La legendaria automotriz estadounidense líder en 4×4 busca un nuevo segmento. Viene con motor naftero de 1.8 litros, cuidado diseño y un excelente equipamiento de confort interior.

La expectativa que despertó el nuevo Jeep Renegade en nuestro país es impresionante, provocando que la preventa del modelo se haya disparado exponencialmente. Es un verdadero exponente, con todo el ADN de la legendaria marca de 4×4. De hecho, lo primero que se observa al sentarse en su butaca es la inscripción “Since 1941” (“Desde 1941”), en alusión a la estirpe y alcurnia que lo precede en la historia automotriz mundial.

Lo curioso es que en esta etapa inicial, la primera versión que llegó a nuestro mercado procedente de la planta del Grupo FCA en el Estado brasileño de Pernambuco es la 4×2, que trae motor naftero de 1.8 litros, ideal para el tránsito urbano y bastante alejado de las prácticas
“off road”.

Un equipo de El Planeta Urbano mantuvo un breve contacto con este vehículo en el que pudo comprobar su versatilidad interior, su excelente nivel de equipamiento y su perfecta adaptación al uso cotidiano en las grandes ciudades.

Al probar esta versión 1.8 litros Sport Plus nadie dudaría de que se está frente a un verdadero Jeep. Al menos así lo demuestran sus líneas exteriores, su gran porte y, sobre todo, las siete barras características de la parrilla delantera y los faros redondos. Sus medidas son 4,25 metros de largo, 1,78 metro de ancho, 1,66 metro de altura y 2,57 metros de distancia entre ejes, con un despeje del piso de casi 20 centímetros, lo que le imprime un cierto espíritu todoterreno. Y aunque tenga ese aspecto “guerrero”, los caprichos del marketing lo catalogan como una SUV del segmento B.

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Más allá de su cuerpo “semicuadrado”, el Renegade entra en la segmentación mencionada, pero sin tener el auxilio en el portón trasero, con lo que ya tiene un punto a su favor. Y hablando de ruedas, esta versión trae neumáticos de uso mixto con llantas de 16 pulgadas de muy atractivo diseño.

Los guardabarros grandes, el capó, los laterales y el portón trasero exhiben un cuidado estético en cuanto al diseño. Algo logrado y muy meritorio para este modelo de Jeep.

El Renegade Sport Plus se ofrece con el conocido propulsor naftero que también porta el Fiat Línea: un E.torQ de 16 válvulas, 1.8 litros y 130 CV a 6.250 rpm y con un torque máximo de 182 Nm a 3.750 rpm, todo asociado a una caja manual de cinco velocidades y tracción delantera.

Una vez que se lo comienza a exigir, el motor 1.8 parece no ser suficiente como para mover a este Renegade de 1.400 kilogramos. Y, francamente, su comportamiento en el tránsito urbano es lo mejor que tiene. Con una cabina muy bien insonorizada y excelente suspensión, conducir por calles empedradas, pasar lomos de burro o esquivar baches no resulta problemático. La caja de cinco marchas tiene buenas relaciones y el motor responde cuando se lo exige en segunda o tercera marcha. Sin embargo, tiende a presentar algunos problemas al incursionar en la ruta, ya que por encima de los 120 km/h el motor parece pedir auxilio. Y esto se refleja en sus performances.

Alcanza un nivel de aceleración de 0 a 100 km/h en 12,5 segundos. En la ciudad y con un uso moderado, puede gastar entre 10 y 11 litros cada 100 kilómetros. En la ruta, sin pisarlo demasiado, baja a casi 9 litros en la misma distancia. No está mal para este tipo de vehículo, sin demasiada aerodinámica.

Lo más destacado de esta versión Sport Plus está dentro del habitáculo. La calidad de terminación de la zona del tablero, el volante multifunción y el torpedo con diversos sistemas lo ponen dentro de lo mejor de su segmento. Entre los sistemas más destacados figuran el control de crucero; los sensores de estacionamiento traseros; freno de estacionamiento eléctrico, y equipo de audio completo que se acciona desde una pantalla táctil de cinco pulgadas que agrega GPS y cámara de retroceso.

En cuanto a la seguridad, ofrece cinco airbags (dos laterales delanteros, dos de cortina y uno de rodillas para el conductor); frenos a disco; ABS con EBD; sistema Isofix, así como controles de Estabilidad, de Tracción, de Balanceo de Tráiler y de Mitigación electrónica de Rolido, entre otros.

Este Renegade 1.8 Sport Plus parece ser el vehículo ideal para los que siempre soñaron con tener un Jeep. Y aunque esta versión no sea un 4×4 real, hay algo que se vive estando dentro del habitáculo, esa mágica sensación de estar en un Jeep.