El 2016 marcó su regreso con gloria: a la euforia por la presentación de los Rolling Stones le siguió el mítico Festival BUE, con una grilla envidiable de artistas. De Violetta a Mick Jagger, el dueño del escenario vuelve por más.

Referente ineludible de la industria mu- sical argentina, Daniel Grinbank se ausentó de la escena local durante varios años luego de que firmara una cláusula de “no compete” al vender sus acciones de la productora CIE-RP. Este año, Grinbank volvió con todo: produjo el regreso de los Rolling Stones –tocaron en el Estadio Único de La Plata– y retomó la organización del mítico Festival BUE, que se llevó a cabo el 14 y 15 de octubre en Tecnópolis y tuvo como número principal a Iggy Pop.

–¿Qué hiciste mientras estabas ausente de la escena Argentina?

–Produje espectáculos en Europa, sobre todo con Violetta. A principios de este año, cuando empezamos a producir en America latina, sobre todo a los Rolling Stones, reapareció la idea del BUE. Habían pasado diez años del último, así que pensamos que era una buena idea volver a hacerlo. Ningún festival ocupó su espacio.

–¿Por qué pensás que se creó esa mística alrededor del BUE?

–Por la buena música. Era una comunión con la vanguardia y los formadores culturales, muy ligado a la radio que tenía entonces, Kabul. Lo que llegó después fueron festivales de branding o franquicias. Ni mejor ni peor, pero distintos. El BUE tiene su funcionamiento y su público.

–¿Cómo se rescata el concepto de vanguardia en momentos en los que se vive un flujo de información muy grande, incluyendo lo musical?

–Lo que es buena o mala música sigue siendo lo mismo. Hay una velocidad mayor a otros tiempos para instalar algunas cosas. Pero también aquello que se instala rápidamente, si no tiene un sustento artístico, se cae a la misma velocidad. Está buenísimo ese mayor acceso a la información, pero si no viene con un concepto termina siendo información por la información. Yo sigo creyendo en el imperio de las ideas.

–¿Estuviste con abstinencia en la etapa en que no podías producir en América latina?

–Violetta fue un nuevo desafío: imponer una artista de habla hispana en Europa. Fue algo extraordinario, vimos polacos, húngaros y franceses cantando en castellano. Nos dieron el Premio Cervantes en Polonia por divulgación de la lengua hispana. No me pasó ni trabajando con Mercedes Sosa. Después estuve involucrado en cuestiones personales, así que no viví tanta abstinencia.

“Violetta fue un nuevo desafío: imponer una artista de habla hispana en Europa. Fue algo extraordinario, vimos polacos, húngaros y franceses cantando en castellano. Nos dieron el Premio Cervantes en Polonia por divulgación de la lengua hispana. No me pasó ni trabajando con Mercedes Sosa.”

–Me imagino que es muy diferente producir acá que en otros lugares, otra adrenalina.

–La Argentina tiene toda la satisfacción que te signica producir en tu país y toda la dinámica que, estando en este país, tenés que tener en cuenta: las variables. Por ejemplo, se suponía que el segundo semestre iba a ser de una manera y es de otra. Los artistas extranjeros cobran en dólares y me agarraron tantas devaluaciones… Para mí fue muy importante haber consolidado esta vuelta de los Rolling Stones, después de haber hecho todas las anteriores, y después de haberme puesto firme con hacerlo en el Estadio Único de La Plata y no en River.

–Ahí tuviste el pedido expreso de hacerlo en el Monumental.

–Mick Jagger quería hacerlo ahí. Yo no. Las circunstancias posteriores me dieron la razón. Sobre todo por el tema de las barras bravas. Me parece que hay que combatir esas mafias, y creo que hay un trabajo que está haciendo el Gobierno para erradicarlas.

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