PISTAS – CIRCUITOS – HOT SPOTS – DEPORTES EXTREMOS

Deslizarse en esquís por pistas regulares no es la única opción a la hora de encarar nuestro habitual skiweek. Aquí, algunas opciones para que la semana de nieve sea aún más divertida.

ESQUÍ FUERA DE PISTA, LA ESPECIALIDAD DE LOS SNOWBOARDERS

Si bien es una de las experiencias que requiere de mayor habilidad para esquiadores y snowboarders e implica mayores riesgos para ambas disciplinas, es una tendencia que gana cada vez más adeptos en las pistas nacionales, al punto de convertirse en la práctica de moda durante la temporada 2015. El esquí fuera de pista se lleva a cabo sobre nieve virgen, es decir, nunca pisada ni tratada por el hombre. De ahí sus riesgos: posibilidad de ser atrapado por una avalancha, de darse contra una roca escondida entre la nieve en polvo o de caer en picada al borde de un lago, como le sucedió a este cronista durante la temporada pasada en el centro de esquí chileno Portillo. Es que los fuera de pista tienen esa dualidad: son una experiencia única, de contacto total con la naturaleza y su imponencia, pero a la vez presentan riesgos que pueden ser muy altos, sobre todo para los esquiadores que sobre pista pisada se deslizan sin inconvenientes y eso los hace sentirse habilitados para encarar la nieve virgen, sin tener total conocimiento de la montaña y sus jugadas inesperadas.

Consejo fundamental: si se toma la decisión de lanzarse al fuera de pista, es importante consultar al servicio de patrullas para asesorarse sobre las recomendaciones más adecuadas y las condiciones de clima y nieve, dado que cambian día tras día y las posibilidades de avalancha o caída indefinida pueden acentuarse según el caso.

La moda en la nieve suele ser colorida y cada vez más fashionista, aunque no se debe olvidar lo más importante: que abrigue y sea impermeable.

HELISKI

Esta es una práctica que solemos ver en videos de aficionados de todo el mundo cuando vamos a comprar ropa de montaña o buscamos ofertas para reservar nuestra esperada semana en la nieve. Es una actividad muy costosa (la experiencia de un día en Bariloche trepa los 1.500 dólares) y algo arriesgada, pero que encuentra cada vez más adeptos. Volar las montañas rocosas en un helicóptero pequeño, de materiales casi transparentes, es una de las experiencias más bellas y aterradoras que uno pueda vivir.

La empresa de viajes y turismo Alta Montaña ofrece el servicio de heliskiing en la Cordillera de los Baguales, ubicada a una hora de la ciudad de San Carlos de Bariloche. Así describen esta excursión: “Luego de un viaje a lo largo de los lagos llegamos a nuestro lodge en el corazón de los Andes, al pie de los cerros que esquiaremos al día siguiente. Después de hacer nuestro briefing de seguridad con los guías y piloto, para la actividad del día siguiente, compartiremos una cena junto al hogar. Partiendo temprano por la mañana, el helicóptero nos dejará en una de las innumerables cumbres de la Cordillera de los Baguales. Esta amplia área de 200 km2 con descensos de hasta 800 metros de desnivel ofrece excelentes opciones de nieve en polvo”.

Los extranjeros que llegan de todo el mundo para seguir esquiando en el hemisferio sur cuando en sus países de origen es verano son los más fanáticos de esta práctica. “Es ideal para esquiadores en busca de una experiencia única: la mejor nieve, silencio y la posibilidad de estar en medio de la Cordillera con un grupo de amigos, sin nadie más alrededor”, cuenta Michael Rogan, gerente de Montaña Ski Portillo, otro de los lugares donde se puede hacer heliski. Además, aclara que no se trata de una práctica exclusiva para esquiadores expertos: “Con el equipo técnico de hoy sólo es necesario tener un nivel intermedio, porque hay terrenos para diferentes niveles de dificultad”, dice.

SNOW KITE

Esta actividad es muy parecida al kite surf pero se utiliza una tabla de snowboard y se practica sobre nieve. El deporte combina el poder del viento con la sensación de deslizarse en la nieve impulsado por un parapente. Desde hace unas temporadas, el Centro de Ski Caviahue ofrece la posibilidad de realizar snow kite, un deporte que ya se estaba practicando en el centro pero solamente por expertos. Basta con un dominio básico de las tablas de ski o snowboard y dejarse llevar por el instructor que nos conduce a un valle nevado, nos coloca el equipo y deja que el viento nos guíe en una sensación de libertad absoluta.

Los gorritos tipo colla en tonos flúo vuelven a ser furor esta temporada, aunque sólo son aptos para días secos. Ante una nevada, es importante contar con capucha impermeable.

SNOWTUBING

En los últimos años, varios centros de esquí nacionales se sumaron a una tendencia mundial que es descendiente directa del culipatín o la bajada en gomón, aunque con cintas transportadoras y pistas o circuitos especialmente creados para esta actividad. En Cerro Bayo, donde este cronista practicó snowtubing la temporada pasada, existen dos opciones, una para los más pequeños o menos arriesgados, que incluye una bajada recta de pocos minutos, y otra más vertiginosa que presenta caídas en zigzag y no es apta para quienes son propensos a marearse. La clave: estar dispuestos a ser niños por unos instantes y dejarse llevar por la rueda inflable gigante sabiendo que nada malo puede pasar. La experiencia asegura una diversión única y muchas carcajadas entre amigos y familia.

EXCURSIONES EN MOTO DE NIEVE

Otra actividad para los que no sólo se divierten con el esquí o el snowboard, o para quienes no practican ninguna de estas dos actividades pero van a la nieve de paseo, son las motos de nieve. Estos “bichos a motor” pueden alquilarse en casi todos los centros de esquí, aunque la travesía más pintoresca para encarar en moto se encuentra en Caviahue, el centro de esquí más familiar de la Argentina. Allí, en la base del cerro, se alquilan motos para realizar excursiones por los alrededores del volcán Copahue o entre cascadas congeladas, bosques y arroyos que parecen de cuento. Es importante saber que cualquiera que tenga algunas nociones de manejo puede conducir estas motos: funcionan como los cuatriciclos playeros y, una vez que se prueban, resultan tan divertidas como adictivas.

TRAVESÍA EN RAQUETAS

Para la caminata con raquetas es importante saber dos cosas: primero, caminar por la nieve es agotador, y a las horas de estar haciendo trekking por subidas y bajadas sobre un manto blanco, lo que debería ser un paseo divertido se transforma en una pesadilla para los que no tenemos espíritu deportista y no estamos lo suficientemente entrenados. Por eso, es preciso conocer las limitaciones físicas de cada uno y acordar previamente con el guía el tiempo de la excursión, los descansos, subidas, bajadas y distancias, para no llevarse sorpresas ni pasarlo mal. Segundo, por más corto que sea el recorrido, uno jamás debe separarse del guía, y mucho menos decidir volver solo al hotel creyendo que el camino de vuelta es igual pero a la inversa. No lo es.

Uno de los centros donde puede practicarse es Cerro Bayo. La travesía grupal se inicia en Villa La Angostura (donde se encuentra Cerro Bayo, el centro de esquí) hacia el paso fronterizo Cardenal Samoré, en el límite con Chile. El camino se hace en camioneta hasta la frontera, donde, obviamente, hay que hacer un trámite de migraciones. Después comienza la aventura en un maravilloso bosque de lengas que parece salido de los cuentos de Narnia.