La casa matriz del Banco Ciudad fue remodelada siguiendo los patrones del proyecto de la década de 1960, un diseño que rompió totalmente con el estilo de las entidades bancarias.

El Banco Ciudad, nacido con el singular nombre de Monte Piedad en 1878, fue cambiando de identidad hasta 1968, año en que comenzó a consolidarse como el agente financiero más importante de la Ciudad y llegó a su casa definitiva en plena city porteña. Allí tuvo lugar un proyecto cuyo diseño rupturista marcó un hito en la arquitectura moderna. Lo llamaron “la Caja de Cristal”.

Casi 50 años después, la esquina de Florida y Sarmiento recuperó todo su brillo gracias a un proceso de remodelación que siguió meticulosamente los patrones de aquel hito. La reforma estuvo a cargo del estudio M|SG|S|S|S|, cuyos fundadores (Flora Manteola, Javier Sánchez Gómez, Justo Solsona, Rafael Viñoly e Ignacio Petchersky) fueron responsables del vanguardista proyecto de 1968. Hoy completan el equipo Josefina Santos y Carlos Sallaberry. Los arquitectos habían ideado una obra que rompía con la tradición arquitectónica de los bancos: usando ladrillo de vidrio como elemento principal crearon una especie de jaula de cristal dentro de aquella construcción (que entonces ya tenía 70 años) y abrieron espacios entre el subsuelo, la planta baja y el primer piso. Esto le daba a la institución una imagen de transparencia que contrastaba con el clásico estilo búnker de esas instituciones; por el contrario, permitía un panóptico de todas las actividades del banco y un modelo de trabajo que ya mostraba una tendencia hacia la eliminación de las barreras arquitectónicas y la búsqueda de espacios abiertos.

Con la premisa de reflotar el concepto de hace medio siglo apostando otra vez a la vanguardia, la flamante sede incorpora una banca electrónica y sectores de atención al público que conviven con un espacio de arte donde se expone parte de la valiosa colección del Banco Ciudad, además de otras pinturas, esculturas y objetos artísticos que se exhiben para la venta o el remate.

Siete mil quinientos metros cuadrados de superficie vidriada y 64 mil piezas de ladrillo de vidrio color ámbar iluminadas con leds que envuelven el subsuelo, la planta principal, el entrepiso y el primer piso conforman un espacio con 77 puestos de atención al cliente. El recurso no es caprichoso: la luz natural que ingresa a través de las fachadas vidriadas con balcones y miradores se aprovecha en los espacios de trabajo, optimizando la energía eléctrica. La bóveda flotante donde se exhibía el tesoro de la sucursal es una curiosidad que hoy puede verse transformada en un espacio de arte que simboliza la disminución del uso de efectivo en pos de la operatoria a través de medios electrónicos.

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7.500 m2 de superficie vidriada y 64 mil piezas de ladrillo de vidrio color ámbar iluminadas con leds envuelven el subsuelo, la planta principal, el entrepiso y el primer piso.

En el evento de inauguración, el presidente del Banco Ciudad, Javier Ortiz Batalla, destacó: “La moderna Casa Matriz que reinaugura el Banco Ciudad acompaña los procesos de modernización que ha encarado el banco y que incluyen un nuevo Core, los nuevos Home Banking y Mobile Banking, lanzados en el primer semestre, y la renovación y ampliación en curso de la red de cajeros automáticos y TAS del Ciudad”.