Llega importada de México, pero a partir de 2018 se fabricará en la Argentina. Ofrece un motor turbodiésel de 2.3 litros y 190 CV, cajas manual de sexta y automática de siete marchas y tracciones 4×2 y 4×4.

Importada de México (a partir de 2018 se fabricará en la planta cordobesa de Santa Isabel, junto a las nuevas pick-ups de Renault y Mercedes-Benz), la nueva Nissan NP300 Frontier es, a simple vista, exactamente igual a la que fue exhibida en el último Salón Internacional del Automóvil de Buenos Aires y resultó una de las estrellas del “motor show” porteño.

Su extensa ficha técnica señala que llega sólo con la carrocería de doble cabina y que sus medidas son 5,26 m de largo; 1,85 m de ancho; 1,85 m de alto y una distancia entre ejes de 3,15 m. Algunos detalles que la distinguen: guardabarros y paragolpes delanteros en color carrocería; paragolpes trasero cromado; parrilla frontal cromada; estribos laterales; barras de techo con terminación en plata; manijas exteriores cromadas; ganchos frontales de arrastre; parabrisas laminado con protección UV; desempañador de luneta trasera con temporizador; espejos exteriores cromados, plegables eléctricamente y con luces led; faros delanteros con proyector de led y luces diurnas; faros antiniebla delanteros; tomacorriente de 12 voltios en la caja de carga; ganchos móviles de sujeción, y protector de caja. El motor de la NP300 Frontier es su principal arma, un biturbo diésel de 2,3 l, con doble árbol de levas a la cabeza, 16 válvulas, distribución por cadena (sin mantenimiento) e inyección directa por Common-rail, que entrega una potencia de 190 CV a 3.750 rpm y un par motor de 45,9 kgm desde las 1.500 hasta las 2.500 vueltas. Este “corazón” se asocia con una caja manual de seis marchas (muy bien relacionada) que aprovecha los 190 caballos al máximo, por ejemplo, en el exigente “off road”. Ahora, al manejarla en tracción simple (4×2), el motor se muestra elástico en los sobrepasos en la ruta y con excelentes niveles de aceleración: de 0 a 100 km/h en ocho segundos, aproximadamente.

Su accionar se potencia al andar en 4x4, sistema que se conecta desde un dispositivo ubicado en la cabina, con grandes rendimientos fuera del asfalto (arena, ripio o barro, así como pendientes, trepadas y terrenos como la nieve o el hielo). Con relación al consumo, esta NP300 Frontier no les teme a las distancias ni a los trabajos exigentes: su gasto está alrededor de los 11 l c/100 km en el tránsito urbano, cifra que baja a casi 10 en la ruta. A pesar de ser un
turbodiésel, cuenta con buena insonorización y no se filtran corrientes de aire en la cabina. En realidad, su andar es el de una pick-up y lejos está de pretender circular como un auto de alta gama, aunque su comportamiento dinámico resulta impecable. Para que eso ocurra ayudan los controles de estabilidad y de tracción, así como el diferencial de deslizamiento limitado (LSD) y los sistemas de ascenso y descenso de pendientes.

La NP300 Frontier cuenta con un interesante equipamiento interior. Su ficha técnica permite descubrir tapizados en cuero; butaca del conductor con regulación eléctrica; tres tomas de 12 volts; numerosos espacios portaobjetos; climatizador bizona; pantalla multifunción de cinco pulgadas con cámara de visión trasera, equipo de audio con entrada auxiliar y Bluetooth y el sistema de arranque sin llave por proximidad, entre otros. Llama la atención la ausencia de un GPS y de gancho Isofix para asientos de niños y, en materia de seguridad, apenas ofrece airbags delanteros. La Frontier llega con un único nivel de equipamiento, el LE. Sin embargo, lejos de ser un inconveniente, se transforma en una agradable virtud por todos los sistemas de confort y tecnología de abordo que ofrece. Dentro de su ficha técnica se destacan, entre otros ítems, el Control de Estabilidad; doble airbag frontal; Asistente de Arranque en Pendientes; Control de Descenso y una llave inteligente para apertura y cierre centralizado. A lo mencionado
se puede agregar un sistema de frenos con ABS y EBD, además de Asistente de Frenado (BA) y Diferencial de Deslizamiento Limitado (LSD); sensores de estacionamiento traseros; cámara de reversa; llantas de aleación de 18 pulgadas; levantavidrios eléctricos; un sistema de audio con UX/USB y pantalla LCD de cinco pulgadas; climatizador bizona con filtro de polen y salida trasera; Advanced Drive Assist; apertura de tapa de tanque de combustible con seguro electromagnético; botón de encendido de motor; control de velocidad crucero; asientos tapizados en cuero; ajustes eléctricos para el asiento del conductor y asientos delanteros con calefacción.

Con una garantía de tres años o 100 mil km (lo que suceda primero), la nueva NP300 Frontier se mete en uno de los segmentos más competitivos del mercado local frente a verdaderos pesos pesados, lo que anticipa un campo de batalla más que interesante.

Por Alberto Musella