La directora creativa del Faena Group y pareja del multifacético empresario argentino Alan Faena cuenta cuál fue el espíritu con el que diseñaron el distrito cultural del que todos hablan en Miami. La clave: seguir viendo todo con ojos de artista.
Mi formación es en las artes, fui formada como artista y he aprendido a ver el mundo con esos ojos”, dice Ximena Caminos, directora creativa del Faena Group y del Faena Art Center. Desde el comienzo, el arte y la cultura han sido la base de todas sus iniciativas, y cuando Alan Faena la convocó –hace ya más de doce años– para unirse a su nuevo proyecto como curadora del Faena Hotel de Buenos Aires, su reto fue llevar las formas de arte más altas a espacios no tradicionales. Los mismos desafíos se han presentado en Miami, y su compromiso fundamental sigue siendo transformar lo ordinario en extraordinario.

–¿Podrías describir cómo es el Distrito Faena y qué papel juega el hotel dentro de él?

–Es un nuevo barrio en Miami, un polo cultural a gran escala que integra las artes y la cultura en la vida cotidiana, para catalizar de ese modo un renacimiento cultural en esa ciudad. El hotel funciona como un espacio de intercambio cultural y de la polinización cruzada de ideas, desafiando los conceptos existentes de la cultura, el entretenimiento y la comunidad. El Faena Hotel representa tanto invención como reinvención. Sirve como un centro de innovación social que lleva a relacionar gente de todos los ámbitos.

–¿Cuál es el huésped ideal del Faena Hotel? ¿Qué tipo de experiencias artísticas puede esperar? ¿Qué artistas exhiben sus obras en el hotel?

–El Faena Hotel es para todos, pero creo que los creativos y las personas que aman el arte y el diseño tienen una experiencia sublime, porque entienden el reto de lograr un alto nivel de detalle y complejidad. Aquí se pueden experimentar entornos únicos en su categoría, que han sido concebidos como expresiones dinámicas del arte, el diseño, la naturaleza, la tecnología y el servicio. Cada uno de los elementos desafía y promueve la inclusión cultural que beneficiará a toda la comunidad. El Faena Hotel y el Distrito Faena cuentan con obras de Damien Hirst, Jeff Koons, Alberto Garutti, Gonzalo Fuenmayor, Eduardo Capilla, Manuel Ameztoy, Studio Job y Juan Gatti, a quien nos referimos como “el Miguel Ángel” del Faena Hotel.

–¿Por qué se estableció Faena Art y qué papel desempeña dentro del Distrito?

–Faena Art es una organización sin fines de lucro que respira espíritu y experimentación. Su arte es una herramienta poderosa de transformación que une culturas y comunidades, tanto a nivel local como mundial, mientras que también apoya la creación de nuevas experiencias urbanas y nuevos entornos. Esperamos que las ideas audaces que presentará el Faena Art atraigan y desafíen al público, fomentando el diálogo y la investigación transcultural. Producimos experiencias multidisciplinarias basadas en el tiempo y nos vemos como un vínculo de transformación a través de las Américas, entre el sur y el norte, lo popular y lo experimental. Visualizamos el Foro como el centro cultural del Distrito y como un lugar de encuentro para artistas de todo el mundo.

“EL DISTRITO FAENA ES UN NUEVO BARRIO EN LA CIUDAD DE MIAMI, UN POLO CULTURAL A GRAN ESCALA QUE INTEGRA LAS ARTES Y LA CULTURA EN LA VIDA COTIDIANA.”

–¿Podrías contarnos cómo es tu proceso curatorial para Faena Art?

–Todo está alineado y surge de nuestro Manifiesto, que es el resultado de muchos años de navegación por el arte y la cultura, y es nuestra propuesta para reconectarnos con el concepto de lo sublime. Apoyamos a artistas que pueden trabajar dentro de este Manifiesto y les proporcionamos la oportunidad de experimentación y de hacer algo que no podrían hacer en un entorno tradicional para así crear un trabajo nuevo y desafiante. Siempre estamos buscando la turbulencia espiritual que subyace en todo, para nosotros es esencial, es lo que realmente nos mueve. Y también tenemos un comité consultor internacional, el Círculo Faena, cuyos miembros incluyen luminarias del mundo del arte, como Carlos Basualdo, Alex Poots y Caroline Bourgeois.

–¿Por qué creés que existe el arte?

–Creo que toda cultura debe haber surgido de la necesidad de conectar con lo divino y lo desconocido. Es un puente para el espíritu. Somos animales espirituales y buscamos permanentemente esa conexión. El arte se ha convertido en un importante enlace entre culturas, filosofías y geografías, y también en una poderosa herramienta política. Durante miles de años se ha utilizado como forma de comunicación. Este énfasis en la comunidad y la colaboración es lo que ha hecho que el arte y la cultura sean la base de nuestros proyectos.

–¿Cómo mantenés tu sensibilidad artística y la inspiración fresca mientras estás a cargo de la gestión del Faena Art?

–Valoro la importancia de seguir viendo y sintiendo a través de los ojos de un artista. También respeto mucho la intuición, no sólo el conocimiento. Pero el arte no es mi única inspiración, observo mucho la naturaleza y me interesan la filosofía y la ciencia. Siempre estoy estudiando y, sobre todo, me gusta interactuar con otras mentes que están en una vibración o frecuencia similar, y que encienden mi proceso creativo como no lo haría ninguna otra cosa.