Empezó su carrera como periodista gráfica en Perfil, fue el cerebro detrás de enormes éxitos, como la revista Caras, y estuvo casada veinticinco años con el zar de los medios Jorge Fontevecchia. Hoy cumple una décaca al frente de Con Estilo, el magazine de lifestyle que enciende la pantalla de A24, sin descuidar sus otras dos grandes pasiones: viajar y estar en familia.

 

Dicen que el estilo tiene que ver con la seguridad de cada uno, con saber llevar un look adecuado con nuestra personalidad, moverse con soltura sin descuidar la elegancia, hablar claro, mirar a los ojos y saber lo que uno quiere. Myriam Bunin representa mejor que nadie cada una de estas características, con una presencia y capacidad de diálogo que transmite calidez, profesionalismo, simpleza, mucho mundo y una chispa que se enciendo con sólo clavar la mirada en sus bellísimos ojos celestes. Ella es la mujer detrás de Con estilo, el magazine de lifestyle que con el tiempo se ha convertido en un clásico que refleja mejor que nadie el circuito de eventos, gourmet, celebridades y hoteles de Buenos Aires y el mundo.

 

“El estilo no se compra con una tarjeta de crédito. Se compra la ropa, la comida, los zapatos, el ticket de avión, pero eso no te da ningún estilo de nada. Entonces, lograr encontrar el estilo de uno es saber llevar bien lo que uno siente y le gusta.”

 

“Con estilo nace en 2007, hace diez años, en C5N. Me acuerdo que hacía tele de aire en Acoso textual, un programa de ocho mujeres panelistas que conducía Horacio Cabak por América. Ahí me vio Daniel Hadad y me dijo: “Te quiero conmigo”, entonces me llevó a trabajar a la mañana de Canal 9 hasta que creó C5N y me propuso hacer este formato. Así nació mi programa. Por primera vez se armó un lifestyle para tele, con cámaras cubriendo los eventos y mis charlas con los famosos como el centro de todo. La gente se sorprendía al ver una cámara y a mí hablando con todos, por ejemplo, en un desfile de Swarovski. Fue una cosa muy nueva, muy linda. Después de eso pasé al aire en América y hasta el día de hoy sigo con el programa en la señal A24.

 

–¿Qué es el estilo para vos?

–El estilo no se compra con una tarjeta de crédito. Se compra la ropa, la comida, los zapatos, el ticket de avión, pero eso no te da ningún estilo de nada. Entonces, lograr encontrar el estilo de uno es saber llevar bien lo que uno siente y le gusta, no porque lo usa Susana o la modelo de 18 años.

–Llevás una extensa carrera en televisión, aunque sos hija de la gráfica.

–Sí. Me pulí en gráfica, y creo que un periodista que empezó en gráfica tiene un piso más elevado que el resto. Y si tenés la gracia, tenés la espontaneidad y sos amiga de la cámara podés hacer algo lindo en televisión. Yo me hice en las redacciones, en las revistas de información general, en las revistas populares. A mí me encanta lo popular, que no significa que sea berreta, que sea grasa, sino algo para todo el mundo. A mí Desayuno, el programa que hice con Víctor Hugo, me dio una comunicación transversal impresionante: que una señora de Jujuy me escuche al mismo tiempo que una de Barrio Norte, y que todas entendieran lo que les quería contar. Siempre tuve esto de ser una chica de barrio con mundo, pero nunca dejé de ser de barrio. Yo no me la creo, puedo viajar en primera, en séptima, en octava o novena y nunca nadie se enteraría en qué viajo, pero a esa experiencia le voy a sacar lo mejor que pueda para comunicar.

 

–La autogestión es una de tus características a la hora de trabajar. ¿Cómo surgió esta idea de hacer todo vos misma?

–Empecé a llevar mi cámara HD a mis viajes, aprovechando los recursos que me da la tecnología hoy, para poder grabar, para tener, por ejemplo, un guía en la India que hable inglés o español y usarlo de cronista, llegar a la redacción y ponerme a editar. Siempre le fui dando ese touch al programa.

 

–¿Cómo es tu relación con las celebridades? ¿Cómo se cuida a una celebridad?

–Con respecto a las celebridades, las elijo por gusto, y nunca voy detrás de la que esté en Bailando por un sueño. Creo que una estrategia de posproducción periodística es poder tener muy buena gente que está haciendo teatro, porque así logro tener actores de primer nivel que necesitan promoción y tienen muchas ganas de sentarse a charlar amablemente, sin que les pongas un micrófono corriéndolos por el pasillo de un canal de televisión.

 

–¿Cuándo nació tu vocación por el periodismo?

–A los 12 años decidí que quería ser periodista. No me preguntes por qué, pero en la escuela secundaria, cuando preguntaron si alguien sabía qué iba a hacer de grande, me paré y dije: “Sí, yo voy a ser periodista”. Y por esas cosas de la vida empecé a trabajar en Perfil y terminé la carrera mientras hacía de cronista. Después me casé con Jorge Fontevecchia; él fue mi maestro de ver- dad, fue una universidad a lo largo de veinticinco años de matrimonio.

 

–En relación con ese tema, ¿cuando llegabas a un equipo o trabajo nuevo sentías que te miraban como diciendo “sos la mujer de…”?

–La primera frase de Daniel Hadad cuando me conoció fue: “Estabas escondida”, y enseguida me llevó a trabajar a Radio Diez. Si reflexiono, y te soy totalmente honesta, debo reconocer que sí, me trajo problemas. Y me la tuve que bancar. Pero mi familia siempre fue mi prioridad. Mi relación con Jorge Fontevecchia es maravillosa, y como siempre le digo a mi terapeuta, somos una pareja de padres, tenemos tres hijos hasta la eternidad, y esa siempre va a ser nuestra prioridad. Pero volviendo a lo otro, a mí me cerró muchas puertas ser “la mujer de…”; no me las abrió, como mucha gente cree. A mí me sacaron de programas diciendo “Mejor dejemos a Myriam afuera, que se viene un año electoral”, y yo no entendía por qué. Pero las cosas son así, y para no decepcionarse demasiado uno debe saber qué juego está jugando y ser auténtico, para no pasarla mal. Ahora, por otro lado, siento que el lugar que tengo me lo gané, la gente se dio cuenta de que soy profesional, de que me formé y me sigo formando, de que amo profundamente y respeto esta profesión.

 

–¿Hay algo que te haya quedado pendiente?

–No estoy cerrada a nada. A mí me gusta la comunicación con la gente, y siento que no hay un espacio en los medios que escuche a las mujeres y que no sea chabacano. Me gustaría armar un proyecto que vaya por ese lado, pero no sé, el tiempo dirá.

 

Agradecimientos

Estilismo: Santiago Sapag

Hair Style: Juan Manuel Bergalo

Make Up: Mua Studio

Agradecimiento Especial: Claudio Stamato, isla El Descanso Tigre.