Miami es una ciudad que cambia de manera vertiginosa, y hoy la cada vez más vibrante zona de Brickell se convierte en un barrio lleno de bares, restaurantes y sitios de moda en los que todo el mundo quiere estar.

Si hay algo que caracteriza a la ciudad de Miami es su constante evolución: donde antes había un barrio abandonado hoy se erige el distrito arty de Wynwood; lo que hace veinte años era un espacio casi exclusivo de movida nocturna hoy se presenta como la zona comercial de Lincoln Road –con las principales parcas del mundo presentes como si se tratara de un mall a cielo abierto- y la típica zona de Downtown, hace diez años copada por yuppies y ejecutivos en plan de negocios, es hoy uno de los barrios más cool de la ciudad.

Allí se erige un espacio que vino a cambiar la fisonomía de toda esa zona. El complejo Brickell City Centre, un mega emprendimiento que incluye shopping de lujo, un hotel de cuarenta pisos y dos edificios de departamentos y oficinas, vino a elevar la vara para transformar la cuidad de manera definitiva. ¿Qué estándares de lifestyle propone este nuevo emprendimiento? El East Miami, un hotel que viene a resignificar el concepto de lujo miaminense con una propuesta diferente: desde el inicio, el hecho de contar con Quinto La Huella –el primo hermano de La Huella de José Ignacio– como uno de sus restaurantes principales da la premisa de que no se trata de un típico Miami Spot. En East Miami, lo rústico se mezcla con el espíritu trendy y moderno de la ciudad para convertir a este hotel en el nuevo lugar de moda de Brickell. Sugar, el otro restaurante de East Miami, es una terraza ubicada en el piso 40 de esta torre, con magníficas vistas, noches de tragos que se extienden hasta bien entrada la madrugada y una exquisita carta de sushi.

Hablando de vistas, los Meeting Rooms de East Miami marcan la pauta en materia de eventos: The Crush, ubicado en el piso 39, ofrece vistas panorámicas y un enorme ballroom para fiestas, mientras que en el piso 38 hay otro salón, con iguales vistas, que también funciona para sala de conferencias.

Miami se transforma y las propuestas hoteleras, arquitectónicas y gastronómicas de la ciudad crecen a la velocidad de la luz. Y quienes dicen que Miami es solo playa y shopping, es porque hace tiempo no se dan una vuelta por la ciudad del sol.