DURANTE MUCHO TIEMPO, LOS FANÁTICOS DE LOS EXPEDIENTES SECRETOS X RECLAMARON EL REGRESO DE UNA DE LAS SERIES MÁS EXITOSAS. Y AHORA TIENEN MOTIVOS PARA EL FESTEJO. A PRINCIPIOS DE ESTE AÑO, EL PROGRAMA QUE HACE FOCO EN TEMAS MISTERIOSOS, VIDA EXTRATERRESTRE Y FENÓMENOS PARANORMALES VOLVIÓ A LA PANTALLA. LOS PUENTES ENTRE FICCIÓN Y REALIDAD. LAS HISTORIAS QUE CUENTA Y LA INFORMACIÓN QUE LOS ESTADOS GUARDAN BAJO SIETE LLAVES.

La  serie Los expedientes secretos X, creada por Chris Carter, se centra en las investigaciones que una pareja de agentes del FBI, Fox Mulder y Dana Scully, llevan a cabo sobre una serie de casos cuya trama misteriosa los obliga a clasificar como secretos, bajo el rótulo de “Expedientes X”. Los agentes especiales del gobierno estadounidense, que son protagonizados por David Duchovny y Gillian Anderson, tienen que lidiar con una gran variedad de casos relacionados con teorías conspirativas, que incluyen la presencia de vida extraterrestre, la acción encubierta de un grupo secreto que busca el control de la humanidad, la existencia de especies desconocidas y otros eventos paranormales.

La popularidad de la serie ha logrado imponer entre sus fanáticos una gran cantidad de modismos, creencias y diversos íconos relacionados al tema X. Originalmente, la X identificaba todos los desarrollos secretos llevados a cabo por la NASA y por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, siendo el avión Bell X-1 el que inauguró la serie experimental. Después, el uso de la clasificación X se expandió a todo proyecto, archivo o caso que fuera considerado secreto de Estado.

MÁS QUE UNA FANTASÍA

Evidentemente, los creadores de la serie contaban con información proveniente de la propia Oficina Federal de Investigaciones, ya que parte de las historias contadas en sus capítulos luego tomarían estado público, cuando los archivos fueron desclasificados, dando credibilidad y sustento a los temas que se trataban. De todas las temáticas, la conspiración para ocultar el fenómeno OVNI resultó ser el asunto más atractivo para el público.

Después de su último capítulo, en 2002, Los expedientes secretos X regresó a comienzos de este año. Y si algo dejó en claro el primer capítulo doble de la temporada fue que el tratamiento de información clasificada sólo puede encontrarse en blogs o sitios de internet de periodistas tachados de “conspiranoicos”, a quienes en muchos casos el tiempo y la desclasificación de documentos secretos terminan dándoles la razón.

Es el caso del mítico Alex Jones, creador del programa radial y televisivo Infowars, en el cual está basado el personaje de Tad O’Malley, quien se encarga de presentarles a los agentes Mulder y Scully las pruebas que apuntan a que una fracción del gobierno se habría separado del propio Estado constitucional llevando a cabo siniestros y ocultos planes para controlar primero a los Estados Unidos y posteriormente al mundo, implantando un “nuevo orden mundial”, al mejor estilo de 1984, la novela de George Orwell.

EVIDENTEMENTE, LOS CREADORES DE LOS EXPEDIENTES SECRETOS X CONTABAN CON INFORMACIÓN DE LA PROPIA OFICINA FEDERAL DE INVESTIGACIONES DE LOS EE.UU., YA QUE PARTE DE SUS HISTORIAS TOMARON ESTADO PÚBLICO CUANDO SE DESCLASIFICARON ARCHIVOS.

Muchos analistas y fanáticos detectan paralelismos entre la sociedad actual y los planes conspirativos presentados en la serie de Chris Carter, sugiriendo que estamos siendo conducidos a constituirnos como una sociedad en la cual se manipula la información, se oculta la presencia de seres de otros mundos y se practica la vigilancia masiva disfrazada detrás de cuestiones de seguridad nacional. El término “orwelliano” se ha convertido en sinónimo de las sociedades u organizaciones que reproducen actitudes totalitarias y represoras como las que representa la serie.

El regreso de Los expedientes secretos X sugiere que una elite secreta conformada por banqueros, altos científicos libres de todo límite ético y moral, militares y miembros de sociedades secretas estaría llevando a cabo una conspiración enorme que ellos mismos, con su poder sobre los medios e influencia política, se encargan de ocultar.

