La pastelería de los hoteles de alta gama propone excelentes experiencias en la ciudad y convoca a un público que se emociona tanto con el rito del té como con postres de alto vuelo gourmet. De los clásicos franceses a los exquisitos y lúdicos bocados de autor, los chefs del universo dulce ponen toda su creatividad a la mesa. Joaquín Grimaldi, chef de pastelería del Four Seasons Hotel Buenos Aires (Posadas 1086), marca los pasos de la vanguardia: “Gratamente, observo cómo la gente está cada vez más dispuesta a disfrutar de nuevas experiencias. Cada espacio del hotel demanda diferentes propuestas, creo que debe de haber una coexistencia entre estilo y profesionalismo y adaptarse a lo que el cliente espera. En algunos casos podemos ser más osados y combinar luxury con algo radical e irónico. Por supuesto, Four Seasons tiene sus estándares, pensamos que hoy el lujo pasa por la diversión. Mi pastelería es una forma de expresión, como la traducción de un estado anímico desde donde elijo el producto, tamaño, estructura, color y sabor de la pieza. Mi formación es clásica, pero tengo libertad para romper ciertos parámetros, como con mis helados Dolce Morte. Hoy hay gente que sólo viene a comer algo dulce al hotel, eso es muy bueno”.

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Los macarons perfectos, crujientes y suaves son un clásico francés y del Alvear Palace Hotel.

La apertura más reciente es Duhau Pâtisserie (Av. Alvear 1661), un espa – cio exclusivo donde el chef ejecutivo Damián Betular diseñó variedades de bombones y trufas con chocolate puro de Colombia, macarons deli y petits gâteaux. “En Duhau hacemos todo acá; el postre es el cierre, es el último sabor que te llevás de una comida, así que yo quiero que esté impecable”. Y lo está.

Gracias a la magia de la maestra Beatriz Chomnalez también se puede disfrutar del glamour del five o’clock en The Brick Hotel, con la apertura de La Pâtisserie (Posadas 1232). El proyecto lleva el sello personal de la chef, quien diseñó cada una de las tarteletas, bocados y porciones que se pueden saborear allí o llevar a casa.

Por supuesto, La Bourgogne, en el Alvear Palace Hotel (Ayacucho 2027), también ofrece excelencia. Melisa Amato, sous chef de pâtisserie, comparte: “Hoy la gente busca postres que estaban de moda hace 20 años. Se fascinan con los crêpes suzettes y con el show del flambeado. Es el estilo de La Bourgogne, y JeanPaul Bondoux lo lleva adelante como sólo él sabe hacerlo. A la gente le encanta”.

Diego Irato es chef ejecutivo del Sofitel Cardales (Ruta Panamericana Nº 9, km 61, Campana). “No me imagino una carta sin algún postre de chocolate. Me gusta la evolución que tuvo la pastelería en los últimos años y me encanta que se le dé el lugar que se merece al pastelero, que es, sin duda, una pieza fundamental en el equipo de cocina”, afirma. Dulces que se vuelven amor en el paladar.