Es la bomba latina por excelencia y también mucho más: compone, canta, produce sus canciones, toca la guitarra, codirige y edita sus videos. perfil de la colombiana que conquistó al mundo.

Su metro cincuenta se eleva sobre sus pies desnudos en el escenario, es allí donde esta colombiana menuda de caderas prominentes que hace notar, crece en sensualidad y en su arrolladora comunicación con el público. Todo es movimiento, alegría, intensidad y una voz tan rica en matices como la música que elige, en la que se funden rock, reggae, pop, blues y la dulzura cadenciosa de su Barranquilla natal. “En el escenario desaparecen todos mis miedos”, dice Shakira, a la vez que confiesa que es muy insegura y pudorosa con su cuerpo, al punto de que en la playa siempre usa pareo. Quién lo diría al verla mostrando y moviendo su cuerpo en escena, cuando a la vez que alcanza un alto grado de erotismo corta con una sonrisa de nena que juega a ser sensual y no se la cree.

Tiene 39 años pero esto está sucediendo desde su adolescencia. Tenía 18 cuando apareció en el mercado discográfico latinoamericano con su álbum Pies descalzos, en el que además colaboró en la composición y producción de todos los temas con el músico y productor Luis Fernando Ochoa. Desde entonces, compone, canta, produce sus canciones, toca la guitarra, codirige y edita muchos de sus videos.

Shakira había empezado mucho antes con una determinación absoluta, que mantuvo a lo largo de su carrera. Cada fracaso fue para ella el toque de atención para trabajar más, para cambiar, para llegar más entera a las metas que se había propuesto. Tenía cuatro años cuando escribió sus primeros poemas y a los ocho ya había compuesto una canción.

Poco después hizo una audición para participar en el coro de la escuela, pero ese vibrato que acompañaría su fama no gustó. Su profesor de música le dijo que su voz sonaba como la de una cabra, un comentario que desalentaría a más de un adulto, ni hablar de a una niña de ocho años. Pero no fue el caso. “Descubrí mi voz un poco antes de los nueve años, pero descubrí mi capacidad como cantante, de interpretar sobre un escenario, a los diez”, contaría ella mucho después.

 

Ganó tres años consecutivos el concurso de televisión “Buscando Artista Infantil”, al que se presentó por primera vez a los once años, y a los trece grabó su primer álbum, Magia, que fue un fracaso de ventas, al igual que su segundo disco, Peligro, grabado tres años después. Para ella fueron motivo para repensar su música mientras terminaba el secundario. “Creo que si no hubiera tenido el fracaso de Peligro no habría despertado y encontrado la determinación para detener lo que estaba haciendo y reevaluar mis objetivos. En otras palabras, si las plantas de mis pies no me hubiesen dolido no me habría dado cuenta de que mis zapatos eran demasiado pequeños. Si no me hubiera golpeado la pared, yo no habría salido descalza y revelarme tal como soy”, explicaría luego.

En 1995, Sony le comunicó que iba a incluir un tema de sus discos anteriores en un álbum de éxitos de artistas colombianos que estaba por lanzar. Ella dijo que prefería hacer uno nuevo, grabó “¿Dónde estás, corazón?” y empezó el éxito. Volvió a firmar contrato con Sony, del cual salieron Pies descalzos, que vendió cinco millones de ejemplares, y luego The Remixes, en 1997, y ¿Dónde están los ladrones?, en 1998, con una venta de diez millones y ampliando su mercado a Francia, Suiza, Canadá y los Estados Unidos, donde vendió un millón de ejemplares.

 

Con un frasco en movimiento que recuerda la figura de Shakira destacando su cadera en plena danza, el séptimo perfume de la línea lanzado por la firma española Puig se despliega en notas florales y frutales, a las que les da sustancia sensual con la madera, vainilla, musc y caramelo de sus notas de fondo. El primer contacto de Dance trae aromas de bergamota, pomelo, mandarina y pera. En el interior, esperan las flores de peonia, naranjo, muguet y nerolí. El resultado es tan fresco y sensual como su musa.

 

Así se generó el fenómeno Shakira, y aunque no a todos conquista su música y son muchos los que aún hoy detestan su característico vibrato, incluso los más reticentes no dejan de reconocer la calidad de su voz cuando aparece limpia en otras interpretaciones, como, por ejemplo, en la de “La maza”, que hizo en dúo con Mercedes Sosa.

Tenía 23 años cuando fue entrevistada por Gabriel García Márquez. “La música de Shakira tiene una impronta personal que no se parece a la de nadie, y nadie la canta ni la baila como ella a ninguna edad con una sensualidad inocente que parece inventada por ella”, dijo el escritor en su nota. También contó que su compatriota admitía “haber tenido cuatro novios, y por lo menos tres en la penumbra”.

Justo ahí conoció a Antonio de la Rúa, se enamoró y, aunque todo terminó muy mal, fue feliz en los primeros de los diez años que estuvieron juntos. Él después la demandaría por 100 millones de dólares asegurando que como mánager fue el artífice del gran despegue financiero de su carrera y de contratos multimillonarios, como el que firmó con la empresa Puig para desarrollar sus perfumes. La demanda de De la Rúa no viene prosperando, pero continúa el litigio con el hombre que se dice promotor de su participación en el Mundial de Fútbol 2006. Claro que por entonces él no tenía idea de las implicancias que tendría ese empujoncito hacia el mundo del fútbol. Fue mientras grababa en España el video del Mundial de Sudáfrica 2010 que la colombiana conoció a Gerard Piqué, jugador del Barcelona y de la Selección española, que cayó en su vida para darlo vuelta todo.

La relación Shakira-Piqué, en números: cumplen años el mismo día, el 2 de febrero, “sólo que él nació diez años después”, acota Shakira siempre que se habla del tema. Él le lleva 42 centímetros de estatura. Hace seis años que están juntos, tienen dos hijos: Milan, de casi cuatro años, y Sasha, de casi 2 años.

Su profesor de música le dijo que Su voz Sonaba como la de una cabra, un comentario que desalentaría a más de un adulto, ni hablar de a una niña de ocho años.

En palabras de ella: “Gerard ha sido como un milagro, un regalo que la vida me ha dado, porque en la época en que lo conocí yo estaba muy triste. Llegó él y me devolvió la alegría”. En palabras de él: “Tomamos la decisión de tener un hijo porque todo va viento en popa. Es una decisión importante y la tomas con tranquilidad, sabiendo que es la mujer de tu vida”