la salud: reduce el colesterol malo y hasta puede disminuir drásticamente el riesgo de enfermedades del corazón y la diabetes.

Tuvo su origen principalmente en España, Italia y Grecia. Sin embargo, ha logrado expandirse a nivel mundial, siendo adoptada por diferentes poblaciones. Probablemente esto se deba a que es la primera vez que una dieta permite seguir conductas alimentarias que no prohíban comer lo que es delicioso y que, incluso, nos permitan sumar nutrientes. La combinación perfecta entre salud y placer es, en opinión de muchos, la dieta ideal.

La dieta mediterránea promueve el consumo de aceite de oliva frente a otros tipos de aceite, y es oportuno mencionar que el boom de este nuevo hábito alimentario es coincidente con el mayor conocimiento que tienen los consumidores sobre las bondades de dicho aceite. Hoy, el público es cada vez más exigente, sabe distinguir entre los diferentes varietales, conoce las cualidades nutricionales del aceite de oliva virgen extra, de sus aromas y de sus múltiples usos. “Los amantes del buen comer no son los mismos que antes. Ahora, los consumidores buscan la mejor calidad y exigen varietales sabiendo que cada uno de ellos expresa un sabor distinto”, nos cuenta Francisco Bagioli, jefe de Marketing de la marca de aceite de oliva Oliovita. “La Arbequina, por ejemplo, es el complemento perfecto para resaltar ensaladas, pollos o pastas con sabores frescos y aromáticos. Es un aceite suave y amable, convirtiéndolo también en una materia prima muy interesante para la elaboración de tragos y postres. Se recomienda combinar el Changlot con pastas y carnes ya que es un producto de intensidad media; mientras la Coratina es una variedad que se destaca por su excepcionalidad en el sabor: frutado y aromático, con un intenso picor y un retrogusto amargo”, explica Bagioli.

Como novedad para este mes, Oliovita lanzó la Coratina como nuevo varietal. Además, la marca acaba de presentar el blend “Mediterráneo” en versión botella de vidrio de 500 ml. En este caso, se trata de un aceite de oliva virgen extra que expresa el típico sabor y aroma del aceite europeo.

Como última novedad, en agosto se renueva la edición limitada, que va cambiando todos los años ya que se elabora utilizando la mejor fruta de cada cosecha. Este año, Oliovita presenta el varietal Picual, que se caracteriza por su gran complejidad, picantes intensos y aromas que remiten a hojas verdes, pomelo, alcaucil y citrus.

Sin duda, el aceite de oliva es la gran vedette de la dieta mediterránea, y como tal, se caracteriza por ofrecer innumerables beneficios para la salud debido a su riqueza en diversos componentes, entre los que destaca el ácido oleico y el ácido graso monoinsaturado. Oliovita se adapta al contexto gastronómico y responde a las necesidades de los paladares más exigentes, ofreciendo productos de máxima calidad.