La conocimos en la seria La casa del Mar, pronto comenzará a filmar su primera película y ya se perfila como la revelación del año por su papel en Amar después de Amar. Bella y de familia famosa, aseguro que tiene muy claro lo que quiere y se siente preparada para conseguirlo.

“¿Quién mató a Carolina?”, le preguntan los fanáticos de Amar después de amar por sus redes sociales. Ella, además de guardar el secreto bajo siete llaves, disfruta del éxito de estar en el prime time de Telefe y de que hayan confiado en ella para encarnar a Mía, la hija de los personajes de Isabel Macedo y Federico Amador. Con 21 años y siendo la hermana de Paula, la inexperiencia y la portación de apellido son temas excluyentes, de ahí que Delfina haya pasado el verano estudiando en Los Ángeles. “Sí. Si lo hacía, lo hacía bien”, afirma antes de largar la carcajada. “Me fui tres meses y estuve en dos escuelas distintas. Primero hice un seminario de dos semanas en la academia de Lee Strasberg y después en la Beverly Hills Playhouse.”

–¿Pudiste vivir algo de Hollywood a nivel industria?

“Para mí se tendría que legalizar el aborto y tendría que haber igualdad de salario. No creo en lo rótulos, pero estoy muy de acuerdo con cosas que parece que se consideran feministas”

–Sí, fui a un evento del Super Bowl, una fiesta durante y el after, en las hills. No sabés la casa, no sabés la fiesta, había un par de famosos… Estaba Tobey Maguire, ponele. Igual el ambiente de allá tiene su parte re-oscura, como el de acá. Todas las minas muuuuy flacas, muy en pose, muy buscando contactos. Pero está buenísimo. Todo el mundo trabaja en el entretenimiento. En mi clase todos eran actores, no es que lo hacían de hobby como acá, que por ahí tenés compañeros que están porque la psicóloga les dijo. Allá aspiran a eso. Es más un proyecto que un sueño. Se mueven, van a las agencias, consiguen a los casting directors.

–La La Land muestra el lado cruel de los castings, ¿es así?

–Es así. Yo que lo vivo desde adentro, te digo que es así. Vas a un casting y a lo mejor el director ni te está mirando. Vos estás dejando tu vida y el pibe está en actitud de que ya vio a cuarenta como vos.

–¿Hiciste castings allá?

–Sí, conseguí un par de agencias y fui a algunos. Increíble. Poder ir ya fue una oportunidad.

–¿Fuiste de chusma o realmente buscabas una oportunidad?

–Fue más que nada para ver cómo es, en dónde trabajar mientras tanto para poder bancarte los cursos, de qué forma en el futuro me puedo quedar más tiempo. De todas maneras, yo soy actriz, acá o allá. Entonces, obviamente, también es cuestión de analizar los proyectos que me van surgiendo. También es darse cuenta cuándo es un buen momento para aprender acá y cuándo para irte afuera. Tengo muy claro qué es lo que quiero y adónde voy, y me preparo para eso.

–¿Vos ya sabías que querías ser actriz antes de que tu hermana se hiciera famosa?

–No tengo tan marcado el momento. Cuando ella se hizo famosa yo tenía 7 años, y me di cuenta de que quería hacer esto más o menos a los 15. Es muy curioso porque todo se fue dando de manera natural. Uno sabe cuándo el interés y el deseo son genuinos. Obviamente, siempre alguien te va a decir “estás ahí por tu hermana”, pero mientras una esté tranquila con una misma… Yo hice casting para todo, si me hubieran dado un personaje por ser “la hermana de” hubiera quedado en evidencia y no hubiera laburado nunca más.

–Desde tus redes sociales se te puede leer muy involucrada con casos de femicidio y la cuestión de género. ¿Te considerás feminista?

–Creo que el feminismo habla de la igualdad, y eso en realidad lo quieren todos. Yo no creo mucho en los rótulos, en blancos o negros, si sos una cosa u otra; pero estoy muy de acuerdo con cosas que parece que se consideran feministas. Para mí se tendría que legalizar el aborto, tendría que haber igualdad en salario, y parece que esas cuestiones son feministas, entonces será que soy “una especie de”. El caso de Micaela me angustió mucho, el caso de Lucía… Y me angustia pensar que nunca es la última, siempre te llegan más fotos de otras chicas desaparecidas en nuestro país. Para una mujer es tremendo. Quieras o no, te vas afuera y caminás mucho más tranquila; acá te das vuelta antes de subir al auto, mirás para todos lados. Para una mujer, el primer miedo es el de ser violada. Para un hombre es que le roben. Obviamente que vamos a querer luchar por más seguridad. No es solamente enseñar a que no maten, es también enseñar una base mucho más amplia, a poner a la mujer en otro lado, a usar otro lenguaje, a no decirle a un nene despectivamente “sos una nenita” cuando llora. Es empezar a educar desde esas cosas.

–Muchas chicas jovencitas te siguen en tus redes sociales. ¿Sentís una responsabilidad extra por la influencia que podés ejercer sobre ellas?

–Sí, eso me pasa a veces. Cuando hago cosas de modelaje tal vez pienso “uy, esta marca…” y pienso qué es lo que quiero mostrar, qué forma de cuerpo estamos vendiendo. Yo valoro mucho la palabra “integridad”. Mi sueño es llegar a determinada edad y ser una mujer íntegra, hacer sólo marcas que sean acorde a lo que hago. En cuanto a actuación, siento que elegí mucho más, hubo cosas a las que dije que no porque no tenían que ver con lo que quería mostrar. Pero me falta aplicar eso al resto de mi vida. Es muy difícil y a cualquier ser humano le debe costar.

–Y todavía sos muy joven para darte ese lujo, porque hay que pagar las expensas.

–Totalmente, es darte el lujo. Seguramente, hay actrices consagradas hoy que habrán hecho en el pasado trabajos que no las convencían tanto. Yo prefiero hacer cosas que no me convencen tanto de modelaje, o con las que no me siento tan identificada, como para poder hacer sólo lo que me gusta en cuanto a la actuación. No me parece mal mostrar el cuerpo siempre y cuando se muestre salud. Hay muchas chicas que me mandan mensajes diciendo “quiero ser como vos” y me encantaría que entiendan que yo soy como ellas, que me pasan un montón de cosas como a ellas. En las redes sociales se muestra mucho sólo una imagen, pero detrás hay tanto… Y en la actuación a veces por tener cara linda y mostrarte como modelo te prejuzgan. Ya es viejo eso de que los buenos actores son hippies y que los cool no. Re-viejo.

PRODUCCIÓN: GIMENA BUGALLO

MUA: MARISOL GUTIÉRREZ PARA JUICY MAKEUP HAIR

ST: GABO ESCOBAR PARA JUAN OLIVERA ESTUDIO

AGRADECIMIENTOS: MARÍA GOROF, DELEON, DESIDERATA, PARUOLO