Durante mucho tiempo estuvo reservada a los deportistas, pero ahora su uso es muy común en todos los gimnasios. La electroestimulación es un complemento ideal del entrenamiento, que brinda un mejor rendimiento físico y beneficios estéticos.

Como nuevo método complementario a la hora de ejercitarse, la electroestimulación neuromuscular (EENM) ayuda a obtener un mejor rendimiento.

Además, para los que están interesados en lo estético, contribuye a lograr un mejor tono muscular.

La electroestimulación se comenzó a utilizar para los deportistas, pero hoy la podemos encontrar en los gimnasios como una alternativa para mejorar la musculatura y conseguir una mejor imagen.

Como cualquier método de entrenamiento que se utiliza por primera vez, hay que tener recaudos, entre ellos medir las cargas y las frecuencias de entrenamiento que le vamos a aplicar al músculo.

Este método se origino en la década de 1960, en la Unión Soviética, y tuvo una gran popularidad entre sus deportistas. Sin embargo, debido a la precaria tecnología de esa época, las sesiones de entrenamiento con la aplicación de este método eran bastante
tortuosas para los deportistas y se dejó de usar. Recién en 1996 se comenzó a encontrar mejoras gracias a la tecnología.

En el caso de estar lesionados o no poder hacer actividad física por algún motivo, este método permite trabajar zonas específicas del cuerpo, ayudando en la recuperación de lesiones.

El electroestimulador es un dispositivo que consta de unos cables con electrodos que se ubican en los músculos que queremos trabajar y mediante impulsos eléctricos van a reclutar las fibras de un modo involuntario.

La diferencia radica en que cuando hacemos una contracción de forma voluntaria, el cerebro emite una orden, el sistema nervioso central envía un impulso eléctrico al músculo y este se contrae.

Los electroestimuladores que existen en el mercado funcionan con programas determinados, enfocados en obtener diferentes objetivos físicos, por lo que su uso resulta sencillo.

En función de la intensidad que se aplique, se trabajará en distintos tipos de fibras musculares, tanto en las rápidas como en las lentas, pero siempre en una en mayor medida que en la otra. Esto determinará qué objetivo trabajaremos.

A mayor frecuencia, mayor incidencia en los siguientes aspectos:

• La fuerza que vamos a realizar.

• La velocidad de contracción.

• La cantidad de entrenamiento.

• La fatiga muscular.

• La potencia.

Es un complemento del deporte o de la actividad diaria, ya que brinda mayor activación muscular. Se consigue más fuerza y demanda menos entrenamiento para mejorar la figura.

Entre las ventajas, este entrenamiento se convierte en un complemento importante del deporte o de la actividad muscular diaria, ya que conseguiremos una mayor activación muscular. Nos ahorramos utilizar nuestro sistema nervioso, ya que las órdenes las envía el aparato.

También se consiguen beneficios en cuanto a la fuerza y, si el objetivo es mejorar la figura, se requiere menos tiempo de entrenamiento. Además, si estamos lesionados o por algún motivo no podemos hacer actividad física, se puede trabajar zonas específicas del cuerpo, ayudando en la recuperación de lesiones.

Entre las desventajas hay que considerar que a quienes no están acostumbrados a recibir descargas, al principio les puede resultar un tanto incomodo. Otra desventaja es que el sistema metabólico trabaja menos, ya que sólo va directo al músculo. No se trabaja la coordinación muscular, dado que no se emplea al sistema nervioso central para lograr la contracción.

Además de embarazadas, no deben realizar este entrenamiento las personas que atraviesan los siguientes cuadros de salud:

• Epilepsia.

• Problemas cardíacos.

• Problemas circulatorios arteriales importantes en los miembros inferiores.

• Hernia en abdomen o región inguinal.

Antes de usar un electroestimulador, hay que tener en claro nuestro objetivo, ya que el mercado es muy amplio y existen modelos centrados en el fitness, rehabilitación o masajes, entre otros. Cada aparato de electroestimulación tendrá diferentes programas enfocados a lograr distintos objetivos. Es por eso que, en función del programa o de la intensidad que seleccionemos, estaremos trabajando en forma adecuada distintos ítems: masaje-relajación, resistencia aeróbica, tonificación, aumento del volumen muscular y del tamaño de las fibras, fuerza máxima y fuerza explosiva.