“Un intelectual es el que dice una cosa simple de un modo complicado y un artista dice una cosa complicada de un modo simple”, cita a Charles Bukowski nuestra columnista invitada, la periodista Mercedes Ezquiaga. Si hay en esto algo de cierto, como intuimos, los artistas tendrán por siempre un lugar de privilegio en el imaginario común.

La noble tarea de echar luz sobre los dilemas más antiguos (el sentido de la vida, la seguridad de la muerte, un implacable desamor o hasta un ensordecedor éxito) es siempre necesaria y bienvenida. Nadie espera una solución, ni siquiera una respuesta, nos conformamos con la empatía y una certera identificación: un galán de novela que nos haga enamorarnos mil veces para siempre, un falsete perfecto que le dé voz a nuestra esperanza o el más conmovedor de los paisajes sorprendiéndonos en una galería o en un museo para llevarnos sin aviso a nuestro rincón preciado del mundo. Ni más ni menos esperamos de los artistas, que nos acompañen en lo importante sin rodeos ni palabras difíciles, que se pongan a la par de las personas comunes. Eso produce la magia.

Ojalá este número de El Planeta Urbano haya conseguido capturar algo de todo eso en su intención de reflejar el universo sagrado del arte y acercárselo a nuestro lector a través de las personalidades que seleccionamos para esta edición tan especial. Porque nos gusta pensar que el periodismo también tiene algo de arte en sus intentos por transmitir “una cosa complicada de un modo simple”, como decía Bukowski. Ojalá que sí. Y si no, al menos que no falte champagne en la vernissage.

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