Las revelaciones de que un grupo reducido de personas brillantes, libres de todo límite ético, conspiraría en contra del gobierno de los Estados Unidos no es un tema que planteen solamente los “conspiranóicos” de siempre. Renombrados astronautas, como el recientemente fallecido comandante del Apolo XIV, Edgar Mitchell, se encargaron de apuntar a grupos secretos como parte de un esquema de poder que lleva a cabo agendas de control y manipulación.

Según revelara Mitchell en más de una oportunidad, estos grupos tendrían acceso a fuentes de energía libre desde hace décadas y utilizarían naves de origen terrestre que habrían sido construidas duplicando la tecnología extraterrestre. Todo esto lo mantendrían oculto al gobierno estadounidense y a la misma NASA, a causa de que habrían contemplado poner en marcha un plan espacial paralelo.

Ese tipo de información, con la que coinciden ex agentes de Inteligencia, como Snowden, y teóricos de la conspiración, como Alex Jones y David Icke, entre otros, es un tema muy serio, ya que se denuncia que estas operaciones serían financiadas por los llamados “presupuestos negros”: dinero surgido del tráfico de armas, drogas y desvíos de fondos oficiales.

EL CASO ROSWELL

Toda esta historia comienza el 10 de junio de 1947 en Roswell, Nuevo México. Los teóricos de la conspiración consideran al Caso Roswell como uno de los acontecimientos OVNI más importantes, ya que a partir de este suceso habría comenzado la historia del ocultamiento del tema.

Para lidiar con el asunto, el gobierno de los Estados Unidos habría creado un grupo secreto –conocido como el “Majestic 12”, o “Los 12 Majestuosos”, conformado por una elite de científicos y militares– para el estudio y comprensión del fenómeno.

Aparentemente, lo que se habría descubierto podría cambiar el curso de la historia de la humanidad, por lo que se habría ordenado mantener la información conseguida en absoluto secreto. Los denominados ufólogos, que son quienes se encargan del estudio del fenómeno, creen que los militares estadounidenses, al tomar conciencia de la tecnología que manejan los “visitantes” y la supremacía que les otorgaría poseerla, habrían planteado como principal objetivo poseer y duplicar a cualquier costo la tecnología extraterrestre y sus conocimientos.

El comandante Mitchell, aunque no fue testigo directo, también ha afirmado en numerosas ocasiones que Roswell fue un incidente verdadero relacionado con extraterrestres, basado en sus contactos de alto nivel dentro del gobierno. “Yo he visto los expedientes secretos OVNI y no hay duda de que hubo contacto con extraterrestres”, afirmó el ex astronauta. La historia de Roswell tiene numerosos testigos y cuenta con el testimonio de personas calificadas, tanto civiles como militares, como es el caso de Jesse A. Marcel, el principal responsable de la Fuerza Aérea en Roswell en 1947. Muchos testigos denunciaron que los organismos oficiales encargados del caso los habían censurado.

Las teorías X alcanzaron su mayor pico cuando se dio a conocer un expediente secreto que habla de una solicitud que habría enviado el ex presidente John F. Kennedy a la CIA para que le informaran de todo conocimiento clasificado concerniente a archivos OVNI que pudieran afectar la seguridad nacional. El memorándum secreto fue circulado el 12 de noviembre de 1963, y Kennedy establecía la fecha límite de entrega de lo solicitado el 1 de febrero de 1964. El 22 de noviembre de 1963 fue asesinado.

Los expertos han tenido dispares comentarios con respecto al esperado regreso de Mulder y Scully, pero lo más importante apunta a que, aunque los capítulos siguen desarrollando la temática extraterrestre que caracterizó a la serie, la nueva apuesta explora cómo las comentadas fracciones extragubernamentales encubren sus operaciones culpando a los extraterrestres, como en el caso de las abducciones y en el hecho de que muchos de los avistamientos sugieren que se tratarían de naves secretas terrestres y no de origen alienígena.

El tema, más allá de la ficción, se transfiere hacia asuntos que involucran conspiraciones políticas e intervenciones de grupos extragubernamentales como importante eje de amenaza al mundo.

Como parte de los términos icónicos que impuso la serie, podemos afirmar que “la verdad sigue ahí afuera”… Aunque también parece que “está aquí dentro”.