A la hora de hacer ejercicio, la tendencia también mira para atrás y retoma la más esencial de las herramientas: nuestro propio cuerpo.

 

Si miramos hacia atrás, la historia del entrenamiento corporal viene de nuestros antepasados. En la época de las cavernas no existían gimnasios, máquinas ni poleas, sino que la mayoría de los esfuerzos se realizaban con el peso del cuerpo, utilizando rocas, árboles y distintos elementos de la naturaleza. En un notable esfuerzo físico, la rutina no se trataba sólo de moverlos, sino que además incluía trepar, reptar y escalar. Calistenia, bodyweight training o street workout son algunos referentes de los ejercicios de autocarga de la actualidad, mientras que todos aquellos que se realizan con mancuernas, discos, barras o semejantes son de peso libre. Los movimientos que utilizan sólo el peso corporal son funcionales (trepar, saltar, equilibrio, fuerza) y desarrollan aptitudes así como gestos correctos, preparándonos para la vida diaria, mientras que, por el contrario, cuando usamos pesos libres realizamos ejercicios con movimiento más acotado y controlado que, en líneas generales, apuntan al trabajo de partes específicas del cuerpo.

 

Los movimientos que utilizan sólo el peso corporal son funcionales y desarrollan aptitudes y gestos que nos preparan para la vida diaria

 

De todas maneras, las personas que se vuelcan al entrenamiento con el propio peso requieren de mucho más esfuerzo y preparación y su progresión es mucho más compleja que con pesos libres, en donde simplemente podemos adicionar carga a las rutinas.

 

Además de ser más complejos en su realización, requieren de músculos más fuertes (ya que se trabajan muchos bajo el efecto de la fuerza de gravedad), más flexibles y con articulaciones más adaptadas, porque en la mayoría de los casos se vuelve un poco al registro de la infancia, donde muchos movimientos se fueron perdiendo producto de la vida sedentaria.

 

Una ventaja del entrenamiento con el propio peso es que es totalmente gratis y podemos realizarlo donde quiera que nos encontremos, sin ENTRENAMIENTO MUSCULAR mayores restricciones, ya que sólo necesitamos nuestro cuerpo para empezar, mientras que el entrenamiento con pesos libres requiere de una mínima inversión en equipamiento o el pago de un gimnasio.

 

El entrenamiento con pesos libres tiene la ventaja de que se puede adaptar tanto a personas sedentarias como muy entrenadas. Dependerá de los objetivos que se quieran alcanzar, el nivel de entrenamiento y el lugar donde se realice.

 

Lo que yo recomiendo, como agente de salud, es combinar uno con el otro, de manera que por un lado nos adaptemos al nivel de fuerza de los grandes grupos musculares en el gym y luego probemos con estos ejercicios que, a mi entender, requieren de mayor fortaleza.