Hoy por hoy, existen barras en Buenos Aires que están entre las mejores de Sudamérica (y, en algunos casos, del mundo). Un suceso donde convergen tres factores: la calidad de los tragos, la excelencia de los bartenders y una buena propuesta gastronómica.

 

Fue noticia en 1999, y hoy, afortunadamente, es costumbre. Todavía pueden hallarse en la web algunos de los artículos de prensa que anunciaban la apertura de Gran Bar Danzón, pionero en ofrecer una propuesta gastronómica que estuviese a la altura de su muy buena coctelería. Los 18 años transcurridos acomodaron las cosas: hoy, decenas de barras de Buenos Aires que despachan tragos de autor originales son plataforma al estrellato de numerosos bartenders y están inmersas en ámbitos y puestas en escena que, en algunos casos, cortan el aliento y destacan también por la feliz concordancia entre cócteles y platos. Aquí, un puñado de ellas. Desde un verdadero clásico hasta el coqueto bar de un hotel 5 estrellas, pasando por dos novedades que están haciendo mucho ruido en la noche porteña.

878

Con 13 años de vida, continúa firme con su mezcla de coctelería clásica y de autor y un menú “de producto, simple y moderno”, según define la chef Magalí Zanchi. Platos emblemáticos siguen en carta (hamburguesa de cordero; mollejas cortantes con rúcula, verdeo y portobellos) y se suman novedades invernales: albóndigas de ternera y cerdo con salsa de tomate natural y pan de campo; salchicha parrillera con huevo orgánico frito; papa rellena de hongos frescos de estación y queso Lincoln gratinado, entre otras. El 8 siempre cumple. Thames 878 

 

Uptown

Si Nicky Harrison no podía más de cool, esperen a conocer este sitio creado por sus mismos dueños, donde una ficticia estación de subterráneo y un vagón de los de verdad son la antesala de un bar precioso. Tanto en la muy buena carta de tragos como en la propuesta gastronómica son guía los barrios más característicos de Manhattan y Brooklyn (y las etnias que los habitan), dando lugar a una oferta variopinta y excelente: hamburguesas, pastas, comida china, sushi, carnes y platos de origen judío/árabe. Arévalo 2030

Pony Line

Sofisticado y muy concurrido, este bar es, junto a los restaurantes Elena y Nuestro Secreto, parte del enclave gastronómico del Hotel Four Seasons. El fuerte en los tres sitios está en la carne, que en el Pony viene representada por sus renombradas hamburguesas. Elaboradas con mezcla de carnes (tapa de asado Wagyu, roast beef, bife de chorizo; algunas con tratamiento Dry Aged), riquísimos acompañamientos y un esponjoso pan de brioche, son un verdadero hit. Posadas 1086 J.W. Bradley LTD El bar con más espíritu speakeasy de esta lista simula ser una estación de tren y cuenta, desde su carta de tragos, historias ferroviarias. Una idea atractiva que demuestra dónde está el acento, mientras la gastronomía acompaña con una propuesta corta pero contundente, casi de ta- peo: papas bravas con salsa picante y cheddar; minihamburguesas de cordero, salmón o ternera, y langostinos salteados con palta, cebolla y choclo. Godoy Cruz 1875