Años atrás, la Fundación Sadosky presentó un estudio sobre la baja presencia femenina en la industria informática, una carencia mundial que necesita atención urgente para la integración de las mujeres en uno de los sectores que más crece aquí y en el mundo.

La carrera de Computador Científico se inauguró en la Argentina en 1963, de la mano de Manuel Sadosky. Allí, en ese momento, la mayoría de las estudiantes eran mujeres. Una tendencia que decreció de la misma manera en todo el mundo y recién se está visibilizando y problematizando en la actualidad. En los 60 sólo existían las computadoras; hoy, todo lleva una adentro. Por eso no es menor el dato de que la industria local de software y servicios informáticos cuadruplicó su número de empleados en los últimos diez años en el país. Según la Cámara de la Industria Argentina del Software hay más de 7.000 nuevos puestos de trabajo en el área, con un salario 35 por ciento superior al resto de las industrias.

Y las mujeres ¿donde están? Una encuesta de 2016 realizada por la Comunidad Argentina de Sistemas indicó que el seis por ciento de las personas que trabajan en el área de tecnología son mujeres. Además, representan el 18 por ciento de los estudiantes en carreras de informáticas.

Las causas son sociales y culturales. Las consecuencias, inequidad en la distribución del ingreso y del capital intelectual acumulado en la profesión. De acuerdo con el informe del Banco Mundial “Dividendos digitales”, si se alienta a las niñas a ingresar en esas profesiones y en empresas de esas áreas a n de generar entornos cordiales para las mujeres, se incrementará la fuerza de trabajo disponible en ámbitos en los que la demanda de mano de obra es creciente.

En la actualidad, un siete por ciento de las startups son lideradas por mujeres. Si la tendencia continúa, para fines de este año, más del 80 por ciento de sus desarrolladores serán hombres. Lo llamativo de esto es que la brecha también se da entre quienes apoyan las iniciativas. Se estima que, en 2020, en la Argentina habrá más de 1,5 millón de puestos de trabajo relacionados con el sector tecnológico y un total de 29 por ciento de graduados para cubrir esa cuota.

Para combatir esta situación hay iniciativas locales y mundiales que impulsan a las mujeres. “Programando un mundo mejor” es la propuesta de Chicas en Tecnología, la versión argentina del proyecto internacional Girls in Tech orientado a motivar a jóvenes mujeres a trabajar en el campo tecnológico y emprendedor. Inspirarlas a que no sólo sean consumidoras de soluciones tecnológicas, sino también sus creadoras. Su hipótesis de trabajo, para chicas de entre 13 y 16 años, es: “No podés ser lo que no ves”. De allí su propuesta de visibilizar a las mujeres referentes del ámbito tecnológico, con historias relevantes y con sus propios recorridos. También está la organización local Media Chicas, con propuestas para todas las edades.

Las mujeres, además de conocimiento, pueden aportar una perspectiva de género e innovación desde otras habilidades, y gracias al teletrabajo, pueden tener horarios acordes. El informe “Dividendos digitales” establece que las tecnologías pueden reducir las brechas de género mediante acuerdos de trabajo más flexibles.

El año pasado falleció Victoria Raquel Bajar, la primera graduada mujer de la carrera de Computador Científico en la Argentina, impulsora de carreras y escuelas de informática en México. Nuestro homenaje a ella.

¡No explota!

Finalmente salió al mercado el Samsung Galaxy Note 8, el sucesor del polémico celular que explotaba en casas y aviones. El modelo, además de haber arreglado sus problemas de batería, innovó en diseño con lo mejor del Galaxy tradicional ya que incorporó una pantalla de lado a lado de 6,3” con una resolución de 2.960 x 1.440 píxeles. Su potencia variará según el mercado en el que se venda, pero todos contarán con seis generosos GB de RAM. Habrá versiones desde 64 a 256 GB ampliables con microSD. Tiene doble cámara (una con gran angular), sigue utilizando el S-Pen, tiene cargador USB-C y es resistente al polvo y al agua. Estará a la venta el 15 de septiembre a 1.000 dólares y dicen que llegará al país antes de n de año.

FITBIT IONIC

No es una smartband sino un smartwatch con GPS, capacidad de realizar pagos NFC y compatible con los auriculares inalámbricos Fitbit Flyer. Tiene marco de aluminio, gran diseño y muchas ventajas para deportistas, ya que registra todo tipo de movimiento y cuenta con sensor de ritmo cardíaco, registro de sueño y modo natación (es sumergible hasta 50 metros de profundidad). Tiene 2,5 GB de almacenamiento y está a la venta por 350 euros.

UN DISCO RÍGIDO QUE COMBINA

WD My Passport renovó su línea de discos externos con este chiche creado por el diseñador suizo Yves Béhar. Su capacidad va de uno a cuatro TB, viene en seis colores y permite cifrar los archivos con contraseña, hacer backups automáticos y cualquier transferencia veloz. Tiene USB 3.0, se enchufa y listo.